martes, 6 de septiembre de 2011

Antesala: NFL 2011

En esta segunda entrega, un vistazo a los equipos de la Conferencia Nacional. Diversos cambios de jugadores se produjeron durante el reducido período de fichajes, pero por lo que se ve, los equipos que podrían ser contendientes son casi los mismos de la temporada anterior.

División Este: Nueve contrataciones de agentes libres hicieron de los Philadelphia Eagles el conjunto más llamativo de la pretemporada. Su defensa, joven e inexperta, ahora está cubierta por jugadores altamente talentosos. Dominique Rodgers Cromartie y Nnamdi Asomugha refuerzan las esquinas, en tanto que con Cullen Jenkins cubren el centro de la línea. La ofensiva es sinónimo de espectáculo con Michael Vick, quien siempre es capaz de hacer grandes jugadas ya sea con sus piernas o con su brazo -mejoró mucho su precisión-. Se lee muy bien, pero con el poco tiempo de preparación, existe la incertidumbre si realmente encajarán todas esas nuevas piezas.

Dallas Cowboys pareciera estar entrando en transición. Se desprendieron de nueve veteranos y curiosamente, le dieron mayor prioridad al draft. Vuelve Tony Romo, pero hay cambios en la línea ofensiva y además, Rob Ryan es el nuevo coordinador defensivo, lo que significa, que habrán nuevos esquemas. New York Giants perdió jugadores importantes (Rich Seubert, Shaun O'Hara, Steve Smith) y Washington Redskins anuncia a Rex Grossman como su Quarterback titular. No hay mucho más que explicar de eso último.

División Norte: Green Bay Packers, el ganador del último Super Bowl, presenta pocas bajas y casi el mismo equipo con el que fue campeón en febrero, salvo que ahora regresan todos los lesionados que continúan bajo contrato, lo que puede dar una mayor profundidad y legitimas chances de un posible "Back to Back". Cuentan con un formidable grupo de receptores y una defensa que aplica correctamente los esquemas de Dom Capers. La única duda es la protección a Aaron Rodgers, la cual quedó algo debilitada con los cambios generados en la línea ofensiva.

El único equipo que aparenta estar en reales condiciones de pelear el primer lugar divisional con los Packers, es Chicago Bears. Conservan su aguerrida unidad defensiva, agregaron a Marion Barber como alternativa ofensiva, pero su línea debe mejorar ostensiblemente, de lo contrario, Jay Cutler seguirá sufriendo una avalancha de Sacks. Detroit Lions mejora lentamente, aunque esperan que Matthew Stafford se mantenga saludable este año. Por su parte, Minnesota Vikings cuenta con muchas grietas en casi todo el equipo, además de los rumores de un posible traslado a otra ciudad.

División Sur: Atlanta Falcons, New Orleans Saints y Tampa Bay Buccaneers lograron superar las 10 victorias en el 2010. Todo apunta a que dicha tendencia se mantenga en este año, lo que signifca una dura pelea entre estos tres conjuntos por ganar la división o, en su defecto, asegurar un puesto como 'Wild Card'. Mantienen las bases de la campaña anterior, aunque en caso de los Saints, consiguieron interesantes refuerzos ofensivos (Darren Sproles, Olin Kreutz, Shaun Rogers) que los hacen ver, a priori, como un equipo con potencial de campeonato.

Los Bucs siguen fieles a su filosofía de consolidar su equipo mediante selecciones del draft, las que hasta ahora han sido muy fructíferas, mientras que los Falcons tienen el mismo núcleo de jugadores, aunque la presión por ganar podría ser mayor a la del año pasado, considerando que fueron eliminados en su primer partido de playoffs, pese a haber acabado la etapa regular con el mejor registro de toda la conferencia.

