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jueves, 30 de noviembre de 2017

Las amenazas de diciembre


por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike

Siempre ocurre que, en el tramo final de competición en la NFL, hay una línea divisoria en cuanto a rendimientos. Primero, está el grupo de equipos relativamente afianzados que han ganado muchos partidos, son líderes divisionales y tienen casi lista su clasificación a los playoffs. Y el grupo que viene después, tiene a equipos que se aferran a los puestos de comodín o bien, son equipos que están repuntando y buscan arrebatar alguno de los últimos lugares en la siembra. De ese puñado, siempre hay equipos que toman ritmo y forma justo en las últimas fechas de la etapa regular, causando más de algún estrago y en algunos casos, llegando bien lejos en el torneo. En esta ocasión, hay tres equipos de esta especie a los que debemos considerar en las cinco semanas que restan en la presente temporada.

Carolina Panthers: 8-3, co-líderes división sur NFC

Se enredaron en octubre, cuando perdieron dos partidos consecutivos. Pero desde entonces, no cayeron más. Con cuatro triunfos seguidos, los Panthers ya alcanzaron a los New Orleans Saints en la cima divisional y tendrán tres de cinco partidos como locales durante diciembre. Cam Newton mejora lentamente su precisión, que alcanza el modesto 60.2% y mientras el # 1 combina pases desde el pocket con sus corridas, que han vuelto a ser más frecuentes, la figura de Christian McCaffrey se vuelve cada vez más importante. Ya no solo es el jugador que colocan en movimiento para distraer a los rivales, sino que se afianza como un arma dentro del esquema ofensivo de los Panthers. Para tener en cuenta: con sus 59 recepciones, McCaffrey es el segundo mejor entre corredores y está dentro de los 13 mejores de toda la liga en cuanto a atrapadas.

Además, la defensiva vuelve a marcar presencia, como lo ha hecho en las recientes semanas. Luke Kuechly ha sido el factor principal. En este momento, encabeza al equipo con 45 tackleadas, 3 pases interceptados y como si fuera poco, se dio el lujo de convertir un pick six que acabó siendo clave en el triunfo del domingo pasado frente a los New York Jets. En su retorno al equipo, Julius Peppers sigue dando muestras de su calidad. Lleva 8.5 capturas, un cuarto de todas las que registra su conjunto. El próximo partido será de visita en New Orleans, quien gane quedará como líder solitario de la división, el subsiguiente será en casa frente a los Minnesota Vikings y cerrarán de visita en Atlanta, a quienes ya vencieron en el primer encuentro. Dado su nivel ascendente, no habría que descartar una clasificación de los Panthers como campeones de su grupo.

Atlanta Falcons: 7-4, tercer lugar división sur NFC

Por varias semanas se estuvo dudando mucho de este equipo, especialmente de su ofensiva que no tenía la prolijidad que la distinguió durante el 2016. Después de la preocupante derrota en New England, las cosas empezaron a mejorar. Ganaron cuatro partidos de cinco y el conjunto muestra esa fluidez que los llevó a ser campeones de conferencia en la temporada pasada. El último partido fue el más productivo de todo el año. Registraron 516 yardas ofensivas, de las cuales 253 corrieron por cuenta de Julio Jones, quien además anotó dos touchdowns. Encima, Matt Ryan está mejorando su precisión con el transcurrir de los partidos y en las últimas dos semanas, han sabido cubrir la baja de Devonta Freeman con una sólida producción de Tevin Coleman, quien en el partido ante los Tampa Bay Buccaneers bordeó la centena de yardas terrestres y anotó en un par de ocasiones.

El triunfo de visita ante los Seattle Seahawks, en la jornada antepasada, fue valioso tomando en cuenta lo difícil que es para cualquier forastero jugar en la cancha de Seattle. Bajo un marco de mucha presión, la unidad ofensiva respondió bien con una apropiada estrategia que dio estabilidad y con ello, la oportunidad de anotar y tomar la ventaja que supieron mantener hasta el final. Desafíos así son los que necesitaba ganar el equipo de Atlanta. En la próxima jornada, les tocará recibir a los Vikings y después, solo tendrá partidos divisionales, entre ellos los dos enfrentamientos ante los Saints y ante los Panthers, en el cierre de campaña. Llegan en buena forma a la parte más brutal de su calendario.

Los Angeles Chargers: 5-6, segundo lugar división oeste AFC

Es cierto, los Chargers de San Diego Los Angeles tienen balance negativo, pero cuentan con talento y potencial para ganar más partidos. De hecho, cinco de sus seis derrotas fueron por diez puntos o menos lo que da a entender que este es un equipo que siempre está en la pelea y tomando en cuenta el bajón de los Kansas City Chiefs, todavía están muy latentes las expectativas de una clasificación a los playoffs. El jueves pasado tuvieron su mejor partido del año. Vencieron por 22 puntos de margen a los Dallas Cowboys, registraron 515 yardas ofensivas, tuvieron el balón por más de 36 minutos y su veterano mariscal Philip Rivers jugó plácidamente, fallando apenas seis pases (completó 27/33), sumando 434 yardas y lanzando los tres touchdowns convertidos por su conjunto.

Keenan Allen es la principal opción de Rivers. Rápido y muy explosivo, se sitúa como el quinto mejor receptor de la liga en cuanto a yardas, con 927, además de ser uno de solo 11 jugadores con al menos 60 recepciones. Mucho ojo con los pateadores. Este es el equipo con la peor eficiencia en goles de campo (12/19, 63.2%) y la séptima peor eficiencia en puntos adicionales (27/30, 90%). Los fallos del coreano Younghoe Koo costaron dos derrotas a principio de temporada y su actual pateador, Nick Novak también ha tenido algunos problemas. Se sabe que en partidos cerrados, la diferencia puede pasar por los pateadores. Tienen tres partidos en casa y dos de visita, una de esas salidas será a Kansas City el 16 de diciembre. A lo mejor, ahí podría definirse una posible clasificación.

Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.

jueves, 19 de octubre de 2017

Récords engañosos


por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike

Después de seis semanas de acción en la NFL, ya no tenemos equipos invictos, solo dos líderes divisionales tienen balance de 5-1 y quizás lo más llamativo es ver a 18 equipos con marca de 3-2, 2-3 ó 3-3. Es decir, más de la mitad de la liga en este momento está rondando la medianía. ¿Paridad o mediocridad? depende de cada caso. Estos récords suelen reflejar a equipos inconsistentes, que no cuentan todavía con un patrón definido de juego e incluso, récords que no indican necesariamente el estado o calidad de un equipo. Dentro de ese numeroso puñado de equipos, hay tres que por diversas características representan esa inestabilidad que está marcando a buena parte de la liga en este tramo de temporada.

Comencemos con los Pittsburgh Steelers. Si bien han ganado cuatro de seis partidos y son líderes divisionales, los 'acereros' han tenido problemas para tomar ritmo y forma, sobre todo en ofensiva, donde Le'veon Bell y Antonio Brown no han sido lo fundamentales que sí fueron durante el año anterior. En la jornada antepasada, Ben Roethlisberger lanzó cinco intercepciones de las cuales dos fueron regresadas a touchdown, en un partido en que los Steelers casi se olvidaron de correr. Demás está decir que perdieron ese juego en su casa, frente a los Jacksonville Jaguars. Para el juego del domingo pasado frente a los Kansas City Chiefs, cambiaron la estrategia involucrando mucho más a Bell y con ello, balanceando mucho más las jugadas ofensivas. Antes de llegar al intermedio, Bell ya tenía casi 100 yardas, los Steelers dominaron en el tiempo de posesión y acabaron propinándole la primera derrota de esta temporada a los Chiefs.

Es curioso que no hayan empleado una estrategia así en los partidos anteriores, considerando lo productivo que fue Bell el año pasado y también, el hecho que Big Ben ya no está para lanzar demasiados pases en un partido. Es más, el propio # 7 manifestó que quizás ya no tiene mucho más para dar. Veremos si Mike Tomlin y Todd Haley insisten con establecer ofensivas balanceadas y sin tener que lanzar más de 50 veces. Tanto pase y tanta serie corta afectó mucho a Pittsburgh en los primeros partidos y esa era una buena causa para entender porqué los Steelers no estaban rindiendo plenamente a pesar de sus buenos resultados.

Por otra parte, los Atlanta Falcons llevan un registro de 3-2, aunque esas cifras bien pudieran ser distintas, tomando en cuenta que dos de esas tres victorias fueron aseguradas casi en el final. De hecho, en esos dos partidos tanto los Chicago Bears como los Detroit Lions lograron acercarse en el último cuarto mientras la defensa de los Falcons mostraba fragilidad. Curiosamente, las dos derrotas fueron jugando en su nuevo estadio y en esos dos partidos, los Falcons desperdiciaron ventajas que habían construido temprano. Lo más preocupante ocurrió el domingo pasado, cuando habían comenzado con ventaja de 17-0 antes que los Miami Dolphins revirtieran el marcador en la segunda mitad para terminar ganando por 20-17.

Al igual que en esos dos partidos salvados como visitantes, en las dos derrotas la defensa estuvo igualmente frágil en el tramo final permitiendo avanzar y anotar a los rivales, haciendo inevitables los recuerdos del Super Bowl increíblemente perdido en febrero. Para peor, Matt Ryan no ha sido la solución en los finales de los partidos. Lanzó una intercepción en la última serie el domingo y en lo que va de esta temporada, tiene 6 touchdowns e igual cantidad de intercepciones. Los Falcons necesitan más consistencia de su ofensiva y sobre todo, saber liquidar los partidos. Parece ser que aún les pesa aquella derrota ante los New England Patriots. Por cierto, el próximo fin de semana habrá re-edición del pasado SB en casa de los Pats. Será el primero de tres partidos consecutivos que tendrá Atlanta fuera de su estadio.

Los San Francisco 49ers son un caso bien especial. Han perdido sus seis partidos disputados, pero en cinco de ellos la diferencia fue de tres puntos o menos, incluyendo dos caídas en tiempo adicional. A diferencia del año pasado, se nota que el equipo compite de mejor forma y juega con más intensidad. En algunos partidos han estado incluso en posición de ganar, pero no han sabido resolver, como ocurrió en sus visitas a Seattle, donde permitieron una escapada de Russell Wilson, a Arizona, donde Larry Fitzgerald mató sus chances casi al cierre de la prórroga y en su más reciente visita, a Washington, donde el novato C.J. Beathard lanzó una intercepción en la última ofensiva.

Una vieja frase de Bill Parcells decía: "eres lo que tu récord indica". Es verdad, pero también es igualmente cierto que los Niners, a pesar de no tener victorias, se han mostrado como un equipo difícil de vencer, dejando de manifiesto que a nivel general es muy complicado ganar en la NFL (a menos que el rival de turno sea Cleveland). Veremos que ocurre con estos equipos. Dado lo cambiante que es buena parte de la liga semana a semana, no extrañaría ver a los Steelers estableciéndose como un equipo sólido dentro de un par de meses o incluso ver a los Niners ganando partidos divisionales más adelante, perjudicando así las opciones de otros equipos. Eso es lo bueno de una liga altamente competitiva.

Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.