Mostrando entradas con la etiqueta New Orleans Saints. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta New Orleans Saints. Mostrar todas las entradas
martes, 15 de octubre de 2019
Invictos, suplentes y deficientes
por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike
Después de seis semanas, solo quedan dos invictos en la NFL: los New England Patriots (6-0) y los San Francisco 49ers (5-0). El caso de los Niners es valorable, al ser un equipo que venía de ganar apenas cuatro partidos en el curso pasado y ahora, se apunta a competir seriamente en su división con los Seahawks y los Rams, a quienes vencieron el domingo pasado. En el triunfo de la semana anterior ante los Browns, se había visto a un conjunto que dominaba con los acarreos, aplicando fuertes bloqueos – una dosis que repitieron en L.A., a pesar de tener muchas bajas (la más notable debe ser su fullback, Kyle Jusczyck).
Matt Breida y Tevin Coleman llevan el peso de las jugadas por tierra, gracias a su velocidad y capacidad de identificar los espacios por donde atacar. Coleman anotó el primer touchdown de los Niners y si bien la actuación de ambos no fue sobresaliente (91 yardas acarreadas entre ambos), fue útil para que las posesiones pudieran extenderse. De hecho, San Francisco acabó el partido con 38:52 de posesión. Por fin se refleja la filosofía ofensiva de Kyle Shanahan. De lado defensivo, también hay cosas impresionantes, sobre todo de parte de la línea y la manera como presionaban a los linieros ofensivos de los Rams, reduciendo al mínimo los ataques de Jared Goff y compañía.
Hubo varias secuencias en las que no usaban más de cinco jugadores para presionar al mariscal de los Rams, pero con eso era suficiente para empujar y ganar las respectivas posiciones. Registraron cuatro capturas y golpearon a Goff en otras cinco ocasiones. Quizás lo mejor de los 49ers en defensa fueron las tres contenciones en 4th down. La primera, fue a una yarda del goal line y las dos siguientes ocurrieron en la segunda mitad, en ambas fue Jimmy Ward, un back defensivo quien jugó con mucho instinto y privó a L.A. de continuar con sus marchas. El ímpetu y las diferentes técnicas que usan para presionar son muy llamativas, ya lo habían demostrado contra los Browns y lo volvieron a hacer en un partido divisional como visitantes. San Francisco sorprende y demuestra que puede derrotar a los grandes.
La división sur de la NFC tiene a los New Orleans Saints (5-1) y los Carolina Panthers (4-2) como sus mejores conjuntos. Un extraño factor común que los une es que están ganando con quarterbacks suplentes. Ante las lesiones de Drew Brees y Cam Newton, estos equipos han tenido que reinventarse sin ellos y han encontrado fórmulas para ganar y pelear en este momento por los primeros puestos de la conferencia. Los Saints hacen un trabajo literalmente de equipo, ya que sus tres unidades han anotado touchdowns en algún momento y han ganado partidos de alto vuelo como otros de tono más denso, como el reciente contra los Jaguars donde convirtieron su único TD en el último cuarto. En medio de ese esfuerzo colectivo, Teddy Bridgewater no ha desentonado. Cada semana tiene más jugadas y ha respondido cuando lo han requerido. En sus cuatro partidos como titular, siempre superó el 65% de pases completos y su balance de touchdowns e intercepciones es un respetable 7/2.
Por su parte, los Panthers han cargado su ofensiva en Christian McCaffrey, quien se convirtió en la pieza principal después de la baja de Newton. En lo que llevamos de torneo, McCaffrey ha superado las 100 yardas en cuatro partidos y encabeza la liga en cuanto a yardas totales (923) y touchdowns (9). Fue espectacular la doble finta que hizo en la primera anotación del partido que jugó en Londres, el domingo pasado. Ya se habla del # 22 como el mejor corredor de la liga y razones no faltan, ya que se ha convertido en un jugador que puede jugar todos los downs, además de la versatilidad que ha demostrado desde su llegada al profesionalismo.
De todas formas, no hay que ignorar que el equipo de Carolina ha rendido bien con Kyle Allen como mariscal suplente. De hecho, los Panthers van 4-0 con Allen de titular. Si bien no tiene el tamaño ni el atleticismo de Newton, puede resolver situaciones desde el pocket y se ha mostrado seguro para tirar el balón. Ese TD antes mencionado surgió de un envío muy preciso de Allen. Sus actuales registros son una muestra de su seguridad: 65.6% de precisión, 7 touchdowns y 0 intercepciones. Lo mejor del caso es que Carolina gana partidos con McCaffrey como opción principal y con Allen jugando de mariscal. Será interesante la disyuntiva que tendrá Ron Rivera, cuando se recupere el (todavía) jugador franquicia.
