Mostrando entradas con la etiqueta Pittsburgh Steelers. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pittsburgh Steelers. Mostrar todas las entradas
martes, 19 de noviembre de 2019
Conflictos
por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike
En la Semana 11 de la NFL, los New England Patriots salieron victoriosos de un complicado duelo con los Philadelphia Eagles. Fue difícil para los Pats, ya que tuvieron problemas para establecerse en ofensiva. Están sintiendo las diversas bajas por lesión, como Isaiah Wynn, quien es un pilar como tackle ofensivo y James Develin, quien es clave en el juego de acarreos. Les está costando colocar buenos bloqueos, en este partido quedaron en 74 yardas corridas, y con este ya son tres juegos consecutivos en que suman menos de 80 yardas terrestres. Ante la ineficiencia para correr, los Patriots han tenido que lanzar más de lo pensado. De hecho, Tom Brady lanzó 47 pases en el reciente juego, siendo su mayor cantidad de intentos en la temporada. Además de tener que lanzar más, Brady estuvo bajo mucha presión, lo cual precipitó algunos de sus envíos.
Si bien pudieron sumar yardas por aire, el único touchdown lo consiguieron mediante una jugada especial, en la que Julian Edelman lanzó un pase que atrapó Phillip Dorsett dentro del endzone. Además de las lesiones, los Patriots están adaptando a nuevos jugadores dentro de su esquema, como Benjamin Watson, N’Keal Harry y Mohamed Sanu, quienes llevan muy pocos partidos. Lo bueno del caso, es que los Patriots no están comprometiendo el balón ni menos perdiéndolo. Acabaron la visita a Philly sin balones perdidos, mientras que la defensiva aseguró la ventaja en el cuarto período. En medio de las lesiones y otras complicaciones, los Patriots están encontrando formas de ocultar deficiencias y sobre todo, siguen encontrando formas de ganar partidos. No están luciendo, pero son lo suficientemente productivos.
Por su parte, los Eagles viven sus propios problemas. El domingo tuvieron dificultades para correr en todo el partido, en particular desde el segundo cuarto, cuando los Patriots ajustaron en defensiva, cerrando muchos espacios a Miles Sanders y Boston Scott, quienes apenas sumaron 64 yardas en 18 acarreos. En general, la línea estuvo muy apremiada por la presión que colocaban los Pats y sus problemas crecieron luego de la lesión de Lane Johnson. Una secuencia muy repetida en el partido fue ver a Carson Wentz saliendo del pocket para evitar una captura, y luego ver si podía encontrar algún receptor. El mariscal de Philadelphia estuvo asediado toda la tarde, sufrió cinco capturas además de 12 golpes propinados al momento de lanzar. Luego de convertir 10 puntos en las primeras tres posesiones, despejaron en siete de sus siguientes diez marchas y en cinco ocasiones, ni siquiera avanzaron 10 yardas.
En reiteradas situaciones, enfrentaron jugadas de largo trayecto, razón que explica el discreto 3-13 en terceras oportunidades. Tuvieron muchos problemas, pero pudieron tener otro resultado de no haber sido por los pases que dejaron caer los receptores, algunos de esos en momentos clave. Zach Ertz fue el mejor receptor de los Eagles con 94 yardas en 9 atrapadas. Dallas Goedert anotó el único touchdown, recibió tres balones aunque fueron sobre seis pases lanzados en su dirección. Pero el caso más preocupante fue Nelson Agholor. Nueve balones fueron lanzados hacia él, atrapó apenas cuatro. Entre esos pases que no atrapó, estuvo aquel que soltó en el endzone el cual hubiese puesto a Philly a punto de empatar, con poco más de un minuto por jugar en el partido. Una jugada que bien pudiera ilustrar su actual rendimiento (5-5).
La nota baja de la semana ocurrió en Cleveland, en el epílogo del duelo entre los Browns y los Steelers. En una jugada en que Mason Rudolph había completado un pase corto, este cae con Myles Garrett y en el suelo tienen un altercado, donde Garrett acaba quitándole el casco a Rudolph y lo golpea con el mismo en la cabeza (!). Acto seguido, se generó una trifulca en la que dos jugadores de Pittsburgh fueron a golpear a Garrett, uno de ellos fue Maurkice Pouncey quien pateó en el suelo a Garrett. Lógicamente, hubo jugadores descalificados: Garrett y Larry Ogunjobi, este por haber empujado por detrás a Rudolph. Aún en la victoria, los Cleveland Browns están destiñendo y ese acto criminal de Garrett bien serviría de ejemplo para entender la indisciplina que aqueja a todo ese conjunto.
Garrett ya fue suspendido por el resto de la temporada y estará fuera por tiempo indefinido, y no sorprendería si es que no vuelve a jugar después en la liga, ya sea en Cleveland o en otro equipo. Lo que hizo el jueves pasado no tiene precedente y corrió con suerte, ya que pudo haberle causado una conmoción a Rudolph o hasta pudo haberlo matado con ese golpe. Parece exagerado, pero se sabe acerca de lo peligrosos que son los golpes en la cabeza, más si un jugador está desprotegido. En el fútbol americano, el casco se usa de protección, nunca como un arma. Al parecer, el ala defensiva de los Browns lo olvidó y por culpa de él mismo, podría quedar vetado de seguir jugando más adelante.
Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.
Etiquetas:
Carson Wentz,
Cleveland Browns,
Fútbol Americano,
Gringo Sports,
Julian Edelman,
Mason Rudolph,
Miguel Meléndez,
Myles Garrett,
New England Patriots,
NFL,
Philadelphia Eagles,
Pittsburgh Steelers,
Tom Brady
martes, 12 de noviembre de 2019
Perfil ganador
por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike
A pesar de no dominar abrumadoramente, los Seattle Seahawks encuentran distintas maneras de ganar partidos y es por eso que llevan ocho victorias en diez jornadas, la más reciente fue el lunes en casa de los San Francisco 49ers, a quienes les quitaron el invicto en la prórroga. Durante el juego, la línea ofensiva estuvo en apuros ante el ímpetu de los defensivos de San Francisco, quienes capturaron cinco veces a Wilson, pero este mantuvo la calma y fiel a una de sus virtudes, ejecutó jugadas e improvisó otras tantas.
En el tiempo adicional, Wilson tiró una intercepción que pudo costar caro, pero después tuvo una última oportunidad, donde colocó a los Seahawks en posición de ganar el juego, cuando logró una escapada de 19 yardas, al descubrir que los Niners habían dejado descubierto todo el centro de la cancha. Una jugada clave, ya que después necesitaron avanzar solo 15 yardas más hasta el gol de campo decisivo que les dio la victoria. Wilson se ha distinguido siempre por hacer jugadas decisivas y este año, se ha vuelto muy peligroso lanzando desde el pocket, a pesar de no contar con receptores estelares.
En el juego del lunes, Russell completó 70.6% de sus pases (24/34), siguiendo la línea de alta eficiencia que ha marcado en todo el año, promediando 68.5%. Como si fuera poco, su balance de touchdowns/intercepciones es el mejor de la liga con un impecable 23/2. En su octavo año en la NFL, Wilson está firmando su mejor campaña como pasador. En caso que Seattle llegue a los playoffs, no serán pocos quienes lo proclamen como el MVP de esta temporada. Wilson es fundamental en el desempeño de los Seahawks, pero la defensiva no se quedó atrás en el partido en Santa Clara. De hecho, fue esa unidad la que ayudó a meterlos de lleno en el juego.
Durante el segundo cuarto y en pleno dominio Niner, un fumble devuelto a touchdown de Jadeveon Clowney descontó la diferencia a solo tres puntos, siendo el primero de tres balones que le arrebataron a Jimmy Garoppolo (2 fumbles + 1 intercepción) y todos repercutieron en el desarrollo del juego, que fue muy cambiante debido a todas las capturas y balones perdidos. A pesar de tener muchos problemas, la defensa igualmente logra hacer jugadas que en cierto grado complementan todo lo que ha producido Wilson, quien es el principal responsable de las ocho victorias que tienen expectantes a los Seahawks de cara a una posible clasificación.
Los Pittsburgh Steelers son otro equipo que se las ha ingeniado para ganar, pese a no contar con Ben Roethlisberger desde la Semana 2. En su lugar, está el novato Mason Rudolph y mientras corrige sus errores, la defensiva ha sacado la cara por el equipo jugando partidos con anotaciones relativamente bajas y donde han colocado mucha presión a los contrarios, tal como fue en el reciente triunfo ante los L.A. Rams. Incomodaron de tal forma, que los Rams convirtieron apenas 1 de 14 intentos en 3rd down, además de colapasar continuamente el pocket, capturando cuatro veces a Jared Goff y golpeándolo en otras nueve jugadas.
En general, no le daban tiempo a Goff y forzaron malas jugadas de los Rams (aparte de la decisión de darle pocas jugadas a Todd Gurley), que derivaron además en touchdown defensivo convertido por Minkah Fitzpatrick y en ocho despejes del vigente monarca de la NFC. Un jugador que se consagra en esa defensiva es T.J. Watt. El domingo capturó dos veces a Goff y en la temporada lleva 9.5 capturas (quinto mejor de la liga). Los instintos y las técnicas son cada vez mejores y es por eso que Watt ya es una pieza importante dentro de los Steelers, quienes en cuestión de un mes pasaron de ser un equipo casi moribundo a uno que pelea un puesto de clasificación.
