Mostrando entradas con la etiqueta Roger Goodell. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Roger Goodell. Mostrar todas las entradas

jueves, 7 de diciembre de 2017

Incoherencias


por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike

A lo largo de esta década en la NFL, los directivos de la liga encabezados por el comisionado Roger Goodell han enfatizado una y otra vez en el cuidado de los jugadores, especialmente en la prevención a los golpes en la cabeza, ajustando detalles en el reglamento e incrementando los personal fouls, a raíz de esos mismos golpes o bien de impactos que lucen muy violentos o contra jugadores que quedan indefensos ante una arremetida de un adversario. Eso se ha visto en muchos partidos, donde se cobran muchos golpes casco-a-casco, respetando en gran parte esos ajustes reglamentarios. Pero hay un aspecto considerable que va relacionado con los mismos golpes y que llega al terreno de las suspensiones. Curiosamente, la liga no reacciona de la misma forma cuando tiene que sancionar a jugadores por golpes intencionales.

Una prueba de ello ocurrió el domingo pasado. Durante el partido entre los New England Patriots y los Buffalo Bills, Rob Gronkowski le propinó un golpe tardío a Tre'Davious White, mientras este ya se encontraba en el suelo tras haber interceptado un pase. Con la jugada ya finalizada, Gronk se lanzó y lo golpeó por detrás. Fue penalizado por rudeza innecesaria pero no fue expulsado del partido. Eso sí, el lunes hubo una declaración del vicepresidente de la NFL, Jon Runyan, quien manifestaba: "sus actos no fueron incidentales, pudieron evitarse y pusieron al jugador rival en riesgo de sufrir una lesión seria". Hasta ahí, nada mal en el discurso. Pero la sanción de apenas un partido -que cumplirá el próximo lunes- dejó cuestionando a muchos alrededor de la liga sobre la forma en como se imparten sanciones ante acciones que supuestamente pretenden erradicar.

Un partido de castigo parece muy poco para una acción violenta y donde hubo intención de lastimar a otro jugador. Lo peor del caso es que ya han habido antecedentes similares y con igual sanción en la liga. Sin ir más lejos, el pasado 28 de septiembre, durante el juego entre los Chicago Bears y los Green Bay Packers, Danny Trevathan golpeó intencionalmente en la cabeza de Davante Adams, mientras este último intentaba atrapar un pase. Trevathan nunca disputó el balón, tan solo fue a golpear y hasta tomó distancia para lastimar a Adams, quien debió salir de ese partido por una conmoción cerebral causada por ese golpe. La liga sancionó en esa ocasión a Trevathan con dos partidos, pero el jugador de los Bears apeló a la causa (!) y su castigo fue reducido a solo un partido.

Muy irrisorio. Se vuelve hasta burlesco tomando en cuenta el insistente énfasis que ha hecho la liga en la prevención de esos golpes y con estas modestas sanciones, parece no actuar en coherencia con el discurso que se ha instaurado en los últimos años. Otro caso con igual sanción fue la pelea de Aqib Talib y Michael Crabtree, el pasado 26 de noviembre en el partido Denver Broncos-Oakland Raiders. Ambos fueron expulsados de la cancha por haberse agarrado a golpes en pleno partido, en un incidente que tuvo involucrados a más jugadores de los dos equipos. Tomando en cuenta este hecho y el episodio de la temporada pasada, cuando Talib le arrancó la cadena a Crabtree, la liga decidió suspenderlos con dos partidos cada uno, pero la sanción fue rebajada a uno después de una apelación.

Cuesta entender estas sanciones que parecen ser mínimas frente a situaciones antideportivas. El discurso de reducir los golpes a la cabeza y evitar las malas conductas es muy bueno y hasta aplaudible, pero la forma en como la NFL resuelve varios de estos casos no condice precisamente con ese discurso. Es extraño ver como hay sanciones peores por otros sucesos, pero por estos golpes mal intencionados y peleas casi gangsteriles, apenas se otorgan un par de semanas de suspensión. A veces, la liga se cae en algunos detalles. Y en este caso, está fallando groseramente. Con estos (mini) castigos, difícilmente se podrán reducir los malos comportamientos en la cancha.

Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Días vertiginosos


por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike

Mientras se está jugando la temporada de la NFL, todo marcha de forma fluida. Los partidos y todo lo que rodea a los mismos genera un alto flujo informativo que mantiene bien ocupada a la prensa especializada y a todos los fanáticos siguiendo las diversas alternativas. Pero llega un momento en que ese ritmo se acelera más de lo pensado, pasando a un estado de vértigo. La última semana en la liga estuvo muy movida, por hechos footballísticos y extra deportivos (estos se han tomado casi toda la atención). Los finales cerrados que hubo en algunos de los partidos del domingo se mezclaron con las manifestaciones anti-racistas de muchos jugadores en las respectivas ceremonias del himno estadounidense. Toda esa avalancha de comentarios en redes sociales se confundieron con las dos definiciones en prórroga que hubo en la tercera jornada, en Chicago y en Green Bay.

