viernes, 19 de julio de 2013

NFL Retro: "Deacon" Jones

Mucho antes de la existencia de gente como Clay Matthews, Michael Strahan, Bruce Smith, Reggie White y Lawrence Taylor, y mucho antes que la NFL comenzara a registrar oficialmente las estadísticas defensivas, hubo un jugador que revolucionó y definió la posición de defensive end, tal como la conocemos en estos días.

Desde 1961 y a lo largo de 14 temporadas, David "Deacon" Jones marcó una época al ser uno de los primeros "passrushers" puramente tales, teniendo como virtud su instinto y habilidad para superar a los tackles ofensivos, ya sea con movidas legales u otras no tanto, y llegar a capturar a los mariscales de campo. De hecho, a Jones se le acredita la expresión "sacking the quarterback".

Para su desgracia, en los 60's todavía no se contabilizaban estadísticas defensivas en la NFL y de haber sido así, algunos récords aún continuarían siendo de Jones. En 1966, realizó 26 derribos de mariscal y al año siguiente, otros 24 (no olvidar que en esos tiempos se jugaban 14 partidos en vez de los actuales 16). Ambas marcas superan el récord oficial de sacks en una temporada, que le pertenece a Michael Strahan, cuando concluyó la temporada 2001 con 22.5 capturas.

Según un recuento hecho por Pro Football Weekly, David Jones, quien fue elegido en la 14° ronda del draft y jugó 11 temporadas en Los Angeles Rams, dos en San Diego Chargers y una en Washington Redskins, acumuló 194.5 sacks en su carrera. De haber sido oficial, se habría mantenido como líder histórico hasta el 2000, cuando Reggie White llegó a 198 y posteriormente, Bruce Smith cuando se retiró con 200.

Ha sido tal su trascendencia que, además de haber sido elegido como miembro del Salón de la Fama en 1980 y nombrado en el equipo ideal del 75° aniversario de la liga, el mes pasado, a poco más de dos semanas de su fallecimiento, el comisionado Roger Goodell anunció la creación del "Deacon Jones Award" para quien acabe la temporada con más capturas. Un digno reconocimiento en su memoria.

martes, 9 de julio de 2013

Baseball Update

A menos de una semana de la pausa por el juego de estrellas, que este año se organizará en el estadio de los New York Mets, el mejor récord en todas las Ligas Mayores le pertenece a Boston Red Sox (54-37) a pesar de haber perdido sus últimos tres partidos. De los 16 bateadores que promedian sobre .500 en la Liga Americana, tres son de Boston: Dustin Pedroia (.320), David Ortiz (.318) y Jacoby Ellsbury (.301). Este último, además, es quien más bases ha robado en toda la competición, con 36.

Así como los Red Sox comandan el este, son los Oakland Athletics quienes encabezan el oeste (53-37), aunque llevan sólo medio juego de ventaja sobre los Texas Rangers. Los A's tienen a Bartolo Colón como su mejor pitcher, ganando en 12 de sus 15 aperturas y teniendo el segundo promedio más bajo de carreras limpias permitidas, con 2.69, superado únicamente por Isashi Iwuakuma, de Seattle Mariners (2.60).

Por su parte, los Detroit Tigers lideran la división central (49-39) y lo han hecho con dos jugadores sobresalientes. Miguel Cabrera encabeza a todos los bateadores, promediando .364, conectando 125 hits e impulsando 90 carreras. Sólo en home runs (28) no es el mejor, debido a que Chris Davis, de Baltimore Orioles, ha sacado la pelota del parque cinco veces más que el venezolano.

¿Y qué tal Max Scherzer? ha ganado en cada una de sus 13 aperturas, siendo el primero que inicia una campaña con récord 13-0 desde que lo hiciera Roger Clemens en 1986. Por si fuera poco, Scherzer ha ponchado a 146 bateadores que ha enfrentado (sólo es superado por Yu Darvish, de Texas, con 157) y tiene el noveno promedio más bajo de carreras limpias permitidas, con 3.06.

En la Liga Nacional, el mejor registro le pertenece a St. Louis Cardinals (53-34), aunque aventajan sólo por medio juego a Pittsburgh Pirates en la división central. Los Cards visitaron a los Angels de Los Angeles, la semana pasada, y a pesar de perder dos de tres duelos, el equipo que dirige Mike Matheny se dio el lujo de limitar a Albert Pujols, un ex Cardinal con quien se reencontraron, a un hit conectado en 11 turnos.