División Oeste: Este grupo tuvo el dudoso honor de tener un campeón con récord negativo en el 2010 (Seattle Seahawks: 7-9), algo inédito en la historia de la liga y que, evidentemente, refleja que ésta es la división más floja de todas. No se ve un equipo que esté solidamente armado. Tal vez, St. Louis Rams podría tener un paso adelante respecto del resto, debido al buen ambiente que parece haber creado Steve Spagnuolo dentro de la plantilla y a un mariscal de campo como Sam Bradford quien representa el futuro en la franquicia.

Seattle, pese a haber jugado playoffs en la temporada pasada, perdió a dos jugadores importantes (Matt Hasselbeck y Lofa Tatupu), lo que podría generar complicaciones. Arizona Cardinals retuvo a Larry Fitzgerald (¿El mejor receptor de la liga? Posiblemente) y firmó a Kevin Kolb, pero tienen graves problemas de protección al pasador, además de una defensiva que no intimida. Mientras tanto, Jim Harbaugh es el nuevo entrenador de San Francisco 49ers y Alex Smith continuará como el QB titular. Huele a otra dura temporada en la bahía.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Antesala: NFL 2011

Casi cinco meses de Lockout pusieron la temporada en jaque, pero finalmente los dueños y los jugadores llegaron a un nuevo acuerdo colectivo y con ello, el Football está de regreso. A menos de tres días del inicio de la liga, es momento de dar un vistazo previo. En esta primera entrega, un enfoque a la Conferencia Americana.

División Este: Aparentemente, los New England Patriots quieren sacar provecho de sus últimas probabilidades de ganar otro Super Bowl con Tom Brady en los controles y, contrario a su tendencia, este año decidieron gastar en agentes libres. Chad Johnson refuerza la ofensiva y se espera un impacto similar al que produjo Randy Moss en su momento, mientras que su joven defensa se refuerza con cinco jugadores, entre ellos, Albert Haynesworth. Apuestas arriesgadas, pero si Bill Belichick logra mantenerlos centrados, puede generar dividendos. Los Pats siguen siendo equipo de elite en la liga.

New York Jets ha perdido dos finales de conferencia consecutivas y reforzaron su ofensiva con Plaxico Burress y Derrick Mason para buscar pases profundos. Bien y mal a la vez, porque eso puede significar mayor responsabilidad para Mark Sánchez. Algo innecesario si se considera que cuentan con uno de los mejores ataques terrestres de toda la NFL. Miami Dolphins y Buffalo Bills tuvieron algunos refuerzos interesantes, pero aún se encuentran en etapa de transición.

División Norte: No hay muchos cambios con respecto al año anterior. Pittsburgh Steelers, el campeón de conferencia, mantiene practicamente el mismo conjunto del 2010 y con ello, mantienen su condición de equipo contendiente con el mejor Quarterback en jugadas rotas, Ben Roethlisberger, y el Demonio de Tazmania, Troy Polamalu, como los principales referentes.

Baltimore Ravens seguirá insistiendo en arrebatarle el cetro divisional a los "Acereros". Agregaron interesantes elementos ofensivos (Ricky Williams, Vonta Leach y Lee Evans), pero hay que poner atención en su defensa que podría estar sintiendo efectos de la edad y también en Joe Flacco quien, pese a sus buenas actuaciones, por momentos no pareciera demostrar el liderazgo que requiere un gran mariscal de campo.

División Sur: Indianapolis Colts, cuyo estadio recibirá el Super Bowl XLVI, mantiene la continuidad en sus líneas, lo cual los convierte inmediatamente en un equipo con categoría de playoffs. Aunque en este momento, la incertidumbre se encuentra en los problemas físicos de Peyton Manning, quien tal vez se perdería el inicio de la temporada. Curtis Painter y Kerry Collins son sus reservas. Por el bien de Indy, que el #18 se mantenga saludable.

Houston Texans y Tennessee Titans aparentan ser los principales rivales de los Colts en la división. Houston con una de las ofensivas más prolíficas de la competición y Tennessee con entrenador y QB nuevos (Mike Munchack y Matt Hasselbeck, respectivamente), pero ambos con debilidades defensivas que les podrían pasar la cuenta.

