Mostrando entradas con la etiqueta Tyreek Hill. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tyreek Hill. Mostrar todas las entradas

martes, 4 de febrero de 2020

Comeback City Chiefs


por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike

El Super Bowl LIV quedó en la historia por tener un duelo entre dos equipos que llegaban en su mejor momento, ofreciendo un encuentro igualado, donde cada uno tuvo su chance de golpear. El partido tuvo diversos matices y estrategias que fueron avanzando en el mismo juego. Finalmente, la definición de la 100° temporada de la NFL nos deja un ilustre campeón como los Kansas City Chiefs, quienes fueron madurando en la temporada y en este mismo partido tuvieron que tomar riesgos cuando el tiempo apremiaba. Esos riesgos y sobre todo, esos ajustes sobre la marcha los llevaron a una tercera remontada consecutiva, esta vez ante los San Francisco 49ers y que terminó valiendo el título, su primero después de 50 años.

Desde el primer cuarto, los Chiefs desplegaron sus recursos en ataque. Los pases de Patrick Mahomes y a su vez, los acarreos de Damien Williams quien desde temprano comenzaba a ser factor. Se fueron arriba 7-3 mediante una marcha extraordinaria, en la que consumieron más de siete minutos, convirtieron un 4th & 1, y combinaron jugadas con las que fueron moviendo el balón pacientemente. En ese momento, parecía que iban a arrasar. Estaban sacando jugadas de rápido desarrollo, en la que no daban espacio a una reacción defensiva. En el segundo cuarto, una intercepción a Jimmy Garoppolo le daba una chance de estirar la diferencia, pero no fue así y de entonces que comenzaron los problemas.

Lentamente, los 49ers se metieron en el partido. Las jugadas que precedían de motions daban resultado y la velocidad de sus jugadores comenzaba a equiparar el dominio que ejerció KC en un principio. De un 3-10, el equipo de San Francisco logró igualar el partido antes del intermedio y en el tercer cuarto, ya tenían ventaja de 20-10. En ese momento, el ímpetu era de los Niners quienes se imponían en la línea de golpeo y estaban confundiendo a Mahomes, quien fue cayendo en una fase de ansiedad e indecisión. De ahí salieron las dos intercepciones lanzadas por Pat, la primera en un pase precipitado que cazó Fred Warner y la segunda, mediante un envío atrasado que Tyreek Hill no alcanzó a atrapar. SF estaba en posición de liquidar el partido con poco más de 10 minutos en el tiempo reglamentario, pero ahí comenzó la reacción definitiva de los Chiefs.

Tal como fue en sus anteriores partidos de playoffs, nunca se desesperaron. Se mantuvieron fieles a su metodología, aunque también incorporaron elementos que ayudaron a la frenética remontada. Todo partió con la defensiva que logró detener dos veces seguidas a Jimmy Garoppolo y compañía, permitiendo apenas un 1st down en total. Eso le dio la oportunidad a la ofensiva, que volvió a ser firme en la protección a Mahomes y este a su vez, tuvo un poco más de calma, la suficiente para completar los pases que no había logrado acertar antes. En todo el partido había tenido problemas buscando pases largos, en parte por la buena cobertura de los 49ers. Pero dentro de los últimos siete minutos, el # 15 de los Chiefs tiró dos bombazos. El primero, fue de 44 yardas a Hill (era un 3rd & 15) el cual derivó en touchdown de Travis Kelce y el segundo, dirigido a Sammy Watkins. Una perfecta espiral que recorrió 38 yardas. Luego, en 3rd & goal, Mahomes encontró a Williams para anotar el touchdown que puso arriba a KC.

