lunes, 9 de septiembre de 2013

Apuntes de NFL (9 de septiembre)

Después del juego inaugural del jueves pasado, en el que Peyton Manning terminó con siete pases de touchdown para el triunfo de los Denver Broncos sobre los campeones Baltimore Ravens, la primera jornada continuó con el primer domingo de la temporada. Algunos equipos parecen todavía estar fuera de forma, otros dejaron mejores impresiones. Hubo partidos bien jugados, otros no tanto. Al fin y al cabo, la NFL está de regreso y en las siguientes líneas, lo más destacado de la semana uno.

¿Defensiva en New Orleans?: Tras haber finalizado el 2012 con la peor defensiva de toda la liga (440 yardas permitidas por partido), los Saints llevaron a Rob Ryan, quien estaba en Dallas, con el propósito de componer dicha unidad. Y en el primer juego del año, parecieron dar muestras de progreso. Una muestra, fue la presión que colocaron sobre el quarterback de Atlanta Falcons, Matt Ryan, ya sea con sus jugadores de línea o con distintos tipos de carga. Las tres capturas y cuatro golpes adicionales indican lo incomodidad que hicieron pasar al mariscal Falcon. ¿Más ejemplos? la defensiva de los Saints limitó a los "Halcones" a 3 de 11 en terceras oportunidades y a sólo 17 puntos en total. El rendimiento de los próximos partidos será el indicador para comprobar si esto fue solo un espejismo o se trata de un verdadero cambio.

Bush causa estragos: En su estreno con los Detroit Lions, Reggie Bush hizo recordar sus mejores años en New Orleans y la razón por la que ingresó a la NFL en el segundo lugar del draft de 2006. Ayer, en el triunfo sobre los Minnesota Vikings, Bush totalizó 191 yardas en las 25 veces (21 acarreos y 4 recepciones) que tocó el balón. Su touchdown de 78 yardas, en el tercer cuarto, acabó siendo clave para mantener la ventaja en el marcador para los Lions, la cual sostuvieron hasta el final. Si se mantiene sano durante la temporada y continúa causando un impacto similar al de ayer, Bush podría darle una variable que hasta acá no tenían los Lions, y les ayudaría a no ser tan dependientes de Calvin Johnson.

Colin en modo pocket: Se anticipaba que la defensiva de los Green Bay Packers estaría mucho mejor preparada para enfrentar las jugadas optativas de Colin Kaepernick. En buena parte, los Packs lograron contener la read option. El mariscal de campo de los San Francisco 49ers sólo ganó 10 yardas en siete acarreos, pero en su lugar, Kaepernick lideró a los Niners al triunfo pasando el balón de manera convencional. Considerando solo las jugadas en que estuvo dentro de la bolsa de protección, "Kap" completó el 69% de sus envíos, con 350 yardas y dos touchdowns. Y en jugdas de finta y pase, completó 9 de 11 intentos, con 152 yardas y otro par de TD's. Además de correr, el mariscal surgido en Nevada también lee y reconoce tendencias defensivas. Ayer, quemó toda la tarde a los secundarios de Green Bay, aprovechando su lentitud en coberturas. Lo interesante del caso, es que Kaepernick apenas tiene 11 titularidades en la NFL y está en plena evolución, ya siendo un jugador de condiciones excepcionales.

Top Five:

1. Denver Broncos (1-0). 49 puntos, siete pases de touchdown por cortesía de Peyton Manning. Lucen como los más completos de la AFC, y lo demostraron en el partido inaugural.
2. San Francisco 49ers (1-0). Su defensiva pasó problemas con Aaron Rodgers, pero Colin Kaepernick y Anquan Boldin marcaron la diferencia en su estreno.
3. New Orleans Saints (1-0). Sean Payton está de vuelta, la calidad de Drew Brees sigue intacta y jugaron algo de defensiva. Prometedor triunfo ante sus rivales divisionales, Falcons.
4. New England Patriots (1-0). Sufrieron hasta el final en Buffalo, pero Tom Brady y compañía encontraron la forma para terminar imponiéndose ante los Bills.
5. Seattle Seahawks (1-0). ¿Realmente influye el horario de la costa del este? Apenas 12 puntos convertidos, pero igualmente suficiente para ganar en su visita a Carolina.

