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jueves, 11 de enero de 2018

Defender para ganar


por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike

Cuando llegan los playoffs en la NFL, se revitalizan viejos axiomas que parecen estar desplazados en varios partidos de temporada regular. Correr con el balón y sobre todo, jugar buena defensa, se convierten en factores primordiales para llegar a lo profundo de la postemporada. El factor común que tuvieron los cuatro equipos vencedores en la primera ronda fue su capacidad de hacer jugadas defensivas que marcaron la pauta en sus respectivos encuentros.

Después de haber sido arrastrados en casi toda la primera mitad, los Tennessee Titans resurgieron de un 3-21 en contra para terminar dando la sorpresa en casa de los Kansas City Chiefs. Las habilidades de Marcus Mariota (¡ese autopase de touchdown!) y el poderío de Derrick Henry por tierra (156 yardas en 23 acarreos, con un touchdown) fueron importantes, pero también contribuyó la unidad defensiva, marcando mejor las opciones de pase y presionando a Alex Smith, quien jugó incomodo en la segunda parte, forzando algunos pases y siendo capturado en cuatro ocasiones. Los Titans tuvieron la capacidad de limitar la productividad de los Chiefs después del intermedio, ayudando a meter en el partido a la ofensiva que logró montar buenas marchas y con ello, terminar consiguiendo la primera victoria en playoffs para la franquicia en 14 años.

En el Coliseo de Los Angeles, los Atlanta Falcons minimizaron el arsenal ofensivo de los Rams y lo hicieron aplicando una receta similar a la de Tennessee, copando los costados del bolsillo protector y con una fuerte cobertura sobre los receptores, complicando las opciones de pase de Jared Goff quien estuvo bajo constante presión y teniendo que forzar varias jugadas, más aún dada la poca productividad de Todd Gurley, sobre todo por aire donde apenas sumó 10 yardas en 10 ocasiones en las que fue localizado. Atlanta aún tiene la espina dolorosa de ese Super Bowl increíblemente perdido, pero igualmente tiene a favor toda la experiencia adquirida en los playoffs del año pasado. Eso se notó, al aplicar correctamente sus estrategias. La presión a Goff, quien apenas completó poco más de la mitad de sus envíos, más un sólido juego de carrera con Devonta Freeman y Tevin Coleman (139 yardas totales combinadas y un touchdown) fueron los pilares del triunfo obtenido por los Falcons.

El domingo a primera hora, hubo un partido de pocos puntos y muchos tackles. Buffalo Bills y Jacksonville Jaguars protagonizaron un duelo muy de vieja escuela, donde las defensas dictaron condiciones y mantuvieron el marcador en cero hasta bien entrado el segundo cuarto. Los Jaguars, tal como ha sucedido en todo el año, machacaron con su dominante línea defensiva, la cual ganó continuamente en las trincheras limitando la producción ofensiva de los Bills, dejando de manifiesto todas las limitaciones de Tyrod Taylor. Es tal el dominio, que muchas veces los Jaguars solo requieren de cuatro jugadores para presionar, de repente mandan alguna carga disfrazada pero el modus operandi consiste en tener solo a sus linieros presionando. De esa forma, lograron capturar en un par de ocasiones a Taylor además del aporte de los secundarios quienes interceptaron dos pases, el último dentro de los segundos finales para asegurar la reñida victoria.

En New Orleans, los Saints permitieron 413 yardas y 26 puntos a los Carolina Panthers, pero de todas maneras, la defensa pudo hacer jugadas en momentos específicos, suficientes como para inclinar la balanza en favor de los Saints. Lograron presionar a Cam Newton, capturándolo cuatro veces y golpeándolo varias veces más. Incluso, Newton tuvo que salir del partido por un momento en el último cuarto, a raíz de un golpe que le causó una lesión en una de sus rodillas. Una jugada que resume esa presión defensiva: en el último intento de los Panthers para ganar, Newton fue acorralado por un trío de Saints quienes terminaron derribándolo y con ello, el juego se resolvía a favor de los Saints. Se pueden conceder yardas, pero mientras no se permitan más puntos que los anotados a favor, será necesario para ganar. Una fórmula riesgosa pero no por ello menos valida.

Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.

jueves, 4 de enero de 2018

Playoffs renovados


por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike

Una tendencia marcada en la NFL es ver cada año a equipos que, tras no haber llegado a los playoffs en el año previo, logran meterse dentro de los 12 finalistas. Incluso, puede ser común ver a equipos que en cuestión de un año pasan de ser sotaneros a campeones divisionales. Este año no es la excepción y tenemos a ocho clasificados que no estuvieron en los playoffs de la liga anterior. New England Patriots, Pittsburgh Steelers, Kansas City Chiefs y Atlanta Falcons son los únicos que se repiten del 2016.