En cuestión de cinco minutos, pasaron de la confusión al vértigo. Los Chiefs montaron otro rally, tal como en el juego ante los Texans donde anotaron 41 puntos seguidos después de ir 24-0 abajo y ante los Titans, donde convirtieron 21 seguidos después de ir 10 unidades abajo. Aquí, la situación era extrema ya que debían levantar 10 puntos de margen en el último cuarto. Lo hicieron y lo mejor del caso, fue que encontraron una forma de ir por rutas largas, las cuales habían estado ocultas en el partido. En vez de derrumbarse, Mahomes corrigió sus errores y terminó encabezando esta remontada, después de haber jugado quizás los tres cuartos más discretos de su corta carrera en la liga. Para coronar el triunfo, Williams se escapó 38 yardas y anotó el último touchdown de la noche, que selló la victoria de los Chiefs. Un triunfo que no debiera sorprender, considerando el proceso que vivieron durante la temporada, particularmente en los últimos tres meses donde hilvanaron nueve triunfos consecutivos para adjudicarse el trofeo Lombardi.

21 puntos en los últimos siete minutos, una fiel demostración de lo que es capaz de hacer Kansas City en ofensiva, moviendo el balón y anotando súbitamente, casi sin que uno se dé cuenta, pueden rematar el partido en un fragmento. Lo habían hecho antes y lo volvieron a hacer en el escenario más grande. Un triunfo que hace justicia para esta organización, que el año pasado se había quedado en las puertas para llegar al Super Bowl y que ahora, medio siglo después de su único campeonato, llega y cumple con el objetivo. Justicia también para Andy Reid, uno de los grandes entrenadores del presente siglo y uno de los más ganadores de la historia. Por fin logra ganar un título y él es responsable del cambio que han tenido los Chiefs desde su llegada en 2013, convirtiéndolos en frecuentes animadores en su conferencia hasta llegar a la ansiada coronación.

Williams era quizás merecedor del MVP de este partido (133 yardas totales, 2 touchdowns), pero el premio fue para Mahomes (286 yardas en pases, 3 touchdowns) quien apenas en su segundo año como titular ya está afianzado como la estrella absoluta de los Chiefs y de la liga en general. A sus 24 años de edad, Patrick es una de las nuevas caras que necesitaba la liga para refrescar la competencia. Aquí está el campeón y un firme protagonista de la liga en esta década que comienza. Para una ciudad poco habituada a los trofeos y una franquicia que vivió décadas de mediocridad, este Super Bowl ganado por los Kansas City Chiefs es motivo de orgullo para toda su comunidad y gracias a la figura de Mahomes y la gestión de Reid, seguramente la idea y la ilusión será seguir construyendo grandes procesos para cosechar una época de triunfos.

Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.

martes, 21 de enero de 2020

Rojos furiosos


por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike

La postemporada de la NFL nos deja a los San Francisco 49ers y a los Kansas City Chiefs como aspirantes al título, el cual definirán el próximo 2 de febrero cuando se dispute el Super Bowl LIV. Son equipos con similitudes, más allá del color de su camiseta. Ambos cuentan con mucho talento en sus líneas, mariscales jóvenes, jugadores de alto impacto y entrenadores suficientemente creativos como para explotar toda la materia prima a disposición.

No debiera sorprender la llegada de los Chiefs al Super Bowl, luego de haberse quedado en la final de conferencia el año pasado. Se nota que aprendieron de los errores y sobre todo, se nota que han desarrollado matices en su juego. Su fortaleza son los pases y tiene que serlo con Patrick Mahomes, quien en muy poco tiempo se ha consolidado como un jugador top en la liga. Además de su talento natural para lanzar pases largos, se ve que interpreta mejor las situaciones dentro de una ofensiva que genera muchas situaciones de uno contra uno. Puede ser Tyreek Hill, puede ser Travis Kelce o hasta puede ser Sammy Watkins. Cualquiera de ellos puede romper el partido con alguna gran recepción, como bien lo hicieron el domingo ante los Tennessee Titans (35-21).

Hill es el jugador más veloz del torneo y es veloz en todo sentido. Corre y se desmarca en un pestañeo, es el arma ideal para Mahomes quien gusta de lanzar pases de alto riesgo. Lo bueno de tener a tantos receptores de calidad es que se abre un abanico de opciones, sobre todo si las defensas se enfocan en neutralizar a uno en particular. El domingo, hubo secuencias en que los Titans iban sobre Kelce, lo cual dejó mucho espacio para que atacaran Hill y Watkins, autores de tres touchdowns que fueron claves para el triunfo que se dio mediante otra remontada, luego de estar 10 puntos abajo en el segundo cuarto.

