viernes, 20 de julio de 2012

Goodbye, LT

A varios nos pilló de sorpresa el anuncio del retiro por parte de Ladainian Tomlinson, efectuado hace ya un mes. Sorpresivo, tal vez porque no se anticipaba en el corto plazo un posible retiro, aunque pensando un poco más, no fue tan así, debido a que su rendimiento fue decreciendo a medida que fue cargando con lesiones.

Eso no quita ni borra su fantástica etapa como la principal figura de los San Diego Chargers (2001-2009). A base de velocidad, fuerza, visión y hábiles manos, Tomlinson fue el terror de las defensivas rivales con sus rápidos quiebres y su versatilidad que le permitía ejecutar jugadas como corredor, receptor e incluso, como mariscal de campo en jugadas de truco (7 pases de touchdown).

Aparte de ser un extraordinario atleta, siempre se mostró como un personaje bastante ejemplar. Tal vez, por esa causa muchos empatizamos con su persona, sin necesidad de ser seguidores de los Chargers o de los New York Jets, equipo con el que jugó sus últimas dos temporadas.

No tuvo mucho éxito en playoffs (la culpa no fue suya, en todo caso), pero al finalizar su carrera, lo hizo siendo el jugador con la quinta mayor cantidad de yardas terrestres en la historia de la NFL (13.684), segundo en touchdowns por tierra (145) y tercero en anotaciones totales (162). Además, de haber sido elegido cinco veces al Pro Bowl y haber ganado el premio como MVP de la liga en 2006.

Por todo eso y mucho más, Ladainian Tomlinson será recordado como un grande en el emparrillado de juego y sin dudas, como uno de los mejores jugadores de la primera década del siglo 21.

miércoles, 18 de julio de 2012

Baseball Update

Ya ha transcurrido más de la mitad de la temporada de Ligas Mayores -incluso, ya pasó el All Star Game que ganó abrumadoramente la Liga Nacional-. Aquí va un repaso de como marcha la actual situación:

En la Liga Americana, los New York Yankees y los Texas Rangers -bicampeones defensores- son poseedores de los mejores registros, con 57 y 55 victorias, respectivamente. Un poco más atrás, aparecen los Chicago White Sox con 50 triunfos. Si los playoffs partieran hoy, serían los Angels de Los Angeles y los Detroit Tigers quienes ocuparían los puestos de comodín.

Por su parte, en la Nacional dominan los Washington Nationals con marca de 53-36. Pittsburgh Pirates y Cincinatti Reds están igualados en la cima de su división (51 triunfos cada uno), pero el desempate favorece a los "Piratas", mientras que los San Francisco Giants encabezan el oeste con 50 victorias.

En cuanto a marcas individuales, Josh Hamilton de los Rangers y Adam Dunne de los White Sox son quienes más Home Runs han conectado, con 28 cada uno. De igual forma, Hamilton es quien más carreras ha impulsado con corredores en base, con 78. Si de promedios de bateo se trata, Andrew McCutchen de los Pirates domina en esos menesteres con .369, seguido por Mike Troutt de los Angels con .353.
Cuatro son los pitchers quienes lideran las Grandes Ligas en triunfos. Chris Sale de los White Sox, Jered Weaver de los Angels, Ryan Dempster de los Chicago Cubs y Johnny Cueto de los Reds registran, hasta el momento, 12 "W" por cabeza.

lunes, 9 de julio de 2012

Boston Celtics 2007-2012

En un principio, era el "Big Three" de Paul Pierce, Kevin Garnett y Ray Allen -estos dos últimos se unieron a Pierce en 2007-, pero luego, con la consolidación de Rajon Rondo se transformó en un "Big Four".

Como sea, el viernes pasado se oficializó la salida de Ray Allen de los Boston Celtics, tras aceptar una oferta del Miami Heat. Con ello, se desintegra una sociedad. Una muy grata sociedad, para mi gusto, la mejor que he podido ver en vivo en las canchas de la NBA.

Desde el anuncio del mencionado trío hace ya casi cinco años, el arrollador debut oficial ante los Washington Wizards que derivó en una extraordinaria campaña que acabó en el título del 2008. Luego, temporadas sin anillos, pero no por ello menos recordables.