En cuanto a anotaciones, los Steelers no hacen nada extraordinario. De hecho, promedian 21.4 puntos por partido (19° en el torneo) y tienen la quinta peor ofensiva en cuanto a yardas producidas. Están ganando pese a que están entregando balones cada semana, aunque Rudolph se muestre cada vez menos errático. De hecho, ante los Rams no cometió perdidas, aunque completó apenas 57.9% de sus envíos. Eso sí, fue brillante el pase de touchdown que acertó con James Washington. Pittsburgh intenta progresar, pese a los lesionados y pese a la baja productividad de otros elementos como JuJu Smith Schuster, quien ha anotado solo tres veces. Claramente, es un trabajo muy colectivo y donde nada está sobrando. Aunque están haciendo lo necesario para ganar. No por nada llevan cuatro triunfos consecutivos y terminaron la 10° semana dentro de las ubicaciones de playoffs.
Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.
Etiquetas:
Fútbol Americano,
Gringo Sports,
Los Angeles Rams,
Miguel Meléndez,
NFL,
Pittsburgh Steelers,
Russell Wilson,
San Francisco 49ers,
Seattle Seahawks,
TJ Watt
martes, 17 de septiembre de 2019
Botón de pánico
por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike
La lesión de Drew Brees en el pulgar derecho, que lo tendrá marginado por al menos seis semanas, deja a los New Orleans Saints en una situación complicada, sobre todo considerando el calendario que tendrán de aquí hasta el eventual retorno del # 9. El domingo, en la derrota ante los L.A. Rams, entró de relevo Teddy Bridgewater y la ofensiva lució muy lenta. Quizás se justifique porque tuvo que entrar de recambio, pero lo cierto es que Sean Payton tendrá que ajustar la ofensiva ante la ausencia de su mariscal estrella.
Bridgewater en un buen día puede cuidar el balón y no cometer errores, pero en cuanto a calidad no es siquiera cercano a Brees. Taysom Hill es la otra opción como quarterback y ejerce activamente en la ofensiva, pero en un rol distinto – como un comodín. Por su particular contextura, Hill puede alinear como QB, corredor y hasta de receptor. Seguro que debe conocer todo el libro de jugadas y es capaz de lanzar buenos pases, pero no es lo mismo entrar de forma esporádica que ser pasador de forma permanente.
Será interesante ver qué decisión toma Payton, sobre todo si la ofensiva no marcha con Teddy en los controles. A priori, se podría simplificar el esquema, aun teniendo otros talentos como Alvin Kamara y Michael Thomas. Pero la ofensiva se mueve a partir de Brees y sin él todo será más complejo. Para suerte de los Saints, sus rivales divisionales han tenido un comienzo de año disparejo, lo que brindaría cierto margen de error a este conjunto.
La reconstrucción parece adelantarse en los Pittsburgh Steelers, luego de la lesión en el codo derecho que tendrá a Ben Roethlisberger marginado por toda la temporada. Ya con el # 7 la situación pintaba difícil, debido a que este equipo pasa por una etapa de cambios en varias posiciones. La ofensiva jugó mal en la inauguración y andaba lenta en el comienzo del reciente juego ante los Seattle Seahawks hasta la lesión del Big Ben.
Su lugar quedará ahora en manos del inexperto Mason Rudolph, elegido por los Steelers en el draft 2018, quien no había disputado un solo snap hasta hace un par de días. Dado el contexto, parecería sensato que Mike Tomlin deje a Rudolph como titular y gane experiencia, mientras el equipo vive su etapa de transición sin apurarse por resultados inmediatos. Todo hasta que logren consolidar un equipo competitivo y hasta que retorne su histórico mariscal.
Ahora, cabe la duda: ¿volverá a jugar Roethlisberger? Él mismo descartó cualquier chance de retiro, pero debemos considerar que ya tiene 15 años de trayectoria y a través de su carrera, ha sufrido golpes en cada partido y en solo cuatro años ha podido completar la temporada. Su condición física y el momento que viven los Steelers sugieren una eventual re-estructuración. Quizás hayamos visto lo último de un futuro integrante del Salón de la Fama.
Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.
Etiquetas:
Ben Roethlisberger,
Drew Brees,
Fútbol Americano,
Gringo Sports,
Mason Rudolph,
Miguel Meléndez,
Mike Tomlin,
New Orleans Saints,
NFL,
Pittsburgh Steelers,
Sean Payton,
Taysom Hill,
Teddy Bridgewater
miércoles, 19 de septiembre de 2018
Más ajustes, más empates
por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike
Dentro de la NFL y los deportes norteamericanos en general, existe una cultura y sobre todo, una mentalidad de los mismos jugadores que consiste siempre en jugar para ganar. Todos lo manifiestan, sin excepción. Nadie especula con un resultado específico y nadie piensa siquiera en la posibilidad de empatar. En competencias como la NBA y la MLB nunca hay empates, siempre hay un ganador ya sea en tiempo reglamentario o en adicional, sin importar si tienen que jugar cuatro prórrogas como ha pasado en el básquetbol o diez entradas extras como ha ocurrido en el béisbol.
En la NHL hubo empates durante un tiempo, pero hace algunos años que al cabo de un empate se define al ganador mediante un shootout, o como diríamos en Sudamérica definición por penales. Pero en el fútbol americano la situación es muy distinta. A nivel universitario este asunto lo tienen resuelto, ya que después de un empate en tiempo reglamentario, el ganador se define jugando series extras donde cada equipo tiene al menos una chance de anotar en un espacio de 25 yardas. En la NFL, es otro caso. Ya que en temporada regular, está complementado sólo un período adicional y si al finalizar el overtime persiste la igualdad, el partido concluye en empate. Lógicamente en playoffs, deben jugar hasta que alguien logre romper la igualdad.
Para tener en cuenta, desde la temporada inaugural en 1920 hasta 1973, no habían prórrogas en la NFL, por lo que durante esas 54 campañas hubo 258 partidos que terminaron en empate y en todo ese tiempo, solo hubo tres torneos en que no se registraron empates. La liga comenzó a modificar aquello en 1974, con el propósito de tener siempre a un vencedor y fue así como introdujo un período extra de 15 minutos en caso de igualdad después de los cuatro cuartos. El primer equipo que lograse una anotación (ya fuera touchdown, gol de campo o safety) ganaba el partido en el mismo instante.
Ese formato, bien sencillo por lo demás, estuvo vigente hasta el 2011 y durante esos 38 años, se produjeron apenas 17 empates (3.5% de los partidos jugados en ese lapso). Y de esos 17 juegos, apenas cuatro ocurrieron durante los 90’s y los 00’s. Para el 2012, la liga hizo una modificación al overtime en temporada regular. El cambio fue que los dos equipos tuvieran al menos una posesión en la prórroga, a menos que la primera ofensiva termine en touchdown o safety. Este cambio se dio ya que, en muchas ocasiones, el equipo que tenía el balón primero ganaba el partido ya que solo tenía que recorrer una determinada cantidad de yardas hasta lograr un field goal, el cual era suficiente para conseguir el triunfo.
Este ajuste realizado por la NFL en 2012, alteró en parte las definiciones en tiempo adicional y trajo por consecuencia, más empates. De hecho, desde entonces se han dado siete igualdades. Es decir, en poco más de seis años se dieron casi la mitad de empates que hubo en la liga en los 38 años anteriores. Evidentemente, han incrementado los empates y ya hemos tenido temporadas con dos partidos igualados. Ocurrió primero en 2016, cuando hubo un partido sin touchdowns en Arizona y luego una paridad en Londres, y más recientemente en el comienzo de la actual temporada. En la semana inaugural, Pittsburgh Steelers y Cleveland Browns quedaron 21-21 luego que los pateadores de ambos equipos, Chris Boswell y Zane Gonzalez, fallaran sus respectivas oportunidades para ganar el juego dentro de los dos minutos finales. Y hace pocos días, Minnesota Vikings y Green Bay Packers igualaron 29-29, luego que el novato Daniel Carlson fallara dos intentos de gol de campo que hubieran significado el triunfo para Minnesota.
Historia de NFL / Empates en temporada regular, 2012 a la fecha
11 de noviembre, 2012: St. Louis Rams 24, San Francisco 49ers 24
24 de noviembre, 2013: Minnesota Vikings 26, Green Bay Packers 26
12 de octubre, 2014: Carolina Panthers 37, Cincinnati Bengals 37
23 de octubre, 2016: Seattle Seahawks 6, Arizona Cardinals 6
30 de octubre, 2016: Washington Redskins 27, Cincinnati Bengals 27
9 de septiembre, 2018: Pittsburgh Steelers 21, Cleveland Browns 21
16 de septiembre, 2018: Minnesota Vikings 29, Green Bay Packers 29
*En 2017, se redujo el tiempo de juego en las prórrogas de temporada regular,
pasando de 15 a 10 minutos.