La versatilidad de este conjunto es tal que pueden anotar consumiendo mucho tiempo (qué importante es Damien Williams en ese rol) o en series de dos minutos o menos, como bien lo hicieron en los últimos cinco minutos de la primera mitad. De forma relampagueante, un envío de Mahomes a Hill y después, una escapada de Mahomes pusieron arriba a Kansas City. Después solo tuvieron que liquidar el resultado. Impactan esas ofensivas tan fluidas y sobre todo, por su rápida ejecución. Lo mejor del caso es que no se empeñan solo en pasar y siempre están apegados a su plan, tal como fue el partido contra los Texans. En ello se puede captar la experiencia de Andy Reid que está reluciendo en estos playoffs y cuyas decisiones han sido positivas para su equipo. Los Chiefs llegarán a pelear el título y justo cuando juegan en su mejor nivel.

De igual manera, los 49ers lograron dominar a los Green Bay Packers (37-20) el domingo en la noche. Un triunfo macizo que se explica a partir del sistema ofensivo de San Francisco, donde los linieros además de estar sincronizados tienen muy bien aprendidas sus asignaciones y eso se percibe cuando corren con el balón. Bloqueos de frente y en zona, abriendo enorme espacio para quien sea que esté alineado de corredor. Raheem Mostert fue quien sacó todo el provecho y antes de llegar al intermedio ya había superado las 100 yardas y había anotado tres de sus cuatro touchdowns. El dominio llega a ser demoledor, marcando presencia en el scrimmage en cada jugada, complementando fuerza con velocidad. Por un momento, los Niners parecían indefendibles cuando acarreaban.

Fue tan superior el equipo de San Francisco corriendo, que Jimmy Garoppolo apenas tuvo que lanzar ocho pases en todo el partido. La fórmula perfecta, la cual ya habían implementado con éxito en la ronda anterior. Los 49ers tienen muy buenos jugadores, algunos de ellos de nivel top en sus posiciones, como George Kittle y Kyle Juszczyk, y otros de importante presencia como Emmanuel Sanders, pero al final son todos parte de un sistema implementado por Kyle Shanahan que por fin puede ejecutarlo en su esplendor, al tener a casi todos sus jugadores disponibles, algo que no pudo ocurrir en sus primeros dos años al frente de este conjunto.

Si la ofensiva luce dominante, la defensiva lo es quizás aún más. No solo tacklean y derriban oponentes. Persiguen y presionan a toda velocidad, llegando a colapsar el pocket en varias secuencias. Suelen mandar blitz, mezclando movidas con los linebackers e incluso con los esquineros, quienes desde sus posiciones pueden crear caos frente a cualquier pasador, así lo han hecho en todo el año y así fue contra Aaron Rodgers, quien tuvo una fatídica primera mitad cometiendo errores que terminaron inclinando el duelo a favor de los Niners. Dentro de ese espectáculo defensivo, el novato Nick Bosa sobresale y en gran medida. Además de tener técnicas y destrezas propias de un buen linebacker, juega con mucho instinto y su velocidad impresiona cuando se mete por un costado para capturar a los rivales. Nick marca el tono para una defensiva que ha sido fundamental para la llegada de San Francisco a la definición.

Quizás muy pocos proyectaban este duelo hace algunos meses, considerando más que nada las campañas perdedoras que habían tenido los 49ers en años recientes. Pero lo concreto es que el final de la 100° temporada de la NFL nos presentará un duelo entre dos equipos que representan en buena medida el fútbol americano de la nueva generación. Velocidad y creatividad, talento y explosión. 49ers y Chiefs fueron evolucionando con el transcurrir de los partidos y mostrando variables, cuando vivían momentos complicados. Ambos equipos visten camiseta roja, un color que bien pudiera sugerir una idea del próximo Super Bowl. A priori, están las condiciones para tener una definición apasionante. Los jugadores y el nivel en que llegan ambos equipos invitan a ese vaticinio.

Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Chiefs 51, Rams 54: Matices de un partidazo


por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike

El lunes pasado, los Rams de Los Angeles y los Kansas City Chiefs protagonizaron el mejor partido en lo que va de temporada en la NFL, cumpliendo con la enorme expectativa que se generó previo al juego. Un inverosímil 54-51 a favor de los Rams generó un total de 105 puntos, la tercera mayor puntuación histórica en un partido, además de 1.001 yardas combinadas. Los mariscales de campo lanzaron 10 pases de touchdown y en general, hubo 14 TD’s siendo 3 de ellos generados por las defensivas. Registros exuberantes que reflejan el estado actual en el que se encuentra la liga, con partidos de alta anotación y sobre todo, muy cargados a los pases. Lo bueno del caso, es que estamos viendo más creatividad en las ofensivas gracias a los entrenadores y las nuevas generaciones de talentos, que han llegado con otras cualidades a impactar la competencia. Más allá de las anotaciones, este partido dejó una serie de aspectos para consignar y que en parte, configuraron el desarrollo del mismo.

Goff y Mahomes, presente y futuro. Los quarterbacks que jugaron este partido son la cara de la nueva generación de pasadores en la liga. Ágiles, con potencia para lanzar el balón y con carácter para jugar los grandes partidos. Pero de igual manera, Jared Goff y Patrick Mahomes tienen cualidades que los distinguen notoriamente. El progreso de Goff va de la mano con la gestión técnica de Sean McVay, quien desde su llegada a los Rams el año pasado, se ha encargado de potenciar las virtudes de su mariscal. Goff tiene elementos propios de un pocket passer, se maneja bien dentro del bolsillo y sabe interpretar los movimientos adversarios antes de repartir el balón de forma indiscriminada con sus receptores. La buena protección de sus linieros le da tiempo y espacio para buscar opciones con tranquilidad, como supo hacerlo el lunes. Además, la producción de Todd Gurley le da pie para ejecutar el play action, donde Goff suele completar jugadas de largo trayecto.

Por otro lado, el talento de Mahomes se basa en mucha velocidad que se manifiesta de diversas formas. Como se desplaza dentro y fuera del pocket, su lectura de juego y sus pases, los cuales parecen rayos que van a toda velocidad, además de tener una notoria influencia beisbolera, considerando el pasado de Mahomes como pitcher. Una jugada que ilustra esa técnica y velocidad pasadora, fue la conexión de 73 yardas con Tyreek Hill donde el balón voló de forma precisa y sobre todo, muy rápida tomando en cuenta el largo trayecto que recorrió el ovoide en esa secuencia. Hill tan solo tuvo que atrapar el balón y convertir el touchdown. Esa velocidad de Mahomes se traduce en ímpetu, el cual se refleja desde su semblante para salir a la cancha y en pleno partido, cuando lanza sin miedo a equivocarse. Para ser un jugador de segundo año y siendo este su primero como titular, muestra mucho progreso. Quizás, sus errores sean lo único que tenga de novato. En dos de sus tres intercepciones lanzadas el lunes, Mahomes falló en el cálculo y terminó cometiendo esos errores que fueron factor en el resultado final.


The Tyreek Show. Adam Thielen destaca por atrapar pases en cada partido, Michael Thomas brilla con sus escapadas, pero Tyreek Hill reúne todo eso y genera mucho más. Discutiblemente, debe ser el receptor más difícil para marcar hoy en día y a su vez, es el receptor más espectacular para ver en acción. Puede desempeñar de receptor abierto como también en posición slot o hasta saliendo del backfield, dependiendo de los respectivos motions. Hill tiene mucha velocidad pero también sabe correr bien sus rutas y hace los cortes adecuados para desmarcarse. Y en campo abierto, es imparable. En mi opinión, la mejor habilidad de Tyreek es el catch n’ run. Una vez que atrapa el balón y con espacio para correr, es prácticamente indefendible. Apenas atrapa el pase, en un pestañeo puede sacar diez yardas de ventaja. Y teniendo a un mariscal como Mahomes quien lanza muy rápido, la fórmula es peligrosa en cada partido de los Chiefs. Los registros del # 10 de Kansas City en este partido son para enmarcar: 10 recepciones, 215 yardas y 2 touchdowns. Los Rams probaron con todas las formas posibles. Marcación personal, doble cobertura, defensiva zonal. Nada resultó con Tyreek, quien volvió a ser imparable como ha sido en todo este año.