El thriller de siete partidos ante los Bulls en 2009, el triunfo con autoridad ante los Cavaliers de Lebron James en 2010, las finales del mismo año contra los Lakers y llegando a grandes actuaciones en las últimas dos postemporadas, culminando en una agónica caída ante Miami Heat en la reciente final del este.

Los recuerdos quedan. Se agradece ese buen baloncesto y ante todo, muy bien jugado.

Kevin + Paul + Ray.

viernes, 29 de junio de 2012

Reyes de la pista

Llevaban 46 años de existencia, pero siempre se encontraban a la sombra de los Lakers y en menor medida de los Dodgers. Sólo habían llegado a una final, en 1993, plena etapa de Wayne Gretzky. Fuera de eso, no habían grandes logros. La temporada recién finalizada no pintaba muy diferente para Los Angeles Kings, pero lograron resurgir.

En diciembre cambiaron de entrenador (Darryl Sutter por Terry Murray) debido a irregulares resultados, la producción goleadora era una de las más bajas de toda la NHL, aunque de igual forma, les alcanzó para obtener el octavo y último lugar en la clasificación a los playoffs del oeste. De ahí en adelante, todo fue muy distinto.

Como visitantes se hicieron grandes. Despacharon a Vancouver Canucks -campeón defensor de conferencia- en cinco partidos, barrieron con St. Louis Blues y vencieron a Phoenix Coyotes para así llegar a la última instancia.

En la disputa por la Copa Stanley se encontraron con New Jersey Devils y al igual que en las series previas, debían comenzar jugando como forasteros. No les importó, ganaron los dos primeros juegos -ambos en prórroga- y llegaron a ponerse 3-0 en la serie. Los "Diablos" ganaron dos seguidos, pero los Kings se encargaron de reducir cualquier chance de remontada, liquidando la final en Staples Center.

Y lo hicieron con un contundente 6-1 en el sexto juego, en el que hicieron gala de sus principales cualidades: efectividad en situaciones de "power play" (tres de los seis goles llegaron de esa manera) y admirable seguridad ofrecida por su portero, Jonathan Quick, quien ganó el premio Conn Smythe como el mejor jugador de los playoffs, promediando 94.6% de tiros atajados y 1.4 goles en contra a lo largo de los 20 encuentros de postemporada.

Los Kings hicieron historia, al ser el primer 8º clasificado que logra adjudicarse el trofeo, el primero de su historia, y además dejando en claro que en L.A. no sólo son los Lakers -con quienes comparten estadio- los que pueden ganar campeonatos.

jueves, 28 de junio de 2012

Por fin, Lebron

Hasta que llegó el momento en que apareció en momentos claves, hasta que llegó el instante en que dejó de forzar jugadas, hasta que comenzó a distribuir el juego de mejor forma, hasta que dejó de arrugar cuando su equipo más lo necesitaba.

Finalmente, Lebron James, uno de los deportistas más chaqueteados del mundo (con justa razón, en todo caso), pudo ganar un campeonato de la NBA y lo hizo siendo el líder del Miami Heat y exhibiendo un rendimiento propio de un campeón. En el quinto partido de las finales, marcó un triple doble: 26 puntos, 11 rebotes y 13 asistencias y a lo largo de la serie ante Oklahoma City Thunder promedió 28.6 puntos, 10.2 rebotes y 7.4 asistencias. Más que suficiente para haber sido nombrado el jugador más valioso de las finales.

No hay dudas, James es uno de los mejores basquetbolistas en la actualidad y no tuvo mejor manera de confirmarlo esta temporada, al adjudicarse el trofeo de campeón con Miami.

Eso sí, y sin ánimos de aguar la fiesta: No es útil, necesario ni conveniente seguir colocando a Lebron y a Michael Jordan dentro de una misma frase. No tiene sentido compararlos. Épocas distintas, rivales distintos, situaciones distintas. Mientras uno marcó una época y es catalogado como el mejor de todos los tiempos, otro aún construye su propia historia.

miércoles, 27 de junio de 2012

Lecciones aprendidas

Junio 2011. Miami Heat pierde las finales ante Dallas Mavericks y mostrando cierta apatía en momentos claves de los partidos. Parecía que el equipo estaba mal conformado y cuyo único diseño ofensivo era jugar al "Isolation" con Lebron James y/o Dwyane Wade.