Salvo el 2015 y el 2017, desde que se introdujeron las actuales reglas para jugar la prórroga, siempre hubo como mínimo un empate en temporada regular. Para los criterios de desempate podría influenciar, como ocurrió con los Packers en 2013, pero los empates definitivamente no forman parte de la mentalidad típica de los jugadores de la NFL. Bien lo manifestaron algunos después del partido del domingo en Lambeau Field. El quarterback de los Vikings, Kirk Cousins, dijo que no sabía cómo sentirse después de un empate, mientras que su compañero Eric Kendricks manifestó sentirse horrible, ya que siempre se preparan para ganar los partidos. Por otra parte, el mariscal de los Packers Aaron Rodgers, dijo que era preferible tener un partido más en la columna de T’s (Ties = empates) que en la de L’s (Loses = derrotas). Al menos, ellos saben que pueden darse empates en temporada regular, a diferencia del ex mariscal Donovan McNabb quien alguna vez, después de haber empatado un partido, declaró desconocer esa posibilidad.
Hay más empates en la liga y quizás, lo más extraño del caso ha sido ver como en muchos de esos encuentros, los pateadores no han sido capaces de resolver a favor de sus equipos. Solo en uno de esos partidos (Vikings-Packers, 2013) se dio el caso que los dos equipos anotaran pero sin desempate al final. Está el ejemplo del College Football, ya mencionado al principio, donde los equipos juegan series extras hasta que haya un ganador. O quizás replicar el formato que usa la liga en playoffs, donde si termina el período extra en empate, se juega otro período hasta que alguien anote y gane. Aunque eso no sería de conveniencia televisiva, sobre todo los domingos cuando suelen pegarse los finales del primer bloque con los comienzos del segundo bloque.
Más de alguno ha sugerido la idea de jugar definición a penales como el fútbol, aunque en este caso ¿Cómo podría ser? ¿Field Goals de mitad de cancha?, ¿Una chance por equipo?, ¿O cinco intentos por lado, como ocurre siempre en el balompié? La idea no parece descabellada, sobre todo viendo la incapacidad de liquidar los partidos en los recientes empates. Como están las cosas, podrían darse más igualdades en la NFL más adelante en la presente temporada. ¿Alguien se imagina un partido en diciembre con la cancha llena de nieve y que termine 0-0, con puros goles de campo errados? Las reglas actuales se prestan para aquello y no habría que descartarlo.
Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.
Etiquetas:
Aaron Rodgers,
Cleveland Browns,
Fútbol Americano,
Green Bay Packers,
Gringo Sports,
Kirk Cousins,
Miguel Meléndez,
Minnesota Vikings,
NFL,
Pittsburgh Steelers
jueves, 14 de diciembre de 2017
De todo un poco
por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike
Qué impreciso estuvo Matt Ryan frente a los Saints. Lanzó tres intercepciones, de las cuales dos fueron responsabilidad suya, rifando el balón sin darle ventaja alguna a sus receptores. Eso sí, hay que mencionar que el retorno de Devonta Freeman a la alineación de los Falcons fue importante para la victoria, gracias a su velocidad y lectura para atacar espacios, ayudo a mover las cadenas y así prolongar el tiempo de posesión en favor de su equipo. Otro detalle, fue su mejoría en terceras oportunidades. Pasaron del nefasto 1/10 frente a los Vikings a un muy respetable 7/12 en este desafío. Como bien se sabe, las conversiones en 3° down suelen marcar el camino de un equipo.
El duelo entre los Seahawks y los Jaguars dejó varios conceptos interesantes. Para el equipo de Jacksonville fue muy valiosa esta victoria, no solo por la carrera rumbo a los playoffs, en la que disputa el título divisional con los Titans, sino que por la complejidad del desafío frente a un equipo experimentado y muy difícil de doblegar. Así como en New Orleans está Alvin Kamara, en Jacksonville figura Leonard Fournette. Su explosividad impacta y causa grandes efectos en la producción de los Jaguars. El domingo, sumó 101 yardas en 24 acarreos con un touchdown y fue el quinto partido del año en el que obtiene la centena de yardas terrestres. El éxito en las corridas es el soporte para que Blake Bortles juegue con más comodidad. Por cierto, excelente el toque de Bortles en sus dos pases anotadores.
Como se anticipó previo al partido, la defensa de los Jaguars presionó toda la tarde a Russell Wilson. El resultado: tres intercepciones, dos capturas y varios golpes más. Hay que destacar que dos de esas intercepciones, fueron en pases donde Wilson estaba presionado y se vio forzado a lanzar a lugares donde habían más defensivos de los Jags que ofensivos de los Hawks. De aquí, se desprende esta conclusión: el # 3 de Seattle está jugando solo, realmente solo. Casi sin protección y con escaso apoyo de sus corredores, Wilson está corriendo por su vida en cada partido. Como bien comentaba mi compañero Christopher Holmes en el podcast de NFL Chile, eso se ve muy bien para los highlights pero a la larga resulta contraproducente.
Tienen suerte los Eagles de tener como mariscal reserva a Nick Foles, quien tiene algunos años de experiencia como titular de la NFL con las mismas Águilas, además de haber disputado un partido de playoffs. La lesión de Carson Wentz (quien estaba firmando una temporada con categoría de MVP) alteró todo el flujo del equipo de Philadelphia, el cual marchaba de manera impecable en buena parte gracias a la evolución de su joven estrella y en el que apunta a tener al menos un partido de postemporada en su estadio. Habrá que ver como será el plan que tenga Doug Pederson, ahora sin Wentz en su alineación. ¿Seguir jugando el mismo sistema aún con Foles o darle mayor énfasis a los acarreos? una seria interrogante que será resuelta en los próximos partidos.
En cuatro de sus últimos cinco partidos, los Steelers vencieron por diferencia de tres puntos o menos. El duelo del domingo pasado frente a sus archirrivales Ravens estuvo muy al limite. Comenzaron 14-0 en el cuarto inicial, luego en el tercero se fueron abajo por 20-31 y eventualmente, lograron remontar para terminar imponiéndose por 39-38. Se puede interpretar de distintas formas. Por un lado, estamos viendo a un equipo de Pittsburgh que encuentra maneras de ganar y sobreponerse a complejidades en partidos de alta intensidad. Por otro, esas remontadas se han dado por comienzos lentos o bajones muy pronunciados como los que evidenciaron ante Baltimore. La defensa es permeable y ante eso, tienen que aparecer los Killer B's para llevar todo el peso productivo.
El domingo, Ben Roethlisberger terminó con 506 yardas de pase (lleva tres partidos con +500 yardas, récord de NFL) en ¡66 intentos de pase! Sí, 66 pases lanzados en un partido. Muy llamativa será esa cantidad de intentos, pero nunca es muy recomendable irse solo por los pases. Pueden salvar algunos partidos, pero al final del camino siempre se requiere de una mayor producción global. Por aspectos así, cuesta todavía creer en los Steelers como genuinos contendientes al Super Bowl.
Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.
jueves, 19 de octubre de 2017
Récords engañosos
por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike
Después de seis semanas de acción en la NFL, ya no tenemos equipos invictos, solo dos líderes divisionales tienen balance de 5-1 y quizás lo más llamativo es ver a 18 equipos con marca de 3-2, 2-3 ó 3-3. Es decir, más de la mitad de la liga en este momento está rondando la medianía. ¿Paridad o mediocridad? depende de cada caso. Estos récords suelen reflejar a equipos inconsistentes, que no cuentan todavía con un patrón definido de juego e incluso, récords que no indican necesariamente el estado o calidad de un equipo. Dentro de ese numeroso puñado de equipos, hay tres que por diversas características representan esa inestabilidad que está marcando a buena parte de la liga en este tramo de temporada.
Comencemos con los Pittsburgh Steelers. Si bien han ganado cuatro de seis partidos y son líderes divisionales, los 'acereros' han tenido problemas para tomar ritmo y forma, sobre todo en ofensiva, donde Le'veon Bell y Antonio Brown no han sido lo fundamentales que sí fueron durante el año anterior. En la jornada antepasada, Ben Roethlisberger lanzó cinco intercepciones de las cuales dos fueron regresadas a touchdown, en un partido en que los Steelers casi se olvidaron de correr. Demás está decir que perdieron ese juego en su casa, frente a los Jacksonville Jaguars. Para el juego del domingo pasado frente a los Kansas City Chiefs, cambiaron la estrategia involucrando mucho más a Bell y con ello, balanceando mucho más las jugadas ofensivas. Antes de llegar al intermedio, Bell ya tenía casi 100 yardas, los Steelers dominaron en el tiempo de posesión y acabaron propinándole la primera derrota de esta temporada a los Chiefs.
Es curioso que no hayan empleado una estrategia así en los partidos anteriores, considerando lo productivo que fue Bell el año pasado y también, el hecho que Big Ben ya no está para lanzar demasiados pases en un partido. Es más, el propio # 7 manifestó que quizás ya no tiene mucho más para dar. Veremos si Mike Tomlin y Todd Haley insisten con establecer ofensivas balanceadas y sin tener que lanzar más de 50 veces. Tanto pase y tanta serie corta afectó mucho a Pittsburgh en los primeros partidos y esa era una buena causa para entender porqué los Steelers no estaban rindiendo plenamente a pesar de sus buenos resultados.