Todos son útiles en los Rams. Una gran virtud del equipo de Los Angeles está en sus receptores, son todos igualmente confiables. Da igual si es el primer receptor o alguien que apenas juegue algunos snaps. Goff reparte el balón de igual forma con todos los receptores y estos responden, atrapando el balón. Incluso, ante la reciente baja por lesión de Cooper Kupp, la unidad no pareció estar resentida. Brandin Cooks, Robert Woods, Tyler Higbee y hasta el desconocido Gerald Everett contribuyeron el lunes para completar los pases de su mariscal. El caso de Everett es muy curioso. Le lanzaron cuatro pases, de los cuales atrapó tres. Y de esas tres recepciones, dos acabaron en touchdown. Eficiencia máxima. Así como fue el caso de Everett en este juego, han sido otros que han anotado en los partidos anteriores. Así están armados los Rams y así supieron rendir el lunes.

Poca defensa, pero buena. En un partido de tono ofensivo, fueron esporádicas maniobras defensivas las que inclinaron la balanza en favor de los Rams. Permitieron 546 yardas a los Chiefs y 6 pases anotadores de Mahomes, pero supieron colocar presión y crearon jugadas que fueron claves. Aaron Donald volvió a tener otro partido dominante, hizo dos capturas (lleva 14.5 en el año) y forzó dos balones sueltos que derivaron en 14 puntos. La rapidez e instinto de Donald son incomparables a cualquier otro jugador defensivo en la actualidad y aún con doble bloqueo, puede romper esos obstáculos y llegar de forma muy rápida al mariscal contrario. El otro jugador destacado en la defensa de L.A. fue Samson Ebukam, quien hizo jugadas tan o quizás más impactantes que Donald. Aparte de hacer una captura, devolvió un fumble al touchdown y le interceptó un pase a Mahomes, que también regresó hasta las diagonales. Y para rematar, cuando quedaba 1:20 para el final, alcanzó a golpear el brazo de Mahomes alterando la fuerza del pase que acabó en las manos de Marcus Peters para la intercepción. Ebukam fue un inesperado protagonista.

No fueron solo las yardas y los puntos, Rams y Chiefs mostraron todas sus armas y toda su versatilidad que se vio reflejada en la variedad de formaciones, con receptores que se esparcían por toda la cancha, además de todos los motions previos a cada jugada. Fue un partido bien jugado, en el que se notó que estaban en acción los mejores equipos de cada conferencia. Jugadas de toda especie y secuencias que cambiaban el tono del juego. Por momentos, parecía que Andy Reid le ganaba la partida a Sean McVay, pero al final la ejecutoria de los quarterbacks terminó siendo el principal factor por el que Los Angeles terminó imponiéndose ante Kansas City.

Ahora, cabe la pregunta: ¿Les alcanzará para llegar al Super Bowl? Veremos, no por nada siguen teniendo los mejores registros de la liga (Rams 10-1, Chiefs 9-2), pero es evidente que tienen detalles muy atendibles. Los Rams han tenido que batallar con diversas lesiones además de su notoria debilidad cubriendo los pases largos, Aqib Talib regresa para el próximo partido y veremos cuanto puede ayudar a subsanar ese problema. Los Chiefs cometieron demasiados castigos y además, su defensa no ha sabido mantener ventajas ante quarterbacks de gran nivel. Convirtieron 40 puntos en Foxboro pero acabaron perdiendo ante Tom Brady y los Patriots y en este juego en el Coliseo de Los Angeles, pasaron a la historia al ser el primer equipo que pierde un partido anotando 50+ puntos, luego de la serie que pudo montar Jared Goff en el final del juego.

Quien sabe, quizás hayamos visto una primicia de la definición del próximo 3 de febrero. Aunque bien pudieran aparecer otros equipos como Saints, Patriots o Steelers. De lo que estoy seguro, es que nadie se enojaría si se repite un partido con estas mismas características, en Atlanta.

Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.