¿Sabías Qué?

- New England Patriots lleva 10 temporadas consecutivas ganando el juego inaugural. La última vez que perdieron en la 1° jornada fue en 2003, a manos de... los Bills en Buffalo.

- Cleveland Browns ha perdido en sus últimas nueve aperturas de temporada, igualando la misma marca negativa que tuvo Philadelphia Eagles, entre 1968 y 1976.

- Jeff Fisher se convirtió ayer en el cuarto entrenador en activo que cuenta con 150 o más triunfos en la NFL, uniéndose a Bill Belichick (187), Mike Shanahan (167) y Tom Coughlin (151).

- Andrew Luck sumó ayer su octavo triunfo con una remontada en el último cuarto, siendo el quarterback que más victorias tiene por esa vía desde la temporada pasada.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Acelerando el paso

En los últimos años, las ofensivas sin reunión (No Huddle Offense, en inglés) se han estado incorporando en los planes de juego en algunos equipos de la NFL, dejando como resultado una mayor cantidad de jugadas, de yardas producidas y puntos convertidos. Lo que hasta hace unos 10 años se consideraba como un recurso aplicable sólo en los minutos finales de los partidos, ahora se toma en cuenta como parte de los esquemas ofensivos.

Peyton Manning lo aplicaba en sus años con los Indianapolis Colts, ya sea para correr jugadas en serie o bien para provocar infracciones a las defensivas contrarias (más de 11 jugadores en la cancha) y lo continúa haciendo ahora en los Denver Broncos, siendo uno de los seis equipos que ejecutó más de 10% de sus jugadas sin huddle en el 2012.

Desde 2007, los New England Patriots han agregado el No Huddle a su esquema y como resultado, ha traído, desde entonces, temporadas con más de 500 puntos anotados (557 el año pasado). Tom Brady conduce y ejecuta perfectamente esta faceta, además de contar siempre con receptores ligeros y veloces, además de otros sumamente confiables en las 20 yardas finales, tal como es el caso de Rob Gronkowski. Una referencia muy explicativa: en 2012, los Patriots ejecutaron el 24% de sus jugadas sin reunión, más que ningún otro en toda la competición.

Durante la temporada pasada, los Green Bay Packers y los Baltimore Ravens agregaron esta alternativa a sus playbooks e incrementaron su eficiencia. En jugadas con reunión previa, los Packers promediaron 5.49 yardas por jugada y los Ravens, 5.12. En cambio, cuando empleaban las series sin reunión, los Packers promediaron 6.24 yardas por jugada y los Ravens, 6.90.

Es decir, el No Huddle lo aplicaron y les sirvió para mejorar su producción ofensiva. Al igual que los Patriots, se trata de equipos con quarterbacks de altísimas condiciones (Aaron Rodgers en Green Bay, Joe Flacco en Baltimore) y con corredores y receptores veloces, capaces de completar jugadas rápidas o de estirar la cancha con jugadas de mayor ganancia, dependiendo cual sea la situación.

La idea del No Huddle Offense consiste en tener, de partida, un personal indicado para ejecutar jugadas en serie, con el que se puedan emplear formaciones abiertas de cuatro o cinco receptores y, al mismo tiempo, no permitir a la defensa contraria hacer sustituciones, para así crear duelos favorables y sacar el mayor provecho posible.

Hasta acá, se han visto equipos que emplean la ofensiva sin reunión, pero solo por algunos tramos de los partidos, nunca como un modus operandi y no sería sorpresa ver este año a más conjuntos integrando dicha variable a sus esquemas. Pero hay un equipo y, particularmente un nuevo entrenador, que planea hacer de esta opción como la prioritaria.