Por otra parte, los Atlanta Falcons llevan un registro de 3-2, aunque esas cifras bien pudieran ser distintas, tomando en cuenta que dos de esas tres victorias fueron aseguradas casi en el final. De hecho, en esos dos partidos tanto los Chicago Bears como los Detroit Lions lograron acercarse en el último cuarto mientras la defensa de los Falcons mostraba fragilidad. Curiosamente, las dos derrotas fueron jugando en su nuevo estadio y en esos dos partidos, los Falcons desperdiciaron ventajas que habían construido temprano. Lo más preocupante ocurrió el domingo pasado, cuando habían comenzado con ventaja de 17-0 antes que los Miami Dolphins revirtieran el marcador en la segunda mitad para terminar ganando por 20-17.
Al igual que en esos dos partidos salvados como visitantes, en las dos derrotas la defensa estuvo igualmente frágil en el tramo final permitiendo avanzar y anotar a los rivales, haciendo inevitables los recuerdos del Super Bowl increíblemente perdido en febrero. Para peor, Matt Ryan no ha sido la solución en los finales de los partidos. Lanzó una intercepción en la última serie el domingo y en lo que va de esta temporada, tiene 6 touchdowns e igual cantidad de intercepciones. Los Falcons necesitan más consistencia de su ofensiva y sobre todo, saber liquidar los partidos. Parece ser que aún les pesa aquella derrota ante los New England Patriots. Por cierto, el próximo fin de semana habrá re-edición del pasado SB en casa de los Pats. Será el primero de tres partidos consecutivos que tendrá Atlanta fuera de su estadio.
Los San Francisco 49ers son un caso bien especial. Han perdido sus seis partidos disputados, pero en cinco de ellos la diferencia fue de tres puntos o menos, incluyendo dos caídas en tiempo adicional. A diferencia del año pasado, se nota que el equipo compite de mejor forma y juega con más intensidad. En algunos partidos han estado incluso en posición de ganar, pero no han sabido resolver, como ocurrió en sus visitas a Seattle, donde permitieron una escapada de Russell Wilson, a Arizona, donde Larry Fitzgerald mató sus chances casi al cierre de la prórroga y en su más reciente visita, a Washington, donde el novato C.J. Beathard lanzó una intercepción en la última ofensiva.
Una vieja frase de Bill Parcells decía: "eres lo que tu récord indica". Es verdad, pero también es igualmente cierto que los Niners, a pesar de no tener victorias, se han mostrado como un equipo difícil de vencer, dejando de manifiesto que a nivel general es muy complicado ganar en la NFL (a menos que el rival de turno sea Cleveland). Veremos que ocurre con estos equipos. Dado lo cambiante que es buena parte de la liga semana a semana, no extrañaría ver a los Steelers estableciéndose como un equipo sólido dentro de un par de meses o incluso ver a los Niners ganando partidos divisionales más adelante, perjudicando así las opciones de otros equipos. Eso es lo bueno de una liga altamente competitiva.
Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.
Etiquetas:
Atlanta Falcons,
Ben Roethlisberger,
Fútbol Americano,
Gringo Sports,
Matt Ryan,
Miguel Meléndez,
NFL,
Pittsburgh Steelers,
San Francisco 49ers
jueves, 7 de septiembre de 2017
The Quest for the Sixth
por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike
Un nuevo año, un nuevo campeonato y la ambición es la misma para los New England Patriots. Un año más con Bill Belichick, un año más con Tom Brady -quien a sus 40 no muestra señal alguna de vejez- y un año más bajo un núcleo que inspira confianza y actitud ganadora. Como si fuera poco, vuelve Rob Gronkowski a la alineación, además de haber añadido nuevas piezas ofensivas mediante la agencia libre. Brandin Cooks, Dwayne Allen y Phillip Dorsett son buenos receptores quienes bajo la dirección de Belichick y Josh McDaniels podrían aumentar su potencial y así suplir la sensible baja de Julian Edelman, quien por un golpe en su rodilla derecha se perderá todo el torneo, que comienza con el enfrentamiento entre los Patriots y los Chiefs este jueves por la noche.
Lograron el quinto campeonato en un Super Bowl LI histórico, donde levantaron un déficit de 25 puntos en contra. El legado patriota está lejos de terminarse. Al contrario, la idea es ir por un título más. A priori, en este comienzo de temporada en la NFL, los Patriots lucen como el conjunto más sólido de toda la competición. Dentro de la Conferencia Americana hay buenos equipos, pero que se ven lejanos al nivel de los Pats. Están los Pittsburgh Steelers y los Oakland Raiders, equipos con extraordinarias ofensivas pero con cuestionables defensivas. Darán mucha pelea este año y pondrán el balón por los aires gracias al talento del veterano Ben Roethlisberger y el ascendente Derek Carr, pero queda la duda si podrán ser capaces de ganar partidos complicados en los que requieran de jugadas defensivas.
Por otra parte, se encuentran los Houston Texans y los Denver Broncos, que vendrían siendo lo opuesto de los dos equipos antes mencionados. Estos son conjuntos con defensivas bien armadas, dominantes, que presionan y golpean mucho, pero que carecen de ofensivas que les otorguen el balance necesario. Houston prescindió de Brock Osweiler, quien regresó a Denver, y por ahora presenta a Tom Savage como su quarterback titular, pero en el fondo todos anticipan que en algún momento sea el novato Deshaun Watson quien tome las riendas de esa unidad. El equipo de Denver mantiene a Trevor Siemian como su mariscal de campo titular. Está mejorando, pero se sabe que requiere de un buen juego terrestre para poder subsistir. Habría que mencionar también a los Kansas City Chiefs, un equipo con una defensa agresiva que pese a conceder muchas yardas, es capaz de robar muchos balones gracias a su talentoso grupo de esquineros y safeties. La duda recae en la ofensiva, donde Alex Smith no es más que un correcto pasador quien bajo presión y cuando se necesitan de pases largos, suele diluirse. Veremos si el otrora #1 del Draft mejora esa faceta.
¿Y qué tal en la Conferencia Nacional? los Atlanta Falcons mantienen intacto a casi todo el conjunto que estuvo a punto de coronarse hace siete meses. El proyecto de Dan Quinn ya tiene una forma definida y aún puede seguir creciendo. Hay un par de dudas previo a comenzar la temporada: la primera, cómo podría afectar la salida de Kyle Shanahan, quien era el coordinador de esta magnifica ofensiva, y la segunda, si habrá afectado en la psiquis del equipo el haber malogrado una ventaja de 25 puntos en el Super Bowl, en la manera de encarar esta nueva campaña. De lo que estamos seguros, es que con Matt Ryan, Julio Jones y Devonta Freeman, hay espectáculo garantizado.
Un equipo con muy buena pinta: Seattle Seahawks. En lo que jugó de pretemporada, Russell Wilson se vio muy preciso moviéndose dentro del pocket, una mejoría que ya se venía notando desde el año pasado. En defensa, siguen siendo una unidad temible manteniendo a sus principales figuras, como Richard Sherman, Kam Chancellor y Earl Thomas. Encima, suman mayor presencia en su línea con la reciente llegada de Sheldon Richardson, mediante un traspaso hecho con los New York Jets. Sheldon y Michael Bennett bien pudieran ser una fuerte pareja de tackles. La única duda está en el puesto de corredor: ni Thomas Rawls, ni C.J. Prosise, ni el fichado Eddie Lacy han mostrado lo suficiente como para llevar el peso de las jugadas por tierra. A ver cómo madura ese trío de running backs.
Mientras Aaron Rodgers siga siendo el quarterback de los Green Bay Packers, estos seguirán siendo un equipo de categoría Top 10 y hasta Top 5. El # 12 dice que siente mucho más saludable que cuando tenía 20 años y que se ve jugando tranquilamente hasta los 40. Rodgers viene de tener un año con más de 40 touchdowns, vuelven todos sus grandes receptores y a ellos se suma Martellus Bennett, un sólido y confiable ala cerrada que le puede dar una interesante alternativa en las jugadas de pase. La interrogante, como viene siendo en los últimos años, recae en la defensa. ¿Podrá dar el ancho en esta temporada? por lo menos buscaron secundarios en el Draft.
Las opciones de los Dallas Cowboys en este torneo pueden verse muy condicionadas por la suspensión de seis partidos que tendrá que cumplir Ezekiel Elliott, la cual hará efecto desde la segunda jornada. Zeke fue gestor de 1.653 yardas acarreadas y 15 touchdowns por la misma vía durante el 2016, causó un enorme impacto en su año de novato y fue una de las estrellas ofensivas del conjunto vaquero. Elliott no podrá jugar casi media temporada por indisciplina, algo que ha caracterizado a este equipo en los recientes años. Y por lo general, los equipos campeones no suelen contar con sujetos indisciplinados.
Como cada año, la National Football League presenta un puñado de equipos interesantes para seguir por diversas causas, a su vez en que hay escuadras que buscar mejorar deficiencias y mientras muchos equipos pretenden establecerse y consolidarse, los Patriots seguirán mejorando dentro de su propia metodología y creando nuevas alternativas que les permitan, una vez más, aspirar a lo más alto de la liga. Ahora, por un sexto trofeo Lombardi.
Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es comentarista en el podcast de NFL Chile.
jueves, 26 de enero de 2017
Misión Houston (IV)
Los grandes equipos de la NFL pasan por una etapa evolutiva, en la cual los jugadores crecen, el colectivo se consolida y con ello, empiezan a gestarse victorias que los llevan a enfrentar desafíos mayores, los cuales conducen a la posibilidad de pelear por el campeonato. Todo eso viven actualmente los integrantes de los Atlanta Falcons quienes, a pesar de relativa inexperiencia, lograron sortear de forma brillante sus partidos de playoffs, sacando provecho de su ventaja de localía y ganándose el derecho de representar a su conferencia en el Super Bowl LI.Desde su llegada a los Falcons en la temporada pasada, el entrenador en jefe Dan Quinn se ha encargado de fortalecer el carácter de este conjunto que solía ser talentoso pero frágil y por lo mismo, estaban lejos de los primeros lugares. Ese cambio de carácter se ve reflejado en Matt Ryan, quien hasta hace algún tiempo era solo un correcto pasador. Esos tiempos ya pasaron y ahora, Ryan se está convirtiendo en un quarterback con todas sus letras. Dirige a su tropa, se maneja dentro del pocket, pasa el balón con rapidez y precisión, se desplaza cuando es presionado y hasta se atreve a correr con el ovoide, siendo que antes nunca salía del pocket. Una prueba de esto último fue el acarreo de 14 yardas que terminó en touchdown, en el juego del domingo pasado frente a los Green Bay Packers. Una vez conseguida la anotación, Matt celebró efusivamente. Un carácter distinto.
El equipo de Atlanta llegará a la disputa del Trofeo Lombardi con la mejor ofensiva del torneo (Puntos por partido: 33.8 en temporada regular, 40.0 en playoffs), pero su defensiva ha sido igual de valiosa en las últimas semanas. El ímpetu de sus jugadores se ha potenciado con disciplina para aplicar sus jugadas. Crean espacios y colapsan la línea, para que entre Vic Beasley o cualquier otro linebacker a ejercer presión, mientras los esquineros y safeties cuidan cualquier ruta de largo trayecto de la ofensiva rival. Así fue como lograron maniatar a Russell Wilson y a Aaron Rodgers, dos mariscales con experiencia, que saben desplazarse y saben completar jugadas en momentos claves. Ambos fueron limitados, debido a la velocidad y ejecución de los Falcons. Una referencia: siete de los once titulares defensivos tienen menos de dos años de trayectoria en la liga. Están progresando y a paso firme.
En algún momento de su vida, Vince Lombardi profesaba este dicho: "ganar es un hábito". Aquella sentencia calzaba perfectamente con sus Packers, quienes ganaron cinco campeonatos durante la década de los 60s, y también aplica cabalmente con los New England Patriots, quienes bajo el mando de Bill Belichick (2000 a la fecha) jugarán su séptimo Super Bowl e irán por su quinto título. Ningún equipo ha ganado tantos partidos ni tantos trofeos como los Pats en el Siglo XXI y eso se debe al liderazgo de Belichick, quien forma y prepara a sus jugadores para competir en el más alto nivel y siempre con el propósito de llegar lo más alto posible.
Pasan los años, cambian casi todos los jugadores, pero el método y las técnicas persisten. Inteligencia para ejecutar correctamente el rol asignado, para seguir al pie de la letra la estrategia diseñada para el partido y para crear grandes jugadas en momentos precisos. Un factor común de los Patriots en la era Belichick es que su defensiva permite yardas y hasta algunos puntos, pero siempre logran jugadas que cambian el destino de un partido. Un ejemplo: el domingo pasado, en el último minuto de la primera mitad del duelo ante los Pittsburgh Steelers, esta unidad logró frenar tres veces a los Steelers dentro de las últimas cinco yardas de la cancha, previnieron un touchdown que hubiese acercado a Pittsburgh en el marcador y a cambio, los limitaron a solo tres puntos. Ahí, la diferencia era de ocho. Acabó siendo de 19.En este conjunto hay un jugador que aplica todos los conceptos mencionados, pero dado su talento, los lleva a un nivel mayor. A sus 39 años de edad, Tom Brady se mantiene vigente y está marcando uno de sus mejores años en la liga, gracias a su actitud y su disposición de hacer siempre todo lo mejor por el bien de su equipo. No tiene problemas en repartir el balón a sus corredores, como pasó en varios partidos de esta temporada, si esa es la estrategia adecuada según Belichick y si el juego pasa por sus lanzamientos, mejor aún. El domingo pasado despedazó a los Steelers, quienes intentaron jugar defensa zonal. Brady manejó el ritmo del juego, cambió de formaciones a su antojo y acabó completando 384 yardas (récord personal en playoffs) con tres touchdowns, dos con Chris Hogan y uno con Julian Edelman, quienes atraparon toda clase de pases y en diversos puntos de la cancha. Hasta hubo espacio para un flea flicker.
En definitiva, serán los Patriots y los Falcons quienes definan al nuevo campeón de la NFL en la 51° edición del Super Bowl. Para Brady, Belichick y varios de los jugadores de New England es una final más para sumar otro título más a sus legados. Para Ryan, Julio Jones y la gran mayoría de los miembros de Atlanta es la oportunidad de cumplir un sueño. Por las cualidades de ambos equipos y por el momento que pasan, están todas las condiciones dadas para tener un gran partido el próximo 5 de febrero en Houston y más vale que sea así, puesto que en los 10 juegos disputados en estos playoffs, siete de ellos se definieron por 15+ puntos. Hay que remontarse al 2002 para encontrar un caso idéntico.
Etiquetas:
Atlanta Falcons,
Fútbol Americano,
Green Bay Packers,
Gringo Sports,
Miguel Meléndez,
New England Patriots,
NFL,
Pittsburgh Steelers
jueves, 19 de enero de 2017
Misión Houston (III)
Los playoffs de la NFL, un terreno en el que se ganan las batallas, se forjan los campeones y se consagran las leyendas. Este último termino puede ser perfectamente asociable con Aaron Rodgers, quien está marcando una serie legendaria. Si en el juego de Wild Card fue capaz de completar un pase de Ave María, en el reciente partido divisional de sus Green Bay Packers contra los Dallas Cowboys hizo todo lo humanamente posible para conducir a su equipo rumbo a la victoria.
Rodgers es capaz de manejar el ritmo del partido, con su liderazgo, sus decisiones en la cancha, sus pases y su astucia, con la que saca de quicio a los rivales, provocando offsides u otras infracciones que generan avances automáticos para Green Bay. Es tal su capacidad que no tiene vergüenza en señalizar a sus compañeros que aceleren el paso, si encuentra a la defensiva rival con 12 jugadores en la cancha.
Su precisión quirúrgica se refleja en los pases de más de 20 yardas, lanzados directamente a las manos de sus receptores, sin importar si el balón pasa rozando alguna mano adversaria. Es como si Aaron tuviera cada movimiento calculado, el suyo para tirar el balón y el de sus receptores en cuanto a sus rutas. Dentro del pocket es implacable y fuera de él lo es todavía más. Cuando se desplaza, nunca pierde de vista las trayectorias de sus compañeros, quienes lo ayudan recorriendo sus rutas o bien, improvisando sobre la marcha cuando la jugada parece romperse.
El ejemplo más claro de eso último se dio en aquel pase a Jared Cook en la última ofensiva del domingo pasado, cuando Rodgers se movió a su izquierda y mientras tomaba espacio vio en todo momento como Cook lograba separarse de los defensores. Así fue como el pase fue lanzado a un punto en que solo el receptor lo podía atrapar. De hecho, en una toma se vio como Rodgers le indicaba a Cook como debía colocar sus pies para completar la jugada.
Solo para tener una idea del nivel en el que se encuentra el #12 de los Packers, en estos playoffs tiene una precisión de 84% en pases lanzados fuera del pocket (14 de 17) con 220 yardas, un abuso comparado con el resto de los quarterbacks combinados quienes apenas completan 40% con 200 yardas entre todos. Y como si fuera poco, en los últimos dos años Rodgers ha completado ocho pases de +30 yardas en el último minuto de cada mitad. Calificarlo de excelente, en este momento, sería algo mezquino. Es mucho más que eso.
Rodgers es el jugador más valioso del equipo empacador, pero no juega solo. Así como sus receptores completan atrapadas que parecen imposibles, también está Mason Crosby quien demostró lo confiable que es y lo hizo en un momento de máxima presión, conectando dos goles de campo de +50 yardas en los dos minutos finales. El primero, de 56 yardas y el segundo, de 51 yardas, en la última jugada del partido, coronando el esfuerzo que había hecho Aaron y compañía en los segundos finales del enfrentamiento. Ocho victorias consecutivas, sacaron a los Cowboys quienes habían entrado en primer lugar a los playoffs y se nota que están con la confianza por las nubes. El conjunto de Green Bay llega en su mejor momento a la final de conferencia.
El resto de la jornada
No hay secretos con los Atlanta Falcons. Son un equipo pasador y así es como juegan sus partidos, de principio a final. Un pasador como Matt Ryan (¿MVP de esta temporada?) que explota cualquier espacio que le concedan los rivales, receptores como Julio Jones y Mohamed Sanu que se esparcen por toda la cancha, acumulando yardas y touchdowns por doquier, y corredores como Devonta Freeman y Tevin Coleman que complementan de forma precisa en el esquema. Como si nada, les metieron 36 puntos a los Seattle Seahawks, cuya defensiva no tuvo forma de parar este circo aéreo que tendrá una última función en su Domo, el próximo fin de semana.