División Oeste: San Diego Chargers y Kansas City Chiefs cuentan con una buena base, lo que apunta a que el títutlo divisional se decida entre estos dos conjuntos. Los Chargers, apoyados en el ataque aéreo encabezado por Philip Rivers y una defensa que da señales de mejoría, pero deben corregir los errores de cuadros especiales, que les terminaron costando caro en el 2010. Los Chiefs son uno de los equipos más jovenes en promedio y este año, agregaron jugadores talentosos (Leron McClain y Steve Breaston) que les podrían ayudar a la consolidación.

Oakland Raiders, pese a terminar con registro de 8-8, cambió de entrenador (cosas que solo entiende Al Davis), al igual que Denver Broncos que solo ganó cuatro encuentros en la temporada anterior. Claramente, están en reconstrucción.

domingo, 31 de julio de 2011

Historias de Mudanzas (Tercera parte)

En la National Hockey League también se han producido casos de franquicias de han cambiado de nombre y/o de ciudad. Aunque, varios de estos cambios se produjeron a principios de la década de los '90, por influencia de la llegada de Wayne Gretzky a Los Angeles, o bien, como parte del plan que tenía la liga por entonces de expandirse a territorios donde el hockey no era popular.

Durante aquella época se dieron cambios de equipos desde ciudades con clima frío o con tradición de hockey, a localidades más calidas, como ocurrió en 1993 con los Minnesota North Stars, el cual tenía mucha popularidad desde su fundación en 1967, pese a perder las dos finales que habían disputado en su historia. Como ha ocurrido en la mayoría de estos casos, problemas financieros y un descenso en la asistencia de público al estadio forzaron el traslado a Texas, aunque la liga prometió darle a Minnesota una nueva franquicia en el futuro (Minnesota Wild, fundados en 2000).

Canadá sufrió la partida de dos pintorescas franquicias a territorios más calidades. Los Quebec Nordiques, pese a sus buenos resultados, padeció de problemas financieros y además, el hecho de estar siempre por debajo de los Montreal Canadiens, en cuanto a popularidad, y estar en un mercado deportivo pequeño, terminaron siendo los detonantes para su mudanza a Denver, en 1995, para tomar el nombre de Colorado Avalanche. Estando en Mile High, han ganado dos veces la Copa Stanley, una de ellas en su primera temporada. Aparte de clasificar a playoffs como campeón divisional en 9 campañas consecutivas.

En esos años, los problemas económicos también afectaron a los Winnipeg Jets, que derivaron en dos cosas: La partida de muchos de sus jugadores a otros equipos y luego, en 1996, el traslado definitvo a Arizona, para tener la actual denominación de Phoenix Coyotes. Siguen sin Copas ganadas en su historia. Aunque, bien vale una aclaración: A partir de este año, los Winnipeg Jets volverán a la liga, tomando el lugar de los Atlanta Thrashers, quienes estuvieron arrastrando problemas económicos y deportivos en los últimos cuatro años.

martes, 26 de julio de 2011

Historias de Mudanzas (Segunda parte)

En el artículo anterior, presenté algunos casos de equipos de la NFL que, por diversas causas, han cambiado de ciudad o nombre durante su existencia. Eso es algo que también se da o se ha dado en los otros tres principales deportes estadounidenses.

La NBA tiene historias interesantes y curiosas en cuanto a cambios de ésta índole, como las que daré a conocer en las siguientes líneas.

El origen de los Lakers

Contrario a lo que algunos pudieran creer, los Lakers no siempre fueron de Los Angeles. Es más, sus origenes se remontan a 1946, cuando en Detroit se fundan los Gems, equipo que estuvo una sola temporada en la vieja NBL, antes de pasar a Minnesota para tomar el nombre de Lakers, cuyo fundamento es tan sencillo, como que en esa localidad hay muchos lagos (Lakers = Laguneros).