Chip Kelly, quien hará su debut en la NFL, fue el arquitecto y responsable de la ofensiva más rápida y anotadora del fútbol americano universitario, en sus cuatro años como head coach de Oregon. Y ahora, pretende hacer de los Philadelphia Eagles en un equipo con ofensiva 'high tempo'. Kelly sostiene que el No Huddle puede ser exitoso en el nivel profesional, debido a que hay equipos que han ejecutado muy bien esa variante, en especial los Patriots, cuyo entrenador, Bill Belichick, se entrevistó personalmente con Kelly, el año pasado, para conocer y aprender los detalles de la ofensiva sin reunión.

La gran interrogante con los Eagles no pasa por las ideas de Kelly, sino que si realmente tienen o no los jugadores indicados para ejecutar las jugadas en serie. Desean Jackson y Lesean McCoy parecen ser adecuados, pero la línea ofensiva y algunas decisiones que toma su mariscal de campo, Michael Vick, son las principales dudas que invitan a cuestionar el eventual éxito que podría tener el No Huddle en Philly.

Se estima que las "Águilas" podrían correr, al menos, 80 jugadas por partido en la temporada que está por iniciar. Los Patriots, en 2012, promediaron 74.4 jugadas ofensivas y la media de toda la liga fue 64.2. Se recomienda ajustar los cinturones, porque el esquema de Chip Kelly podría impactar a toda velocidad.

jueves, 22 de agosto de 2013

The Answer

Desde sus días como jugador de la universidad de Georgetown ya hacía ruido. Corriendo, saltando, anotando, rompiendo esquemas. Sus 1,83 metros de estatura no fueron impedimento para que Allen Iverson fuera un basquetbolista sobresaliente, en especial en sus primeros siete años de carrera con los Philadelphia 76ers, los que sin duda fueron los mejores.

La temporada 2000-2001 fue la más memorable. Iverson se estaba consagrando como estrella de la NBA, y como tal, fue el líder absoluto de los Sixers en su camino que derivó en las finales. En el proceso, A.I. fue el máximo anotador de la liga en ese año, promediando 31.1 puntos por partido y fue elegido como MVP de la liga.

Los Sixers ganaron 56 partidos, adjudicándose el mejor registro en el Este, y su ruta a las finales estuvo llena de obstáculos. Debieron batallar cuatro partidos para vencer a los Indiana Pacers, luego en semifinales los Toronto Raptors de Vince Carter los pusieron en aprietos, pero Iverson y compañía lograron ganar en siete partidos (el 7° juego acabó 88-87), y en las finales de conferencia, sobrevivieron a otro thriller de siete encuentros. En aquella instancia, los Milwaukee Bucks de Ray Allen; Sam Casell y Glenn Robinson fueron sus adversarios.

Superadas todas esas barreras, el equipo de Philadelphia llegó a la serie por el campeonato. Enfrente tenían a los campeones defensores, Los Angeles Lakers, quienes habían barrido con todos sus rivales del Oeste. En el primer partido de la eliminatoria, los Sixers parecían tener la fórmula para detener a los Lakers. Limitando relativamente la eficiencia de Shaquille O'Neal, Kobe Bryant y compañía en defensa, y del otro lado, Iverson liderando el ataque, tomando todos los tiros posibles, sin ruborizarse y sin importar si fallara la mitad de ellos.

El tiempo reglamentario concluyó igualado a 94, así que el duelo se tenía que definir en una prórroga. Los
Sixers prevalecieron, gracias a Iverson quien hizo honor a su seudónimo y tuvo la respuesta en el desenlace de ese partido. Puso en ventaja a su equipo con un triple, a menos de minuto y medio para el final, y en su siguiente intervención con el balón, le hizo un señor crossover a Tyronn Lue, dejándolo tendido en el suelo, mientras Allen embocaba un largo doble que extendía la diferencia a cuatro puntos, la que terminaría siendo de seis.