Fue extraño el partido entre los Houston Texans y los New England Patriots. Extraño, porque los Pats rindieron por debajo de sus estándares habituales, con muchos pasajes imprecisos y hasta perdiendo el balón en un par de ocasiones. Extraño, porque la estrella ofensiva fue Dion Lewis quien anotó de tres formas distintas: mediante un acarreo, devolviendo un kickoff (98 yardas) y atrapando un pase de Tom Brady. Lo que no tuvo nada de extraño fue el rendimiento ofensivo de los Texans, quienes tuvieron problemas para mover el balón, desaprovecharon oportunidades y su mariscal Brock Osweiler tiró dos intercepciones que acabaron decidiendo el juego. New England jugará la final de conferencia por sexta vez consecutiva.
En la crónica anterior, indicaba que los Pittsburgh Steelers podrían seguir requiriendo de una alta y eficiente dosis terrestre, si deseaban seguir avanzando en los playoffs. Dicho y hecho: Leveon Bell corrió 30 veces y acumuló 170 yardas, las que ayudaron notoriamente a que el conjunto acerero dominara en el tiempo de posesión y con ello, aseguraron el triunfo en casa de los Kansas City Chiefs, pese a no haber convertido touchdowns. Todos los puntos fueron logrados por su pateador Chris Boswell quien marcó seis goles de campo, los cuales son una nueva marca en partidos de playoffs. Pittsburgh volverá a jugar de visita, pero tiene las armas necesarias como para llegar al Super Bowl LI.
Finales de Conferencia
Campeonato NFC: Green Bay Packers / Atlanta Falcons, en Georgia Dome.
Se enfrentaron el 30 de octubre en ese mismo escenario. Fue un partido rápido y muy dinámico, donde el marcador se movió constantemente y al final, terminó ganando el equipo de Atlanta por la mínima diferencia (33-32), gracias a una conexión de último minuto entre Ryan y Sanu. Ambos equipos son definidos por sus ofensivas, vienen de superar las 400 yardas totales en la ronda divisional y ambos llegan en muy buena forma a este duelo. Un antecedente de postemporada: 15 de enero de 2011, los Packers siendo sextos clasificados borraron a los Falcons tras anotarles 48 puntos. Rodgers anotó por aire y por tierra, en tanto que Ryan regaló un pick six. Green Bay acabó ganando el Super Bowl XLV.
Campeonato AFC: Pittsburgh Steelers / New England Patriots, en Gillette Stadium.
En temporada regular, los Patriots ganaron tranquilamente el enfrentamiento del pasado 23 de octubre (27-16), pero con un detalle muy considerable: Landry Jones era el quarterback titular de los Steelers, debido a una lesión de Ben Roethlisberger. New England llega a este domingo con ocho triunfos consecutivos y Pittsburgh con nueve, y por increíble que parezca, será tan solo la segunda ocasión que Brady y Roethlisberger coincidan en un juego de playoffs. La vez anterior fue el 23 de enero de 2005, los Pats ganaron a domicilio y eventualmente se adjudicaron el Super Bowl XXXIX. Tom estaba invicto en playoffs (9-0 por entonces), mientras Ben estaba terminando su primer año en la liga. Otros tiempos.
Rodgers es capaz de manejar el ritmo del partido, con su liderazgo, sus decisiones en la cancha, sus pases y su astucia, con la que saca de quicio a los rivales, provocando offsides u otras infracciones que generan avances automáticos para Green Bay. Es tal su capacidad que no tiene vergüenza en señalizar a sus compañeros que aceleren el paso, si encuentra a la defensiva rival con 12 jugadores en la cancha.
Su precisión quirúrgica se refleja en los pases de más de 20 yardas, lanzados directamente a las manos de sus receptores, sin importar si el balón pasa rozando alguna mano adversaria. Es como si Aaron tuviera cada movimiento calculado, el suyo para tirar el balón y el de sus receptores en cuanto a sus rutas. Dentro del pocket es implacable y fuera de él lo es todavía más. Cuando se desplaza, nunca pierde de vista las trayectorias de sus compañeros, quienes lo ayudan recorriendo sus rutas o bien, improvisando sobre la marcha cuando la jugada parece romperse.
El ejemplo más claro de eso último se dio en aquel pase a Jared Cook en la última ofensiva del domingo pasado, cuando Rodgers se movió a su izquierda y mientras tomaba espacio vio en todo momento como Cook lograba separarse de los defensores. Así fue como el pase fue lanzado a un punto en que solo el receptor lo podía atrapar. De hecho, en una toma se vio como Rodgers le indicaba a Cook como debía colocar sus pies para completar la jugada.
Solo para tener una idea del nivel en el que se encuentra el #12 de los Packers, en estos playoffs tiene una precisión de 84% en pases lanzados fuera del pocket (14 de 17) con 220 yardas, un abuso comparado con el resto de los quarterbacks combinados quienes apenas completan 40% con 200 yardas entre todos. Y como si fuera poco, en los últimos dos años Rodgers ha completado ocho pases de +30 yardas en el último minuto de cada mitad. Calificarlo de excelente, en este momento, sería algo mezquino. Es mucho más que eso.
Rodgers es el jugador más valioso del equipo empacador, pero no juega solo. Así como sus receptores completan atrapadas que parecen imposibles, también está Mason Crosby quien demostró lo confiable que es y lo hizo en un momento de máxima presión, conectando dos goles de campo de +50 yardas en los dos minutos finales. El primero, de 56 yardas y el segundo, de 51 yardas, en la última jugada del partido, coronando el esfuerzo que había hecho Aaron y compañía en los segundos finales del enfrentamiento. Ocho victorias consecutivas, sacaron a los Cowboys quienes habían entrado en primer lugar a los playoffs y se nota que están con la confianza por las nubes. El conjunto de Green Bay llega en su mejor momento a la final de conferencia.
El resto de la jornada
No hay secretos con los Atlanta Falcons. Son un equipo pasador y así es como juegan sus partidos, de principio a final. Un pasador como Matt Ryan (¿MVP de esta temporada?) que explota cualquier espacio que le concedan los rivales, receptores como Julio Jones y Mohamed Sanu que se esparcen por toda la cancha, acumulando yardas y touchdowns por doquier, y corredores como Devonta Freeman y Tevin Coleman que complementan de forma precisa en el esquema. Como si nada, les metieron 36 puntos a los Seattle Seahawks, cuya defensiva no tuvo forma de parar este circo aéreo que tendrá una última función en su Domo, el próximo fin de semana.
Fue extraño el partido entre los Houston Texans y los New England Patriots. Extraño, porque los Pats rindieron por debajo de sus estándares habituales, con muchos pasajes imprecisos y hasta perdiendo el balón en un par de ocasiones. Extraño, porque la estrella ofensiva fue Dion Lewis quien anotó de tres formas distintas: mediante un acarreo, devolviendo un kickoff (98 yardas) y atrapando un pase de Tom Brady. Lo que no tuvo nada de extraño fue el rendimiento ofensivo de los Texans, quienes tuvieron problemas para mover el balón, desaprovecharon oportunidades y su mariscal Brock Osweiler tiró dos intercepciones que acabaron decidiendo el juego. New England jugará la final de conferencia por sexta vez consecutiva.En la crónica anterior, indicaba que los Pittsburgh Steelers podrían seguir requiriendo de una alta y eficiente dosis terrestre, si deseaban seguir avanzando en los playoffs. Dicho y hecho: Leveon Bell corrió 30 veces y acumuló 170 yardas, las que ayudaron notoriamente a que el conjunto acerero dominara en el tiempo de posesión y con ello, aseguraron el triunfo en casa de los Kansas City Chiefs, pese a no haber convertido touchdowns. Todos los puntos fueron logrados por su pateador Chris Boswell quien marcó seis goles de campo, los cuales son una nueva marca en partidos de playoffs. Pittsburgh volverá a jugar de visita, pero tiene las armas necesarias como para llegar al Super Bowl LI.
Finales de Conferencia
Campeonato NFC: Green Bay Packers / Atlanta Falcons, en Georgia Dome.
Se enfrentaron el 30 de octubre en ese mismo escenario. Fue un partido rápido y muy dinámico, donde el marcador se movió constantemente y al final, terminó ganando el equipo de Atlanta por la mínima diferencia (33-32), gracias a una conexión de último minuto entre Ryan y Sanu. Ambos equipos son definidos por sus ofensivas, vienen de superar las 400 yardas totales en la ronda divisional y ambos llegan en muy buena forma a este duelo. Un antecedente de postemporada: 15 de enero de 2011, los Packers siendo sextos clasificados borraron a los Falcons tras anotarles 48 puntos. Rodgers anotó por aire y por tierra, en tanto que Ryan regaló un pick six. Green Bay acabó ganando el Super Bowl XLV.
Campeonato AFC: Pittsburgh Steelers / New England Patriots, en Gillette Stadium.
En temporada regular, los Patriots ganaron tranquilamente el enfrentamiento del pasado 23 de octubre (27-16), pero con un detalle muy considerable: Landry Jones era el quarterback titular de los Steelers, debido a una lesión de Ben Roethlisberger. New England llega a este domingo con ocho triunfos consecutivos y Pittsburgh con nueve, y por increíble que parezca, será tan solo la segunda ocasión que Brady y Roethlisberger coincidan en un juego de playoffs. La vez anterior fue el 23 de enero de 2005, los Pats ganaron a domicilio y eventualmente se adjudicaron el Super Bowl XXXIX. Tom estaba invicto en playoffs (9-0 por entonces), mientras Ben estaba terminando su primer año en la liga. Otros tiempos.
jueves, 5 de enero de 2017
Misión Houston (I)
En vísperas del comienzo de la postemporada en la NFL, presento estos temas a seguir previo a los 11 partidos que definirán al nuevo campeón en el Super Bowl LI.