En el este, Atlanta Braves tiene la mejor marca (51-38), a pesar que en la última semana perdieron cuatro de siete partidos. En todo caso, figuran dentro de los tres equipos que más carreras ha anotado, con 390, y más home runs han conectado, con 108. Mientras que en el oeste, Arizona Diamondbacks es quien lidera la división (47-42) gracias a una reciente racha de cinco triunfos consecutivos. A partir de esta noche, disputarán una serie de tres encuentros como local frente a Los Angeles Dodgers, su más cercano perseguidor (43-45).

¿Y qué pasa con los campeones defensores, San Francisco Giants? Ahora mismo, están con marca de 40-48, lejos de los D'backs y de los puestos de clasificación a la postemporada. Han perdido 13 de sus últimos 16 juegos y su unidad de pitcheo permite 4.06 carreras limpias, el quinto peor promedio en la NL. Difícil año en la bahía californiana.

viernes, 28 de junio de 2013

Hawk' Power

A lo largo de la temporada, y más aún en los playoffs, Chicago Blackhawks demostró ser el conjunto más sólido en toda la NHL. Aquella solidez la ratificaron en la definición por la Copa Stanley frente a Boston Bruins, en una serie que, en todo caso, no fue sencilla.

Después de los primeros cuatro partidos, Blackhawks y Bruins habían repartido dos triunfos cada uno y, de esos cuatro duelos, tres concluyeron en muerte súbita. Mención especial para el juego inaugural, que acabó gracias al gol convertido por Andrew Shaw, en el tercer período de prórroga y cuando era pasada la medianoche en Chicago. ¿Y qué tal el cuarto partido? igualados 5-5 tras el tiempo reglamentario, fue Brent Seabrook quien marcó la diferencia en un momento clave para los dirigidos por Joel Quenneville, ya que debían nivelar la serie y jugando como visitantes.

En el quinto juego, apareció Patrick Kane. La principal figura ofensiva de Chicago convirtió dos de los tres goles con los que su equipo tomó ventaja en la serie y quedó a una victoria del título. Kane terminó la postemporada con 9 goles y 10 asistencias, encabezando a su escuadra en puntos, con 19. Grandes motivos para ser eventualmente premiado con el trofeo Conn Smythe, el cual es otorgado al mejor jugador de las etapas finales.

De vuelta en Boston, los Bruins debían ganar para llevar la final al séptimo encuentro y con ello, mantener sus aspiraciones. Todo parecía encaminarse perfectamente para ellos, al estar 2-1 arriba en el marcador, a menos de un minuto y medio para finalizar el partido, y con Chicago jugando con seis atacantes para intentar el empate. La presión ofensiva de los Hawks, una de sus grandes virtudes colectivas, dio resultado en un momento apremiante. Brian Bickell marcó el gol de la paridad, a 1:16 del epílogo. "Nos vamos a otra prórroga", pensaron muchos... menos los 'halcones', que 17 segundos más tarde completaron la remontada por cortesía de Dave Bolland.

Surreal. Mientras los Bruins trataban de meterse nuevamente en el duelo, los Blackhawks liquidaron el juego, para adjudicarse el cuarto triunfo de la serie y así, la Copa Stanley. La segunda que logran en las últimas cuatro temporadas y la quinta en toda su historia.

Abrieron la temporada sumando puntos en sus primeros 24 partidos (21 victorias y 3 empates, récord de la NHL), aseguraron su presencia en los playoffs con el mayor puntaje en toda la competición (77 unidades), y en su camino al campeonato, eliminaron a Minnesota Wild (4-1); Detroit Red Wings (4-3, revirtiendo un 1-3); Los Angeles Kings (4-1) y por último, a unos Boston Bruins que los pusieron en aprietos con su defensiva, la cual acabaron derribando.