Posteriormente, los Lakers ganaron cuatro partidos consecutivos (tres en Philadelphia) y aseguraron su bicampeonato, pero la muestra de carácter entregada por Iverson en el juego inaugural (48 puntos) fue una de las historias principales de esas finales y una de las grandes proezas en la carrera del jugador nativo de Hampton, que estará llegando oficialmente a su final dentro de esta semana.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Cambios y realineaciones

Hace ya casi tres semanas, la NHL dio a conocer el calendario correspondiente a la temporada 2013-2014, la cual comenzará el próximo 1 de octubre y que tendrá una pausa por casi todo el mes de febrero, para dar paso a los Juegos Olímpicos Invernales en Sochi (Rusia). Eso sí, lo realmente noticioso del anuncio fue la confirmación de una serie de cambios que ya se discutían dentro de la liga.

La modificación más importante tiene que ver con la re-estructuración de las divisiones que componen la NHL, pasando de seis a cuatro (dos en cada conferencia) y con el objetivo de tener una mayor coherencia entre los equipos, su ubicación geográfica y divisional.

Por su nombre, la nueva división metropolitana fue la innovación más llamativa, generando toda clase de reacciones en las redes sociales. Aquella, junto con la atlántica, formarán la conferencia del este y será integrada por New Jersey Devils, New York Rangers, New York Islanders, Pittsburgh Penguins, Philadelphia Flyers, Washington Capitals, Carolina Hurricanes y Columbus Blue Jackets. Estos últimos, pasan desde el oeste, donde habían pertenecido desde su fundación en el 2000.

En tanto, la división atlántica estará compuesta por Boston Bruins, Buffalo Sabres, Toronto Maple Leafs, Montreal Canadiens, Ottawa Senators, Tampa Bay Lightning, Florida Panthers y Detroit Red Wings. El caso de los Wings no deja de ser sorprendente, ya que luego de más de cuatro décadas jugando en el oeste y siempre manteniendo la rivalidad con los Blackhawks, ahora se mueven de conferencia, aunque se verán con los Leafs, otrora rivales de la antigua división Norris.

Del lado del oeste, la división pacífico quedó compuesta por Los Angeles Kings, Anaheim Ducks, San Jose Sharks, Phoenix Coyotes, Vancouver Canucks, Edmonton Oilers y Calgary Flames. A los cuatro primeros se agregaron tres equipos de la vieja división noroeste. Mientras que en la división central, estarán Chicago Blackhawks, Colorado Avalanche, Minnesota Wild, St. Louis Blues, Nashville Predators, Dallas Stars y Winnipeg Jets, quienes se trasladan del este. Cabe mencionar que los Jets eran los originales Atlanta Thrashers hasta el 2011, cuando se mudaron a Canadá. He ahí una de las grandes causas para este re-ubicación de equipos.

Con este cambio en las divisiones, también hubo ajustes en el diseño del calendario de partidos. Ahora, cada equipo jugará entre 50 a 54 partidos, dependiendo de que conferencia sea, además que a cada uno le corresponderá jugar dos partidos frente a cada equipo de la otra conferencia.

Además, en esta campaña no habrá All Star Game debido al receso olímpico que se extenderá del 9 al 26 de febrero y por otra parte, se jugarán seis partidos en modo outdoor, comenzando con el clásico de año nuevo que protagonizarán Maple Leafs y Red Wings en el estadio de la Universidad de Michigan. El 25 de enero, Ducks y Kings se enfrentarán en el Dodger Stadium, en tanto que el Yankee Stadium recibirá dos partidos: Rangers-Devils, el 26 de enero y Rangers-Islanders, el 29 del mismo mes. El Soldier Field de Chicago acogerá el duelo entre Blackhawks y Penguins, el 1 de marzo, mientras que al día siguiente, Senators y Canucks se verán las caras en el BC Place de Vancouver.

domingo, 4 de agosto de 2013

NFL Retro: Bill Parcells

Este fin de semana, en Canton, Bill Parcells ha sido presentado oficialmente como nuevo miembro del Salón de la Fama del fútbol americano profesional. Sobran motivos para su nominación, a lo largo de sus 19 años de carrera como entrenador en jefe en la NFL, siempre se caracterizó por liderar grandes grupos con mucho enfoque en la disciplina y el compromiso de los jugadores con el equipo.