New England Patriots, ¿únicos candidatos?
Comenzaron la liga sin Tom Brady quien cumplía una sanción de cuatro partidos. Luego, cuando retornó, Brady arrasó con casi todos los rivales generando 28 pases de touchdown en contra de apenas dos intercepciones, siendo esta la mejor proporción de su carrera. La ofensiva funcionó, aún con Rob Gronkowski fuera por una lesión. En su lugar, creció la figura de Martellus Bennett, ahora como una de las principales armas aéreas. Además, Legarrette Blount lideró la liga en touchdowns por tierra con 18 y como si fuera poco, la defensiva se consolidó finalizando el año como la mejor en puntos permitidos, con 15.6. Tendrán la ventaja de jugar todos los playoffs en su estadio y a priori, se ve difícil que pierdan un partido, a menos que comiencen a sentir la ausencia de Gronk o que Brady tenga una mala noche.
Chiefs y Steelers, ¿verdaderos contendientes?
Los Kansas City Chiefs lograron el segundo lugar de su conferencia en la última jornada, arrebatándole el título divisional a los Oakland Raiders, mientras que los Pittsburgh Steelers adquirieron el tercer puesto luego de asegurar su división en navidad. Los Chiefs se apoyan en una defensa agresiva, disciplinada y en cierto modo, oportunista, siendo la unidad que más balones robó en la temporada, con 33. Mientras que los Steelers se basan en un explosivo ataque, el cual tendrá a todos sus integrantes saludables para los playoffs. Las interrogantes pasarían por lo siguiente: primero, si los Chiefs tendrán la personalidad para ganar en postemporada y como reaccionarían si requieren de Alex Smith para liquidar un partido y segundo, en caso de los Steelers, si a estos les bastará con su ofensiva. Su defensa no es mala, pero tiende a conceder muchas yardas y jugadas grandes.
Dallas Cowboys y sus estrellas debutantes
Trece victorias, ventaja de localía para todos los playoffs, una línea ofensiva que intimida y una defensa que puede imponer respeto. Los Dallas Cowboys tienen, en teoría, todas las armas necesarias para llegar al Super Bowl. A lo largo de la temporada, los novatos Dak Prescott y Ezekiel Elliott han rendido a muy buen nivel, siendo capaces de destacarse en diferentes contextos. Sorprende la presencia de Prescott, quien tuvo nueve partidos con una precisión pasadora superior al 70% y apenas tiró cuatro intercepciones en todo el año, e impresiona la fuerza de Elliott quien lideró a todos los corredores de la liga, con 322 acarreos y 1.622 yardas. Ambos han impactado, aunque se sabe que los partidos de playoffs son más complejos y sobre todo, más intensos. Veremos como responden Dak y Zeke en este escenario, parte importante del éxito de Dallas depende de sus producciones.
El partido de la semana: New York Giants / Green Bay Packers
Lambeau Field será el escenario de un enfrentamiento entre dos equipos que llegan en muy buen momento. Los Giants cuentan con una defensiva capaz de neutralizar a cualquier adversario (de hecho, es calificada como la mejor según Pro Football Focus). No requieren presionar con muchos jugadores, dejando la posibilidad para cubrir a los receptores rivales y así, frustar los ataques rivales, mientras que el jugador clave ofensivo es Odell Beckham Jr, quien fue categoría top five de la liga con 1.367 yardas y 10 touchdowns. Por su parte, los Packers llegan a las eliminatorias jugando en su mejor nivel. Desde que Aaron Rodgers dijo 'Run The Table' no perdieron más (siete victorias consecutivas), la ofensiva luce sólida y sincronizada, Ty Montgomery ha suplido bien la baja de Eddie Lacy, mientras que Jordy Nelson (¿el regreso del año?) encabezó a todos los receptores de la liga con sus 14 touchdowns. Una posible clave para ambos equipos: la presión al quarterback adversario. Rodgers tiene problemas lanzando bajo presión, mientras que Eli Manning suele rifar el balón cuando es perseguido.
New England Patriots, ¿únicos candidatos?
Comenzaron la liga sin Tom Brady quien cumplía una sanción de cuatro partidos. Luego, cuando retornó, Brady arrasó con casi todos los rivales generando 28 pases de touchdown en contra de apenas dos intercepciones, siendo esta la mejor proporción de su carrera. La ofensiva funcionó, aún con Rob Gronkowski fuera por una lesión. En su lugar, creció la figura de Martellus Bennett, ahora como una de las principales armas aéreas. Además, Legarrette Blount lideró la liga en touchdowns por tierra con 18 y como si fuera poco, la defensiva se consolidó finalizando el año como la mejor en puntos permitidos, con 15.6. Tendrán la ventaja de jugar todos los playoffs en su estadio y a priori, se ve difícil que pierdan un partido, a menos que comiencen a sentir la ausencia de Gronk o que Brady tenga una mala noche.Chiefs y Steelers, ¿verdaderos contendientes?
Los Kansas City Chiefs lograron el segundo lugar de su conferencia en la última jornada, arrebatándole el título divisional a los Oakland Raiders, mientras que los Pittsburgh Steelers adquirieron el tercer puesto luego de asegurar su división en navidad. Los Chiefs se apoyan en una defensa agresiva, disciplinada y en cierto modo, oportunista, siendo la unidad que más balones robó en la temporada, con 33. Mientras que los Steelers se basan en un explosivo ataque, el cual tendrá a todos sus integrantes saludables para los playoffs. Las interrogantes pasarían por lo siguiente: primero, si los Chiefs tendrán la personalidad para ganar en postemporada y como reaccionarían si requieren de Alex Smith para liquidar un partido y segundo, en caso de los Steelers, si a estos les bastará con su ofensiva. Su defensa no es mala, pero tiende a conceder muchas yardas y jugadas grandes.
Dallas Cowboys y sus estrellas debutantes
Trece victorias, ventaja de localía para todos los playoffs, una línea ofensiva que intimida y una defensa que puede imponer respeto. Los Dallas Cowboys tienen, en teoría, todas las armas necesarias para llegar al Super Bowl. A lo largo de la temporada, los novatos Dak Prescott y Ezekiel Elliott han rendido a muy buen nivel, siendo capaces de destacarse en diferentes contextos. Sorprende la presencia de Prescott, quien tuvo nueve partidos con una precisión pasadora superior al 70% y apenas tiró cuatro intercepciones en todo el año, e impresiona la fuerza de Elliott quien lideró a todos los corredores de la liga, con 322 acarreos y 1.622 yardas. Ambos han impactado, aunque se sabe que los partidos de playoffs son más complejos y sobre todo, más intensos. Veremos como responden Dak y Zeke en este escenario, parte importante del éxito de Dallas depende de sus producciones.
Lambeau Field será el escenario de un enfrentamiento entre dos equipos que llegan en muy buen momento. Los Giants cuentan con una defensiva capaz de neutralizar a cualquier adversario (de hecho, es calificada como la mejor según Pro Football Focus). No requieren presionar con muchos jugadores, dejando la posibilidad para cubrir a los receptores rivales y así, frustar los ataques rivales, mientras que el jugador clave ofensivo es Odell Beckham Jr, quien fue categoría top five de la liga con 1.367 yardas y 10 touchdowns. Por su parte, los Packers llegan a las eliminatorias jugando en su mejor nivel. Desde que Aaron Rodgers dijo 'Run The Table' no perdieron más (siete victorias consecutivas), la ofensiva luce sólida y sincronizada, Ty Montgomery ha suplido bien la baja de Eddie Lacy, mientras que Jordy Nelson (¿el regreso del año?) encabezó a todos los receptores de la liga con sus 14 touchdowns. Una posible clave para ambos equipos: la presión al quarterback adversario. Rodgers tiene problemas lanzando bajo presión, mientras que Eli Manning suele rifar el balón cuando es perseguido.
Etiquetas:
Dallas Cowboys,
Fútbol Americano,
Green Bay Packers,
Gringo Sports,
Kansas City Chiefs,
Miguel Meléndez,
New England Patriots,
New York Giants,
NFL,
Pittsburgh Steelers
jueves, 17 de noviembre de 2016
Anotaciones alteradas
Dentro de las modificaciones que ha tenido el reglamento de la NFL en los últimos años, una de las más significativas en el desarrollo de los partidos tiene relación con los puntos extras. Desde la temporada pasada, la ubicación del balón en el punto posterior al touchdown fue retrasado desde la yarda 2 a la 15. El propósito era crear mayor incertidumbre en el marcador e incentivar a los equipos para probar más jugadas de dos puntos, las cuales siguen ejecutándose desde la yarda 2.