Los Minneapolis Lakers pasaron a ser la primera dinastía del baloncesto profesional estadounidense, ganando cinco campeonatos en las primeras seis temporadas de la NBA, con el pivot George Mikan como máximo exponente. Estuvieron en Minneapolis hasta 1960, año en el que se trasladaron al sur de California, pasando a ser Los Angeles Lakers. Y fue recién ahí, cuando empezaron a jugar con sus ya clásicos uniformes amarillos y púrpuras, dejando atrás el viejo azul y blanco.

Sonicos saboteados

Desde 1967, la ciudad de Seattle gozaba de contar con una franquicia de NBA, teniendo mucha afinidad con la afición y produjendo muchas temporadas positivas, con tres apariciones en las finales, siendo campeón en 1979.

Todo aquello comenzó a terminar desde 2006, cuando el comisionado David Stern manifestó que la ciudad de Oklahoma City (que por entonces, recibía partidos de los Hornets) tenía las condiciones como para alojar una propia franquicia. Ese mismo año, un grupo de inversores (encabezados por Clay Bennett) compró a los Seattle SuperSonics, aunque con la promesa inicial de buscar nuevo estadio en la misma ciudad.

Dos años después, se rumoreaba que Bennett no tenía intenciones de mantener el equipo en Seattle y por lo mismo, el conflicto pasó a los tribunales federales, donde se acordó dejar el nombre y los colores en la ciudad, pero la franquicia irremediablemente se trasladaba a OKC, para ser conocidos actualmente como Oklahoma City Thunder. Económicamente, fue un buen cambio, pero pasar de un nombre y uniforme pintoresco a uno más "random", en verdad, se notó. Y no fue algo positivo, en su momento.

Reales y Reyes

Desde su fundación en 1945, la franquicia actualmente conocida como Sacramento Kings ha pasado, literalmente, de costa a costa. Sus inicios fueron como Rochester Royals (donde ganaron su único título en 1951), para luego mudarse a Cincinnati y más adelante, a Kansas City donde tomaron la denominación de Kings, en 1975.

Diez años más tarde, hicieron su último cambio, trasladandose a la capital de California. Les tomó más de una década poder armar un equipo competitivo (Jason Williams, Chris Webber y Vlade Divac iniciaron dicha etapa), pero siempre se han caracterizado por tener una valiosa base de aficionados, a tal punto, que este año influenciaron a que los hermanos Maloof -dueños del equipo- frenaran el supuesto cambio que iban a hacer a Anaheim.

Ahí se ve cuando el valor de un equipo o de un grupo de seguidores se extiende más allá del simple hecho de ganar o perder partidos.

jueves, 21 de julio de 2011

Historias de Mudanzas (Primera parte)

A diferencia de los clubes de fútbol, los cuales se mantienen en una ciudad o área específica a lo largo del tiempo, los equipos profesionales estadounidenses llevan la denominación de franquicias. ¿Cuál es la gran diferencia? Es que estas últimas son marcas que, además de tener como propósito el éxito deportivo, también cuenta con la finalidad de producir bienes económicos, lo que abre la posibilidad para que el o los dueños puedan venderla o mudarla de una ciudad a otra, si se estima conveniente.

Son muchos los casos de equipos que por A, B o C motivo, se han cambiado de ciudad y/o de nombre, como ha ocurrido en la NFL. A continuación, se presentarán tres de aquellas decisiones que en su momento, resultaron controversiales.

Cardinals: Tan antiguos como cambiantes

La franquicia más antigua del fútbol americano profesional (fundada en 1898) ha tenido 9 cambios totales, entre nombre y traslados de ciudad. Originalmente conocidos como Morgan Athletic Club, al año después de su inserción, pasaron a ser Racine Normals, denominación que duró hasta 1901, cuando tomaron definitivamente su actual apodo.