Parece como si en los últimos días todo se hubiese acelerado aún más en la liga, tal como pasó con algunos corredores que fueron protagonistas en el último fin de semana. Kareem Hunt en tres partidos ha causado estragos. Es ligero, rápido, interpreta bien las jugadas y apenas explota un espacio corre sin parar hasta la anotación. En los tres partidos que ha jugado superó las 100 yardas y en cada uno de ellos tuvo un touchdown de 50+ yardas. En la visita de los Kansas City Chiefs a los L.A. Chargers, Hunt mató el partido en los minutos finales con una escapada de 76 yardas. Jugada de cutback, lectura precisa del bloqueo, campo abierto después de las 10 yardas y chao. Kareem ya es una pieza importante de la ofensiva de los Chiefs que continúa creciendo y variando en cuanto a su repertorio de jugadas. El equipo de Kansas City es uno de dos invictos en el torneo (los otros: Atlanta Falcons), juega buen football y el novato Hunt ha sido fundamental en este prematuro éxito.

Todd Gurley parece estar determinado a mejorar después de su irregular desempeño del 2016. Así lo demostró en el juego de sus L.A. Rams en casa de los San Francisco 49ers. Siendo el jugador que lleva el peso de las corridas, como bien lo explica Stefano Prieto en su crónica publicada en NFL Chile, Gurley enfrenta a sus oponentes, no teme en dar y recibir castigo, impone su fuerza, le agrega mucha velocidad y así fue como totalizó 113 yardas en 28 acarreos con dos touchdowns por tierra. Y para coronar una noche redonda, también atrapó un pase de Jared Goff que convirtió en otros siete puntos. Es cierto que a los Rams les faltan muchas cosas que mejorar, pero ya es evidente que muestran matices diferentes a los exhibidos en su pobre campaña anterior. Gurley es un beneficiado del cambio de estrategia ofensiva y lo retribuye sumando yardas, consolidando así un respetable juego de carrera del equipo de Los Angeles.

Otro que está acelerando mucho es Jordan Howard. En su segundo año con los Chicago Bears ya se está haciendo notar como un confiable corredor, que no realiza muchos cortes pero que sí lleva el balón con mucha determinación, como supo hacerlo en el reciente partido frente a los Pittsburgh Steelers. Desde el primer cuarto y hasta la última jugada del encuentro se dedicó a machacar oponentes con su fortaleza física y poco a poco fue sumando yardas que le daban 1°s downs a los Bears y con ello, más opciones de anotar para su equipo. Acabó con 138 yardas en 23 acarreos con dos touchdowns, el segundo fue para liquidar el pleito en tiempo adicional. Se cargó a la izquierda, siguió un bloqueo y tan solo le quedó llegar a las diagonales, mediante una jugada de 19 yardas. Mientras sigue corriendo, Howard evoluciona en Chicago y ya es catalogado como uno de los elementos claves de su conjunto.

Hunt, Gurley y Howard corren a tal punto que el solo verlos genera vértigo, el cual se hizo aún mayor mezclando con los desafortunados dichos de Donald Trump. La misma competencia con aquel conflicto extradeportivo ha generado mucha atención, tanto así que hace un par de días fui contactado el diario Pulso, con el propósito de dar a conocer diversos puntos de vista sobre la NFL además del impacto que generó la vigente polémica con Trump. En la edición publicada el 26 de septiembre aparecen varios datos e impresiones que compartí, como por ejemplo el venidero encuentro entre los Green Bay Packers y los Chicago Bears con el que comenzará la cuarta jornada. La crónica completa la pueden revisar en este enlace.

Ahí no apareció completamente mi comentario sobre el conflicto NFL/Trump. De igual manera, quise dar mi impresión al ser consultado. Sabiendo que es un tema muy complejo y que cuesta mucho comprenderlo integralmente, considerando que uno observa esas cosas a varios kilómetros de distancia, esto fue lo que dije:

"Este conflicto no tiene precedente alguno, al menos en la historia reciente de la liga. Para ponerlo en contexto: todo esto se originó el año pasado cuando Colin Kaepernick -jugador afroamericano- comenzó a poner rodilla en el suelo durante el himno estadounidense, en señal de protesta contra todos los actos racistas que existen en Estados Unidos. Con el tiempo, más jugadores se sumaron a esa causa y las recientes declaraciones de Trump llevaron el problema a un peligroso extremo. Fue impactante ver cómo en los partidos del domingo, jugadores, entrenadores y hasta algunos dueños se unieron para rechazar los dichos de Trump. Eso habla mucho de los mismos protagonistas, quienes no callaron ante tal situación, sino todo lo contrario. Además, el hecho que el comisionado Roger Goodell se expresara públicamente a favor de los jugadores deja de manifiesto que la NFL es muy potente, no solo en lo deportivo sino también a nivel de organización".

Revisando nuevamente mi opinión entregada en ese cuestionario, me doy cuenta que ese conflicto, tan solo observándolo a la distancia, ha agitado mucho los ánimos en todo el ámbito deportivo. Claramente, estos sucesos han acelerado la marcha en los recientes días en la NFL, tanto como la velocidad que imprimen los jovenes corredores que se están tomando las canchas en la actual competición.


Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es comentarista en el podcast de NFL Chile.