El simple hecho de alejar la distancia en los puntos extras ha causado mayor dificultad para los pateadores y así es como han aumentado los fallos en estas jugadas que siempre eran efectivas. En el 2014, tan solo seis equipos fallaron al menos un punto extra y en total, se fallaron solo ocho. La eficiencia de la liga en ese año fue de un 99.3%. El año pasado, ya con la nueva regla en marcha, los fallos empezaron a darse desde la primera semana. Al finalizar el curso 2015, la eficiencia había caído a un 94.2%, 28 conjuntos erraron al menos una patada de este tipo y en total, se fallaron 71 puntos adicionales en temporada regular.
El cambio ya tenía consecuencias, los puntos extras ya no eran automáticos y por lo mismo, los resultados sufrían alteraciones a causa de estos novedosos fallos. Aunque el más recordado y el más crucial se dio en los playoffs: Stephen Gostkowski, quien había estado perfecto durante todo el año con los New England Patriots, falló un punto extra en la primera mitad del juego por el campeonato de conferencia ante los Denver Broncos. Al final, la diferencia en el marcador fue de dos puntos (20-18) a favor de los Broncos. De haber convertido Gostkowski, los Pats no habrían requerido una jugada de dos puntos como tuvieron que hacerlo al final del juego, cuando Tom Brady intentaba enviar el partido a la prórroga. El retraso de la ubicación de los extra points estaba cambiando los partidos.
La tendencia se ha mantenido en el presente torneo. En las 10 jornadas que se han disputado, 22 equipos han fallado al menos un intento, en total se registran 36 patadas erradas y la eficiencia es de 94.8%, casi igual a como fue el año pasado. Blair Walsh es una víctima de esto: falló cuatro y además, falló otros cuatro goles de campo, causa suficiente para que los Minnesota Vikings lo dieran de baja hace un par de días (además, no olvidar el fallo clamoroso en los playoffs pasados). Pero el cambio de los puntos extras no pasa sólo por la ubicación del balón, puesto que también trajo un beneficio para las defensivas. Ahora, en caso que bloqueen la patada, la pueden retornar al endzone y en caso de lograrlo, obtienen dos puntos, algo que no estaba permitido bajo el antiguo reglamento.
El 6 de diciembre del año pasado se dio la primera anotación de dos puntos tras un punto extra bloqueado, cuando Stephone Anthony tomó el balón y lo llevó a las diagonales, anotando así dos puntos para los New Orleans Saints luego de un touchdown de los Carolina Panthers. Al final quedó solo como una anécdota, ya que los Panthers igualmente se alzaron con la victoria, 41-38. El domingo pasado volvió a ocurrir esta extraña situación y volvió a pasar en New Orleans, aunque esta vez terminó siendo una jugada decisiva.
A falta de 1:22 para el final del juego entre los Saints y los Broncos, Drew Brees conectó un pase de 32 yardas con Brandin Cooks el cual significó el empate 23-23. Si anotaban el extra, los Saints se adelantaban en el marcador. Acto seguido, Wil Lutz iba a impactar el balón, el cual fue bloqueado por Justin Simmons, su compañero Will Parks tomó el ovoide, corrió casi toda la cancha y llegó hasta las diagonales para poner a Denver arriba, 25-23, el cual fue el resultado final. De un posible triunfo Saint, acabó siendo una victoria para los Broncos. Y todo, por una jugada que no hubiese contado hace menos de dos años.
Así como ha crecido la probabilidad de errores en puntos extras, también ha incrementado la cantidad de intentos de dos puntos, luego de un touchdown. En todo el 2014, se probaron 58 conversiones de las cuales 28 fueron exitosas. Los Chicago Bears y los Arizona Cardinals fueron los equipos que más intentaron (Bears 5 de 5, Cardinals 2 de 5). En la liga pasada, con el cambio en los puntos extras, los intentos de dos puntos subieron a 94, de los cuales 45 resultaron buenos. Sumando todo el año pasado con lo que llevamos del actual, los Pittsburgh Steelers son el equipo que más jugadas de dos puntos ha probado con 17, acertando en 10 de ellas.
Mike Tomlin se ha inclinado por estas jugadas en vez del punto extra, en diferentes situaciones de los partidos (¿será que no confía en su pateador?). En varias ocasiones del año pasado tuvo exito, pero en otras terminó perjudicando las opciones de su equipo. El domingo pasado, los Steelers probaron dos jugadas de dos puntos ¡en el primer cuarto! del juego ante los Dallas Cowboys. Fallaron ambas, quedándose con 12 puntos en vez de 14. Al final, Dallas iba a ganar el partido por cinco unidades de diferencia (35-30) y en total, se intentaron seis conversiones de dos puntos, cuatro por parte de Pittsburgh y dos de Dallas. Ninguna resultó.
Solo siete conjuntos no han probado jugadas de dos puntos en esta temporada, lo que demuestra que los equipos se están atreviendo por completar ocho unidades en vez de siete. Es un riesgo que muchos están tomando, el cual puede traer buenos resultados como ha ocurrido con los Steelers en algunos momentos al igual que con los Raiders a principios de esta campaña, cuando ganaron en New Orleans tras elegir jugar por una conversión en vez de un punto adicional, aunque se sabe que la posibilidad de éxito no es muy alta dado el poco espacio que hay para maniobrar y desequilibrar ante las defensivas.
Evidentemente, estos cambios en las reglas del punto extra ha modificado el desarrollo y los marcadores finales de los partidos. Ya alteró un partido de playoffs en la liga pasada y ya decidió otro hace algunos días. ¿Alguien se imagina un Super Bowl definido por un punto extra fallado? no suena descabellado, para eso se presta esta modificación.
Etiquetas:
Dallas Cowboys,
Denver Broncos,
Fútbol Americano,
Gringo Sports,
Miguel Meléndez,
Minnesota Vikings,
New Orleans Saints,
NFL,
Pittsburgh Steelers
jueves, 15 de septiembre de 2016
Primeros vistazos
De los equipos que vi en la primera jornada de la NFL, quienes más me impresionaron fueron los Pittsburgh Steelers. Ganaron su partido, en la casa de los Washington Redskins, e impusieron su dinámico juego de pases, que involucra rutas de medio trayecto para extender las series y otras que son directas y profundas, como las dos que realizó Antonio Brown en sus jugadas de touchdown. Uno a uno, un corte y corriendo hasta lo profundo de la cancha. Sin los sancionados Martavis Bryant y Leveon Bell, esta ofensiva aún así puede producir en grande y dar espectáculo de la mano de Ben Roethlisberger, quien por increíble que parezca ya comienza el 13° año de su carrera. La clave para toda la temporada será no perder por lesión a ninguno de sus jugadores estelares y que su defensa pueda realizar las detenciones necesarias para complementar este potente ataque.
Hay que tener agallas para jugársela por dos puntos, estando abajo en el marcador, en dos ocasiones distintas y de visita. Eso hicieron los Oakland Raiders y así fue como terminaron venciendo a los New Orleans Saints, en un partido que perdían por 14 en un momento de la segunda mitad. Precisión de su pasador Derek Carr y habilidad de sus receptores para desequilibrar en jugadas de aislamiento -por diseño-, tal como lo hicieron Amari Cooper, Seth Roberts y Michael Crabtree, este último para lograr la conversión de dos puntos que le dio la ventaja definitiva a los Black & Silver, 35-34. Este equipo ya asustó a varios durante el año pasado y en este que comienza, apuntan a clasificar a los playoffs. El entrenador Jack del Río confía mucho en su ofensiva, tanto que les da jugadas de alto riesgo y en esta ocasión, con muy buenos resultados.
No Brady? No Gronk? No problem for the New England Patriots. Por el nivel de ejecutoria de Jimmy Garoppolo en el triunfo a domicilio frente a los Arizona Cardinals, el reserva de Tom Brady parecía estar muy bien preparado para el primero de los cuatro partidos en los que estará reemplazando al suspendido #12. La clave fueron pases rápidos sin arriesgar demasiado el balón -aunque igualmente cometió dos fumbles, de los que perdió uno-, mezclándose con oportunas corridas de Legarrette Blount. Bien por Garoppolo, quien nunca se mostró titubeante, aunque el crédito de esta actuación debiera ir también para Bill Belichick y Josh McDaniels. Desde el primer cuarto se notó la preparación para cubrir las notorias bajas de Brady y Gronkowski y ahí se pudo captar toda la estrategia planeada tanto por el entrenador en jefe como por el coordinador ofensivo de los Pats.
Por último, una mención para la defensiva de los San Francisco 49ers, que dejó en 185 yardas y cero puntos a Los Angeles Rams, para derrotarlos por 28 de diferencia. En todo el juego, la línea de los Niners colapsó el centro de la línea adversaria para limitar los acarreos de Todd Gurley e intentos de pase de Case Keenum, lo que facilitó la tarea para una ofensiva que solo tuvo que cumplir con lo estrictamente necesario -muy buenos bloqueos de los guards en los touchdowns de Carlos Hyde y Shaun Draughn-. Un prometedor comienzo para el equipo de la bahía con Chip Kelly como su nuevo entrenador en jefe, aunque también es necesario consignar que esta defensiva enfrentó a Keenum, un quarterback con muchas condiciones... para estar sumergido en el fondo de la banca.
Etiquetas:
Fútbol Americano,
Gringo Sports,
Los Angeles Rams,
Miguel Meléndez,
New England Patriots,
New Orleans Saints,
NFL,
Oakland Raiders,
Pittsburgh Steelers,
San Francisco 49ers
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