Con la aparición de los Bears, en 1920, coincidiendo con su segunda temporada en la liga, debieron cambiar el nombre de Racine a Chicago Cardinals. Ahí, consiguieron sus únicos dos títulos (1925 y 1947) antes de mudarse a St. Louis en 1960. Desde entonces, comenzaron años de sequía ganadora con esporádicas apariciones en playoffs, situación que se mantenía en 1988 cuando el equipo hizo su último traslado, esta vez, al oeste norteamericano.

Durante seis temporadas fueron Phoenix Cardinals, pero en 1994 tomaron su actual denominación como Arizona Cardinals para así "darle una mayor identificación con el estado", según lo manifestado, en entonces, por el dueño Josh Bidwill. Desde que se encuentran en Arizona, solo han tenido 3 apariciones en postemporada, con 5 triunfos y 3 derrotas, una de ellas, en el Super Bowl XLIII ante los Pittsburgh Steelers.

Los originales Browns

Desde su fundación, en 1946, Cleveland Browns -cuyo nombre no es por el color, sino que por su primer entrenador, Paul Brown- se estableció rápidamente como un equipo altamente competitivo, ganando 8 campeonatos en sus primeros 19 años de existencia (4 en la AAFC y 4 en la NFL). A partir de entonces, siguieron cosechando temporadas con registro ganador y apareciendo en playoffs, al mismo tiempo en que se la afición que asistía al viejo Cleveland Municipal Stadium era muy fiel, a tal punto, que había un sector conocido como The Dog Pound (La Perrera).

Todo eso comenzó a acabar, y de forma muy abrupta, en 1995, cuando el dueño Art Modell anunció el traspaso de la franquicia a Baltimore, lo que supuso en un momento, un menor apoyo comercial y una revuelta popular en contra de aquella decisión, algo que se vio reflejado en el último partido como local en esa temporada, donde la gente se llevó pedazos de tablones como "recuerdo".

Finalmente, se produjo el traspaso a Baltimore (actuales Ravens), pero la herencia del equipo se quedó legalmente en Cleveland durante los tres años en que se trabajó para la construcción del "nuevo" equipo, el cual se integró en 1999.

Cuando las derrotas realmente afectan

Los Houston Oilers fueron uno de los equipos fundadores de la vieja AFL, en 1960, siendo campeón en sus dos primeras temporadas. Con el paso del tiempo, la franquicia logró consolidarse deportiva y popularmente, gozando de muchos años con registros ganadores, ya siendo parte de la NFL, teniendo como principales referentes -aunque en distintas etapas- al corredor Earl Campbell y el mariscal de campo Warren Moon, éste último, adquirido desde la liga canadiense de fútbol americano.

Todo se mantenía en relativo orden hasta que en 1994, se produjo un colapso dentro de la franquicia. Moon había sido transferido a los Minnesota Vikings, el equipo ganó solo dos partidos en aquel año y con ello, se necesitaba una renovación de jugadores. Ya en 1995, el dueño Bud Adams se refería a una posible mudanza a Nashville, una vez finalizara el contrato con el Astrodome.

Adams solicitó dinero a la ciudad de Houston para construir un nuevo estadio, el cual nunca fue concedido, debido a que era mucho dinero y también, a que la gente estaba perdiendo interés en los Oilers, cosa que se vió manifestada en 1996, cuando el promedio de asistencia al estadio bajó de 60 mil espectadores a unos deprimentes 20 mil. Con ello, no se pudo conseguir dinero suficiente para el nuevo recinto, lo que terminó gatillando la mudanza desde Texas a Tennesse, donde mantuvieron el nombre de Oilers por dos años más, hasta finalmente pasar a llamarse Titans, nombre que mantienen hasta la actualidad.

viernes, 24 de junio de 2011

Jason Kidd

No lo pude ver cuando ganó el premio de novato del año en 1996 ni tampoco después, cuando comenzó a destacarse en Phoenix. Pero recuerdo claramente que mis inicios como seguidor de la NBA, se asocian mucho a Jason Kidd y su etapa con los New Jersey Nets.