New York Giants (1983-1990), New England Patriots (1993-1996), New York Jets (1997-1999) y Dallas Cowboys (2003-2006) fueron los equipos a los que dirigió Parcells y a todos, como mínimo los llevó a la postemporada. Con los Giants obtuvo los mejores resultados, ganando dos títulos de Super Bowl. En uno, derrotando a los Denver Broncos de John Elway (1986) y en el otro, venciendo a los Buffalo Bills por la mínima diferencia (1990).

Este último encuentro se recuerda principalmente por el gol de campo fallado por Scott Norwood en los segundos finales, que le hubiese dado el triunfo a Buffalo, pero hay un detalle que se ignora y el cual caracterizaba a ese equipo de New York y el modo de juego inculcado por Parcells. Tres de sus cuatro anotaciones logradas en aquel duelo consumieron en total 23:16 minutos de juego. Es decir, más de un tercio de partido.

Esas marchas se originaron debido a un plan de juego conservador pero con una correcta ejecución de cada jugada, haciendo énfasis en llevar el balón por tierra (Ottis Anderson sumó 102 yardas en ese Super Bowl) y limitando la producción de los adversarios. No por nada, hubo 10 temporadas en que las defensivas de los equipos de Parcells acabaron dentro de las diez mejores en yardas permitidas.

Jugadores como Lawrence Taylor, Harry Carson, Phil Simms, Curtis Martin, Terry Glenn, Drew Bledsoe, Keyshawn Johnson, el mexicano Raúl Allegre (actual comentarista de ESPN), entre otros, fueron dirigidos por Parcells y todos tienen grandes referencias hacia su persona y su manera de tratarse con los jugadores, ya que entendía que cada uno necesitaba una respectiva motivación y, a su vez, entregando un mensaje claro y directo, razón por la que siempre fue considerado como un coach de carácter áspero.

Parcells siempre contó con buenos grupos de asistentes, y entre los más destacados, Bill Belichick fue quien más tiempo estuvo junto al "Big Tuna", desde todo el ciclo en los Giants, luego en el último año de Parcells en los Patriots y finalmente en toda la etapa con los Jets, hasta que Belichick pasó a ser head coach de New England, cargo que aún desempeña.

A más de seis años de su retiro como entrenador en jefe, Bill Parcells tiene un reconocimiento y lo consiguió por su particular manera de comandar equipos, pero igualmente, por su capacidad de formar individuos.

viernes, 19 de julio de 2013

NFL Retro: "Deacon" Jones

Mucho antes de la existencia de gente como Clay Matthews, Michael Strahan, Bruce Smith, Reggie White y Lawrence Taylor, y mucho antes que la NFL comenzara a registrar oficialmente las estadísticas defensivas, hubo un jugador que revolucionó y definió la posición de defensive end, tal como la conocemos en estos días.

Desde 1961 y a lo largo de 14 temporadas, David "Deacon" Jones marcó una época al ser uno de los primeros "passrushers" puramente tales, teniendo como virtud su instinto y habilidad para superar a los tackles ofensivos, ya sea con movidas legales u otras no tanto, y llegar a capturar a los mariscales de campo. De hecho, a Jones se le acredita la expresión "sacking the quarterback".

Para su desgracia, en los 60's todavía no se contabilizaban estadísticas defensivas en la NFL y de haber sido así, algunos récords aún continuarían siendo de Jones. En 1966, realizó 26 derribos de mariscal y al año siguiente, otros 24 (no olvidar que en esos tiempos se jugaban 14 partidos en vez de los actuales 16). Ambas marcas superan el récord oficial de sacks en una temporada, que le pertenece a Michael Strahan, cuando concluyó la temporada 2001 con 22.5 capturas.