A falta de éxitos de equipos como los Bulls, los Bears y para qué decir de los Cubs, son los Blackhawks quienes sacan la cara por la ciudad de Chicago y vuelven a levantar el trofeo de Lord Stanley.

viernes, 21 de junio de 2013

Heat Repeat

El cinematográfico desenlace que tuvo el sexto juego de las finales de NBA, los cinco puntos de diferencia a menos de 30 segundos del final del tiempo reglamentario, el milagroso triple de Ray Allen que llevó el duelo a la prórroga que concluyó con el triunfo de Miami Heat y el empate en la serie frente a San Antonio Spurs, dejó la mesa servida para un séptimo partido que presentó tanto suspenso como el que se jugó en la noche del martes.

En el historial de séptimos juegos en finales, el equipo anfitrión había ganado en 14 de 17 ocasiones previas y bajo el actual formato, los locales ganaron en las cuatro oportunidades que se generó dicha instancia. Es decir, la estadística favorecía al Heat y se encargaron de confirmarlo en la cancha, aunque no fue algo sencillo.

Los primeros minutos fueron de muchos nervios, propios de un duelo decisivo, con diversas pérdidas de balón en ambos conjuntos, pero lentamente fueron llegando las anotaciones. Los Spurs imponían presencia con Tim Duncan (24 puntos-12 rebotes) y Kawhi Leonard (19 puntos-16 rebotes), y en menor medida con Emanuel Ginóbili (18 puntos) y Tony Parker (10 puntos, 3 de 12 conversiones), quienes se apagaron conforme fue avanzando el encuentro.

El equipo dirigido por Erik Spoelstra nunca perdió pisada y a medida en que sus grandes valuartes, Lebron James y Dwyane Wade, entraban en ritmo, era Shane Battier quien emergía como factor sorpresa. Ahogado en su propia irregularidad durante gran parte de los playoffs, Battier resurgió y brindó un fundamental apoyo extra en ofensiva con sus seis triples encestados -sobre ocho intentados- para totalizar 18 puntos.

Esos largos disparos sirvieron de complemento a lo que produjeron James y Wade. En el caso de Lebron,
confirmó su condición de mejor jugador en la actualidad y lo hizo rompiendo la estrategia defensiva utilizada por los Spurs a lo largo de la serie, concediendo -por defecto- toda clase de tiros a larga distancia, con tal que no se metiera cerca del aro. El oriundo de Akron, que eventualmente fue galardonado como el jugador más valioso de la serie, los hizo pagar caro. De sus 12 canastas convertidas, cinco valieron por tres puntos y sus 37 unidades representaron su mayor cantidad en esta postemporada.

Mientras que Wade aparentemente no sintió dolor por sus recientes lesiones, jugando con la soltura que lo caracterizaba en sus primeros años, cuando era la principal figura de Miami, tomando lanzamientos en cómoda posición, ya sea atacando en la pintura o a media distancia. Sus 23 puntos y 10 rebotes comprobaron su calidad en esta clase de desafíos.

Los Spurs nunca dejaron de batallar, a pesar de los continuos fallos de algunos de sus jugadores (¿qué tal ese 1 de 12 de Danny Green?) y la intensa defensiva de los locales que, en varias secuencias, los forzaban a tomar tiros incómodos (acabaron encestando 38% de sus intentos). Cuando parecía que el Heat se escapaba, los texanos contestaban, como ocurrió con el triple de Leonard que acortó la diferencia a dos puntos, con dos minutos por jugar en el partido.

Después del sexto encuentro, Ginóbili declaró sentirse "devastado" por la forma en que perdieron aquel juego. Al parecer, el argentino sintió realmente ese impacto. Si bien no tuvo un mal desempeño, sus ocho pérdidas de balón (cuatro en el último período) le terminaron costando, así como el tiro de gancho que no pudo concretar Duncan, que pudo significar el empate, a 48 segundos de la conclusión del tiempo regular.

De todas formas, no tienen porqué avergonzarse. Por primera vez en su historia, el equipo de San Antonio perdió una final (había ganado en sus cuatro apariciones previas) pero lo hizo batallando con sus mejores armas y jugando un baloncesto limpio. Los dirigidos por Gregg Popovich merecen una ovación, como gran conjunto que son.

Y desde luego, el reconocimiento al campeón. El equipo que más partidos ganó en temporada regular, que llegó a tener una racha de 27 victorias consecutivas, que continúa en plena evolución colectiva y que ratifica su acierto en la conformación del actual plantel con James y Wade como principales referentes, al sumar tres finales en igual cantidad de temporadas y dos campeonatos.