Eso sí, es muy necesario considerar que varios de esos nuevos participantes en estos playoffs no son equipos que faltaron uno o dos años. Son franquicias que estaban en situación de crisis, algunas incluso con más de una década jugando solo 16 partidos al año. Para tener en cuenta lo novedosa y especial del camino al Super Bowl LII, conozcamos en detalle las sequías que se acaban de terminar.

Los Angeles Rams. 2004 había sido su último torneo con playoffs. Por entonces jugaban en St. Louis, el entrenador era Mike Martz y el quarterback era Marc Bulger (quien había tomado el lugar de Kurt Warner). Desde entonces, acumularon solo campañas perdedoras, con varias selecciones frustradas en el draft (Sam Bradford, uno de los más recordados) y una inestabilidad que causó que los propietarios de la franquicia decidieran llevar a los Rams de vuelta a LA, después del 2015. Este año fue un nuevo comienzo, todo de cero. Un nuevo ciclo que trajo una nueva forma de juego y con ello, resultados inmediatos. Los Rams pasaron de casi no anotar, a promediar casi 30 puntos por partido este año. Discutiblemente, el equipo más atractivo de esta temporada en la NFL.

Jacksonville Jaguars. Desde 2007 que no jugaban playoffs. Peor aún, desde entonces que no registraban una sola campaña con balance positivo, a tal punto que habían perdido respaldo de su propia ciudad. Luego de un torneo de tres victorias y un cambio de entrenador, en el primer año completo con Doug Marrone al mando, los Jaguars alcanzaron las 10 victorias y el título divisional, algo que la franquicia no vivía desde 1999, cuando era parte de la vieja división central. En aquel año llegaron a la final de conferencia.

Tennessee Titans. Esta es su primera aparición desde 2008, cuando Jeff Fisher todavía era el entrenador, Chris Johnson era el máximo pilar ofensivo y Kerry Collins era el quarterback titular. Ahora, es Marcus Mariota quien juega de mariscal y en su tercer año, hará su debut en postemporada. Aunque tiene mucho que demostrar, luego de haber finalizado la temporada regular con más intercepciones que touchdowns (15/13). No convencen, pero ganan. Quizás, el más gris de los 12 finalistas.

Buffalo Bills. El caso más impactante de todos. Su última clasificación a la postemporada había sido en 1999. Sí, estos serán sus primeros playoffs en este siglo, terminando con la mayor sequía de años consecutivos sin jugar playoffs en cualquiera de los principales deportes norteamericanos. Como suele ocurrir en Orchard Park, este año ha sido turbulento, pero con una defensa respetable y un sólido LeSean McCoy, los Bills lograron la cantidad de victorias suficientes para meterse a los playoffs... ah, y también una bendita cooperación de los Cincinatti Bengals, obra y gracia de Andy Dalton. Aquel agónico touchdown fue quizás el más celebrado en Buffalo en muchos años.

El hecho de tener varios equipos nuevos en estos playoffs, significa tener varios quarterbacks debutantes en este contexto. De los ocho que verán acción en la primera ronda, solo la mitad son pasadores con experiencia en postemporada: Drew Brees (6-5, campeón SB XLIV), Cam Newton (3-3, perdió SB 50), Matt Ryan (3-5, perdió SB LI) y Alex Smith (2-4). De hecho, el duelo entre Jaguars y Bills tendrá a dos mariscales primerizos en rondas finales, como son Blake Bortles y Tyrod Taylor. Quizás eso no sea gran factor en la ronda de wildcard, pero sí podría serlo más adelante cuando entren en competencia los Patriots, que cuentan con un 5 veces campeón como Tom Brady, y los Steelers que tienen a Ben Roethlisberger quien ha ganado 2 veces el trofeo Lombardi.

Dadas las características que tienen estos nuevos participantes en los playoffs, equipos que están en pleno crecimiento, con varios jugadores de poca experiencia en la liga y entrenadores que están afianzándose en sus conjuntos, bien podríamos estar presenciando una nueva etapa con equipos que resurgen y apuntan a convertirse en protagonistas por los próximos años. El caso de los Rams es llamativo, en poco tiempo se volvieron en el mejor equipo de su división y varias de sus victorias fueron convincentes, además de salir bien parados en casi todos sus desafíos de mayor complejidad. Ya vimos a estos conjuntos sorprender en la temporada regular. Ahora, llegó el momento de ver madurar a estos equipos. La postemporada es el escenario propicio para dar ese salto.

Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.