Según un recuento hecho por Pro Football Weekly, David Jones, quien fue elegido en la 14° ronda del draft y jugó 11 temporadas en Los Angeles Rams, dos en San Diego Chargers y una en Washington Redskins, acumuló 194.5 sacks en su carrera. De haber sido oficial, se habría mantenido como líder histórico hasta el 2000, cuando Reggie White llegó a 198 y posteriormente, Bruce Smith cuando se retiró con 200.

Ha sido tal su trascendencia que, además de haber sido elegido como miembro del Salón de la Fama en 1980 y nombrado en el equipo ideal del 75° aniversario de la liga, el mes pasado, a poco más de dos semanas de su fallecimiento, el comisionado Roger Goodell anunció la creación del "Deacon Jones Award" para quien acabe la temporada con más capturas. Un digno reconocimiento en su memoria.

martes, 9 de julio de 2013

Baseball Update

A menos de una semana de la pausa por el juego de estrellas, que este año se organizará en el estadio de los New York Mets, el mejor récord en todas las Ligas Mayores le pertenece a Boston Red Sox (54-37) a pesar de haber perdido sus últimos tres partidos. De los 16 bateadores que promedian sobre .500 en la Liga Americana, tres son de Boston: Dustin Pedroia (.320), David Ortiz (.318) y Jacoby Ellsbury (.301). Este último, además, es quien más bases ha robado en toda la competición, con 36.

Así como los Red Sox comandan el este, son los Oakland Athletics quienes encabezan el oeste (53-37), aunque llevan sólo medio juego de ventaja sobre los Texas Rangers. Los A's tienen a Bartolo Colón como su mejor pitcher, ganando en 12 de sus 15 aperturas y teniendo el segundo promedio más bajo de carreras limpias permitidas, con 2.69, superado únicamente por Isashi Iwuakuma, de Seattle Mariners (2.60).

Por su parte, los Detroit Tigers lideran la división central (49-39) y lo han hecho con dos jugadores sobresalientes. Miguel Cabrera encabeza a todos los bateadores, promediando .364, conectando 125 hits e impulsando 90 carreras. Sólo en home runs (28) no es el mejor, debido a que Chris Davis, de Baltimore Orioles, ha sacado la pelota del parque cinco veces más que el venezolano.

¿Y qué tal Max Scherzer? ha ganado en cada una de sus 13 aperturas, siendo el primero que inicia una campaña con récord 13-0 desde que lo hiciera Roger Clemens en 1986. Por si fuera poco, Scherzer ha ponchado a 146 bateadores que ha enfrentado (sólo es superado por Yu Darvish, de Texas, con 157) y tiene el noveno promedio más bajo de carreras limpias permitidas, con 3.06.

En la Liga Nacional, el mejor registro le pertenece a St. Louis Cardinals (53-34), aunque aventajan sólo por medio juego a Pittsburgh Pirates en la división central. Los Cards visitaron a los Angels de Los Angeles, la semana pasada, y a pesar de perder dos de tres duelos, el equipo que dirige Mike Matheny se dio el lujo de limitar a Albert Pujols, un ex Cardinal con quien se reencontraron, a un hit conectado en 11 turnos.

En el este, Atlanta Braves tiene la mejor marca (51-38), a pesar que en la última semana perdieron cuatro de siete partidos. En todo caso, figuran dentro de los tres equipos que más carreras ha anotado, con 390, y más home runs han conectado, con 108. Mientras que en el oeste, Arizona Diamondbacks es quien lidera la división (47-42) gracias a una reciente racha de cinco triunfos consecutivos. A partir de esta noche, disputarán una serie de tres encuentros como local frente a Los Angeles Dodgers, su más cercano perseguidor (43-45).

¿Y qué pasa con los campeones defensores, San Francisco Giants? Ahora mismo, están con marca de 40-48, lejos de los D'backs y de los puestos de clasificación a la postemporada. Han perdido 13 de sus últimos 16 juegos y su unidad de pitcheo permite 4.06 carreras limpias, el quinto peor promedio en la NL. Difícil año en la bahía californiana.