Habían cosas que corregir. Y lo hicieron, mediante un proceso que se pudo ver en la temporada e incluso, durante los playoffs. Desde los primeros días de la competición, se notaba que James y Wade ya no iban a forzar más disparos y, en caso particular de Lebron, reducir la cantidad de intentos de triple.

Aumentaron los ataques directos a la canasta y con ello, más puntos en la pintura o, en la siempre útil opción secundaria, abrir para otro jugador que estuviera desmarcado para lanzar un "three pointer". Así lo hicieron en la serie por el título ante Oklahoma City Thunder, donde James y Wade sacaron provecho de sus cualidades físicas y atléticas, logrando, en reiteradas ocasiones, jugadas de doble y falta.

No hay que dejar de lado a Chris Bosh, quien ejerció de forma bastante efectiva la posición de "5", en esa suerte de alineación titular anómala con la que terminó jugando el Heat -sin un pívot clásico-. Bosh no es precisamente un jugador interno del tipo "físico", pero si cuenta con una gran técnica de lanzamiento y movimientos de poste, que le favorecen en duelos uno contra uno, tal como ocurrió en la final del este contra Boston Celtics.

¿Aportes secundarios? Varios, que llegan a ser tan valiosos como los provistos por los tres estelares. Shane Battier aportó con buena defensa, mientras que Mario Chalmers y Mike Miller garantizaron los puntos "extras" necesarios para asegurar triunfos.

Este equipo se caracteriza por velocidad, agresividad, y también por esfuerzo. Prueba de ello, se vio en la serie frente a OKC. Generalmente, cuando el balón quedaba a la deriva, era un jugador de Miami quien llegaba primero, sacrificando su integridad física. Detalles importantes que nunca se ven en las estadísticas.

En suma, Miami Heat agregó variantes a lo que ya habían logrado en la temporada previa y sumó nuevas cualidades -mayor movimiento del balón, por ejemplo- las que terminaron valiendo por el campeonato, el segundo de la franquicia y el primero desde que James y Bosh se unieron a Wade, en 2010. Ahora, cabe la interrogante: ¿Será el primero de múltiples títulos? asusta pensarlo.


domingo, 27 de mayo de 2012

Repaso: Sixers 75, Celtics 85

El equipo de Boston logró imponerse en el séptimo juego de la serie ante Philadelphia, el cual estuvo marcado por la áspera defensiva mostrada por ambos conjuntos, algo que fue característico en gran parte de la eliminatoria.

La diferencia pasó por ejecución ofensiva. En ese aspecto, los Celtics están mucho más trabajados, más fluidos y con mayor variedad, a diferencia de los Sixers que siempre evidenciaron problemas, particularmente jugando en media cancha.

Paul Pierce (15 puntos y 9 rebotes) debió abandonar el partido, a cuatro minutos del cierre, por llegar al límite de faltas personales. Pero apareció Rajon Rondo, quien metió canastas claves para asegurar la victoria. Rondo acabó con 18 puntos, 10 rebotes y 10 asistencias, siendo la novena triple decena que logra en su carrera en duelos de postemporada.

Kevin Garnett fue otro quien destacó, con 18 unidades y 13 tableros, embocando disparos largos, a pesar de la buena marca de jugadores como Elton Brand y Lavoy Allen.

Por los Sixers, Andre Iguodala finalizó con 18 puntos y 3 triples convertidos, los cuales ayudaron a que su equipo se mantuviera en la pelea hasta los minutos finales. Jrue Holliday encestó 15 tantos y robó 5 balones.

Por tercera vez en los últimos cinco años, los Boston Celtics jugarán la final de la conferencia del Este. A partir del lunes se enfrentarán al Miami Heat, equipo que tiene la ventaja de localía.

Para que los verdes puedan aspirar a ir a las finales de liga, necesitarán una producción defensiva similar a la de esta noche (dejaron a los Sixers en 35% de conversiones). Eso sí, habrá que ver cuanto les afectará el hecho de tener un elenco tan corto. Esta noche, los cinco titulares debieron jugar sobre 37 minutos cada uno.