Miami Heat defendió con éxito su título obtenido hace exactamente un año y, por la impresión que dejan, no parecen estar conformes. ¿Tricampeonato? ¿Dominar la presente década? De ellos depende.

domingo, 9 de junio de 2013

Todo nivelado

Al cabo de los dos primeros encuentros de las Finales 2013 de la NBA, Miami Heat y San Antonio Spurs repartieron un triunfo cada uno. El equipo tejano supo liquidar en el cierre del primer juego y el campeón defensor ajustó para empatar la serie, en el segundo partido. Aquí, algunas claves en lo que va de esta eliminatoria.

En el duelo inaugural, los Spurs insistieron en llevar ofensivas basadas en diversas cortinas, con el propósito de encontrar lanzamientos de larga distancia. Les resultó en un principio, pero en el tercer cuarto cayeron en una sequía triplera, fallando cuatro de cinco intentos, luego de haber encestado cinco en la primera mitad. El mayor ajuste llegó en el último cuarto, donde ejecutaron jugadas mucho más metódicas, llevando el balón más cerca del aro y de manera prolija (nueve canastas acertadas y cero balones perdidos en el último cuarto). Fundamentales Tim Duncan con su doble decena (20 puntos y 14 rebotes), Danny Green con cuatro triples convertidos y en especial, Tony Parker quien anotó 10 de sus 21 unidades en el cuarto final, incluyendo la canasta que aseguró el triunfo, desprendiéndose del balón con 0.1 en el reloj de tiro, y con la marca de Lebron James.

Para el segundo juego, el Heat intensificó su presión defensiva, provocando muchos pases desviados (17 balones perdidos de San Antonio) y en ofensiva, Lebron James, quien sólo ha encestado 14 de 33 intentos al aro, se ha encargado de distribuir y crear situaciones para sus compañeros. Sus asistencias (10 en el primer partido y 8 en el segundo) fueron aprovechadas al máximo por Mario Chalmers, Ray Allen y Mike Miller, autores de 8 de los 10 triples encestados por Miami en el encuentro de este domingo. Esos aciertos fueron esenciales para crear una brecha que se extendió hasta por 21 puntos, más que suficiente para garantizar la victoria y el empate en la serie.

La diferencia entre el primer y segundo partido estuvo en que, en el primero, los jugadores de San Antonio cubrían los accesos a la zona pintada, haciendo rotaciones adecuadas que incluían ocasionales dobles marcas sobre James. Por defecto, dejaron a Dwyane Wade y Chris Bosh en posición para tomar dobles largos y/o triples. El 0 de 4 de Bosh en tiros de tres puntos fue una clara muestra de la efectividad en el plan defensivo de Gregg Popovich.

Mientras que en el segundo encuentro, los jugadores de Miami pudieron rotar el balón de mejor manera y las jugadas de adentro hacia afuera resultaban fluidas. De hecho, los triples fueron ejecutados por tiradores con auténticas cualidades tripleras.

Será interesante ver qué ajustes vendrán para el martes, cuando se dispute el tercer partido (el primero de tres consecutivos en Texas). Los Spurs necesitarán reducir las pérdidas y no abandonar marcas, por muy contenido que puedan tener a James jugando relativamente lejos del aro. El Heat, seguramente insistirá con presión defensiva que derive en puntos de contra ataque, aquellos que llegaron en el segundo juego.

Desde que las Finales adoptaron el actual formato 2-3-2, en 1985, sólo seis equipos pudieron ganar los tres partidos "medios" de la serie. Tres de ellos lo hicieron jugando en casa (Detroit Pistons en 2004, Miami Heat en 2006 y 2012) y los otros tres lo hicieron como visitante (Detroit Pistons en 1990, Chicago Bulls en 1991 y Los Angeles Lakers en 2001). ¿Serán capaces Spurs o Heat de ganar tres seguidos o la serie se define en South Florida? Eso está por verse.

martes, 28 de mayo de 2013

Allez, Parker!

Parecen lejanos esos años, cuando el repertorio ofensivo de Tony Parker se limitaba, básicamente, a lanzar triples y flotadoras. Si bien, había ganado tres títulos de NBA con San Antonio Spurs (incluyendo la distinción como MVP de las finales en 2007), el francés no aparentaba ser alguien que comprendiera plenamente el juego, ni mucho menos dominar la posición de base armador.