Visión de cancha, velocidad, pases precisos, conducción de la ofensiva, jugadas de contra ataque y canastas propias. De todo eso era capaz Kidd, quien por siete temporadas y media fue el líder de los Nets, guiándolos a dos apariciones consecutivas en Finales de NBA (2002 y 2003, ambas fueron derrotas). Por todo aquello fui muy fan de Jason en esa época.

En los últimos años y, por efectos de la edad y las lesiones, comenzó a decaer su rendimiento. Claramente, sus promedios de puntos y asistencias han declinado en comparación a aquellos años en New Jersey, donde casi siempre marcaba dobles o triples decenas. Pero la calidad y la experiencia se han mantenido intactos.

Así lo demostró en las recientes Finales quien, pese a forzar varios pases, en los momentos más difíciles no le tembló la mano. Si no era por algún triple crucial (facultad que ha ido mejorando con el paso de su carrera), era por alguna decisión correcta que derivaba en puntos para su equipo.

Dicho y hecho. El pasado 13 de junio y con 38 años de edad, Jason por fin pudo ganar un campeonato. Y fue en ese instante de jubilo, mientras era entrevistado en la ceremonia de premiación, cuando comenzaron mis recuerdos de esos años en los Nets. Se hizo justicia con uno de los mejores bases de la actual era y así como recordaba esos partidos antiguos, fue inevitable la sonrisa que se dibujó en mi cara, mientras veía la entrega del trofeo por televisión.

Siempre es grato ver a un grande en un momento de consagración y Jason Kidd es uno de ellos. Salud!

viernes, 17 de junio de 2011

Boston Bruins, 39 años después

Cada año, la postemporada de la NHL presenta historias muy atractivas, desde la primera ronda hasta llegar a la definición por la Copa Stanley. Esta vez, no fue la excepción. Por el título, se enfrentaban Boston Bruins y Vancouver Canucks. Boston, regresando a una final desde su última incursión en 1990 y superando dos séptimos juegos (ante Montreal y Tampa Bay) en las series del Este. Vancouver, poseedor del mejor registro de la liga en temporada regular (117 puntos) e intentando ganar la Copa por primera vez.

En los primeros seis juegos, predominó la condición de local. Los Canucks sacaron ventaja en su casa (cada triunfo por un gol de diferencia) y los Bruins respondieron, cuando les tocó jugar en su pista (17 goles en sus 3 partidos como local). Tres victorias por bando y con ello, había que definir el nuevo campeón en un séptimo juego, el 16º en la historia de las finales y el 6º en la última década.

4-0. Los Bruins, pese a rematar al arco mucho menos que Vancouver, lograron imponerse a domicilio y con todo el público en contra, para finalmente adjudicarse su sexto título de Stanley Cup. El juego físico es su principal característica y además, tienen a Tim Thomas, que es una auténtica prenda de garantía en el arco.

Thomas ganó el premio Conn Smythe, como mejor jugador de los playoffs, y lo hizo estableciendo una marca de más tiros salvados en una postemporada, con 798 y, en unas finales, con 238. Por si fuera poco, se convirtió en el cuarto portero en dejar al rival en cero, en un séptimo juego de finales. A sus 37 años de edad, "The Tank" se consolida como un Goaltender de elite en la NHL.

De esta forma, Boston Bruins terminó con su larga sequía de 39 años sin campeonatos para volver a festejar y, de paso, confirman la buena década deportiva que ha tenido aquella ciudad: 3 Super Bowl's (Patriots - 2001, 2003 y 2004), 2 Series Mundiales de Béisbol (Red Sox - 2004 y 2007), 1 título de la NBA (Celtics - 2008) y ahora, celebran con su equipo de hockey sobre hielo. Un buen -y conveniente- momento para ser bostoniano y empatizar con cualquiera de sus equipos profesionales.