Para bien suyo y el de su equipo, Parker se ha encargado de potenciar las cualidades que siempre tuvo y mejorar otros aspectos, tal como ha quedado de manifiesto en los presentes playoffs. Lleva el balón, conduce las jugadas y maneja el ritmo de juego con la calidad propia de los grandes 'point guards'. Ya no hace todo a máxima velocidad e incluso, ahora casi ni lanza flotadoras.

El oriundo de Brujas (Bélgica) se desempeña con mejor criterio, espera y toma adecuadamente las cortinas que ponen Tim Duncan, Tiago Splitter, entre otros y desarrolla los 'pick and rolls' ya sea para habilitar o bien, para atacar al aro y encestar. A sus habilidades propias se sumaron otras variables técnicas y tácticas, las que tanta prioridad le otorga el técnico, Gregg Popovich.

Su carácter ganador quedó reflejado en las recientes finales del oeste ante Memphis Grizzlies. 26 puntos en el tercer partido y 37 en el cuarto encuentro, con el que San Antonio liquidó la eliminatoria y aseguró su presencia en la serie por el título. Lo más llamativo del juego de anoche, fue la efectividad de Parker en sus lanzamientos: encestó 15 de 21 intentos al aro, además de convertir sus seis tiros libres.

Así como Duncan ha vuelto a producir en un alto nivel y ratificar su condición como de los mejores de la historia (¿tendrá que ver su baja de peso previo a iniciar la actual temporada?), otros como Kawhi Leonard, Danny Green o Matt Bonner se han vuelto mucho más confiables, Parker está en uno de sus mejores años desde que se integró a los Spurs, en 2001. No por nada, estarán en las próximas finales de NBA y jugando su mejor baloncesto.

domingo, 19 de mayo de 2013

NBA Retro: Vancouver Grizzlies

Como parte de la expansión que vivía la NBA durante la década de los '90, en la ciudad de Vancouver se fundaba la franquicia de los Grizzlies, convirtiéndose junto con los Toronto Raptors, en los primeros equipos canadienses en ser partícipes de la liga desde que los Toronto Huskies lo hicieran en 1946 y 1947.

El origen del nombre del equipo se basó en los osos del estado de British Columbia que son denominados de tal manera. Es decir, algo totalmente acorde al lugar que representaban. Fueron alineados en la división medio-oeste e hicieron su debut en la temporada 1995-1996. En su primer año, el plantel estuvo conformado por jugadores elegidos en el draft de expansión (el otrora New York Knick Greg Anthony, uno de ellos) y los que tomaron en el sorteo universitario, como fue el caso de Bryant Reeves, su selección número uno.

A lo largo de sus seis años en Vancouver, el equipo nunca pudo establecer un cuadro totalmente competitivo, a pesar de haber encontrado interesantes talentos en el draft, como Shareef Abdur-Rahim en 1996, Antonio Daniels en 1997 y Mike Bibby en 1999. Prueba de su inestabilidad estuvo en el puesto de entrenador, donde pasaron cinco coaches diferentes en esas seis temporadas. Brian Winters, Stu Jackson, Brian Hill, Lionel Hollins (el actual técnico de Memphis Grizzlies) y Sidney Lowe.

Por si fuera poco, los Grizzlies nunca generaron grandes asistencias de público al estadio, algo que comenzó a notarse con mayor fuerza desde 1999, cuando los promedios de asistencia bajaron de 16 mil a 13 mil espectadores, generando perdidas monetarias a los dueños de la franquicia. Esa fue una de las grandes causas por la que el equipo acabó siendo trasladado a Memphis, luego de la temporada 2000-2001.

En total, los Vancouver Grizzlies ganaron 101 partidos y perdieron 359, nunca tuvieron una campaña con un porcentaje ganador que superara el 30% ni tampoco lograron una clasificación a playoffs. A partir de julio del 2001, la franquicia tomaría la actual denominación de Memphis Grizzlies y casi 12 años después, estarán disputando sus primeras finales de conferencia. Algo impensado en aquellos años, cuando jugaban de local en General Motors Place, al oeste de Canadá.