Por último, la nota negativa de la semana y quizás de toda la temporada se la llevan los árbitros. No solo se equivocan, sino que algunos fallos están alterando el desarrollo de los partidos, tal como pasó en el duelo del lunes pasado, entre los Green Bay Packers y los Detroit Lions. El grupo que comanda Clete Blakeman marcó algunos castigos cuestionables, por decir lo menos. Los más notorios fueron los dos Illegal Use of Hands cobrados a Trey Flowers, el último permitió a los Packers agotar el tiempo restante hasta el gol de campo que significó la victoria. En ambas infracciones, no parecía que Flowers estuviera usando ilegalmente las manos sobre David Bakhtiari. Pero en ambos casos, los jueces estimaron que golpeaba al tackle de Green Bay.
Esto no se trata que si tal equipo ganó o perdió por culpa de los referís. El lunes, los Packers hicieron méritos para ganar y Aaron Rodgers hizo magia jugando con casi puros receptores desconocidos. Y también, los Lions no supieron liquidar el partido cuando debían, después de comenzar el juego con un contundente 13-0. Pero estos fallos referiles empañan un buen espectáculo y esto lleva al debate sobre los criterios o descriterios que se están usando en los partidos. Este no ha sido el único caso. Los múltiples cambios/ajustes de reglas han afectado el desempeño de los jueces, quienes ahora mismo están expuestos ante todo el mundo. Mientras tanto, Alberto Riverón sigue inventando excusas.
Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 publica artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.
martes, 17 de septiembre de 2019
Botón de pánico
por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike
La lesión de Drew Brees en el pulgar derecho, que lo tendrá marginado por al menos seis semanas, deja a los New Orleans Saints en una situación complicada, sobre todo considerando el calendario que tendrán de aquí hasta el eventual retorno del # 9. El domingo, en la derrota ante los L.A. Rams, entró de relevo Teddy Bridgewater y la ofensiva lució muy lenta. Quizás se justifique porque tuvo que entrar de recambio, pero lo cierto es que Sean Payton tendrá que ajustar la ofensiva ante la ausencia de su mariscal estrella.
Bridgewater en un buen día puede cuidar el balón y no cometer errores, pero en cuanto a calidad no es siquiera cercano a Brees. Taysom Hill es la otra opción como quarterback y ejerce activamente en la ofensiva, pero en un rol distinto – como un comodín. Por su particular contextura, Hill puede alinear como QB, corredor y hasta de receptor. Seguro que debe conocer todo el libro de jugadas y es capaz de lanzar buenos pases, pero no es lo mismo entrar de forma esporádica que ser pasador de forma permanente.
Será interesante ver qué decisión toma Payton, sobre todo si la ofensiva no marcha con Teddy en los controles. A priori, se podría simplificar el esquema, aun teniendo otros talentos como Alvin Kamara y Michael Thomas. Pero la ofensiva se mueve a partir de Brees y sin él todo será más complejo. Para suerte de los Saints, sus rivales divisionales han tenido un comienzo de año disparejo, lo que brindaría cierto margen de error a este conjunto.
La reconstrucción parece adelantarse en los Pittsburgh Steelers, luego de la lesión en el codo derecho que tendrá a Ben Roethlisberger marginado por toda la temporada. Ya con el # 7 la situación pintaba difícil, debido a que este equipo pasa por una etapa de cambios en varias posiciones. La ofensiva jugó mal en la inauguración y andaba lenta en el comienzo del reciente juego ante los Seattle Seahawks hasta la lesión del Big Ben.
Su lugar quedará ahora en manos del inexperto Mason Rudolph, elegido por los Steelers en el draft 2018, quien no había disputado un solo snap hasta hace un par de días. Dado el contexto, parecería sensato que Mike Tomlin deje a Rudolph como titular y gane experiencia, mientras el equipo vive su etapa de transición sin apurarse por resultados inmediatos. Todo hasta que logren consolidar un equipo competitivo y hasta que retorne su histórico mariscal.
Ahora, cabe la duda: ¿volverá a jugar Roethlisberger? Él mismo descartó cualquier chance de retiro, pero debemos considerar que ya tiene 15 años de trayectoria y a través de su carrera, ha sufrido golpes en cada partido y en solo cuatro años ha podido completar la temporada. Su condición física y el momento que viven los Steelers sugieren una eventual re-estructuración. Quizás hayamos visto lo último de un futuro integrante del Salón de la Fama.
Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.
Etiquetas:
Ben Roethlisberger,
Drew Brees,
Fútbol Americano,
Gringo Sports,
Mason Rudolph,
Miguel Meléndez,
Mike Tomlin,
New Orleans Saints,
NFL,
Pittsburgh Steelers,
Sean Payton,
Taysom Hill,
Teddy Bridgewater
miércoles, 23 de enero de 2019
Paciencia
por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike
Las recientes finales de conferencia en la NFL trajeron emoción, drama e incertidumbre. Dos partidos definidos en tiempo adicional (un hecho inédito en una ronda de Final Four), controversias arbitrales, buenas actuaciones individuales y jugadas de alto riesgo, pero a la larga nos dejaron dos vencedores que pese a todo, siempre se mantuvieron fieles a sus principios y siempre se las ingeniaron para resolver bajo presión. Justamente, las claves que distinguen a los grandes equipos y que en este caso, marcaron a los L.A. Rams y a los New England Patriots en su camino al próximo Super Bowl.
Los Rams parecían estar destinados al fracaso en el comienzo del juego ante los New Orleans Saints. Le interceptaron un pase a Jared Goff en la tercera jugada y luego, los Saints abrieron un margen de 13 puntos en el primer cuarto. Dentro de la catástrofe, algo no tan terrible: dos de esas tres anotaciones de New Orleans fueron goles de campo, por lo que la diferencia no era tan abismal. A esta altura ya es de conocimiento público que el truco de Johnny Hekker metió a los Rams en el partido. Y desde entonces, el equipo de Los Angeles jugó con más aplomo. Todd Gurley, pese a haber anotado, estuvo limitado (¿aún bajo efectos de la lesión?) y apenas tuvo cinco toques de balón. C.J. Anderson pasó gran parte del juego en la cancha, pero nunca fue factor.
Ante la ineficiencia de los acarreos, fue Jared Goff quien tomó la responsabilidad de conducir a los Rams. Y lo hizo, de a poco. Sumando primeros downs, completando pases con presión encima y lo más interesante, fue ver a Goff buscando una segunda o tercera opción de pase. Hasta hace poco, Goff era criticado por no saber descifrar bien las defensivas rivales. Pero en este partido, supo leer relativamente bien los distintos esquemas de presión y/o cobertura. En ocasiones los Saints mandaban hasta siete jugadores a la carga y en otras, colocaban más jugadores para cubrir los pases largos. Goff supo distribuir el balón de acuerdo a cada situación e incluso, completó tres pases muy importantes en tercer down. Posiblemente, el mejor haya sido un 3° y 3 que, en movimiento, completó con Gerald Everett, avanzando 39 yardas. Saliendo del pocket e identificando la opción ideal, elementos que eran poco comunes en Goff y que supo emplear en este desafío.
Así como la ofensiva fue trabajando lentamente la remontada, la defensiva cumplió en cierta medida con su parte. Después del 0-13 de entrada, permitieron solo 10 puntos más desde el segundo cuarto y además, limitaron casi todos los pases largos de los Saints. No fue casualidad que Drew Brees terminara con solo 249 yardas y que Michael Thomas fuera reducido a 36 yardas en apenas 4 recepciones. Aqib Talib fue responsable, en parte, de cubrir a Thomas, mientras que la eficiencia de Brees fue cayendo debido a la presión que llegaba de los linieros defensivos de los Rams. Lo capturaron solo una vez, pero lo golpearon varias veces como fue en su último pase, que por efecto de un golpe, fue muy bombeado y terminó en manos de John Johnson. La defensiva, que siempre fue muy cuestionada, ha respondido en los playoffs y en particular, los jugadores que llegaron para esta temporada. Ndamukong Suh es otro caso, jugó un partidazo frente a los Saints (1.5 capturas) y creó muchos problemas en la línea junto con Aaron Donald.
No fue precisamente el mismo plan de juego de la ronda anterior, pero algo muy bueno que tuvieron los Rams fueron las alternativas que encontraron para resolver distintas situaciones y sin precipitarse. Nunca parecieron forzar las jugadas ni tampoco buscaron ganar el partido en una sola jugada. Lentamente fueron inclinando el partido a su favor y si bien hubo un fallo referil que les benefició (grosera infracción no marcada de Nickell Robey-Coleman), lo cierto es que los Rams acabaron jugando mucho mejor y todo gracias a una buena planificación. Crédito para Sean McVay, quien en su segundo año al frente de este conjunto tiene a los Rams a un triunfo de ser campeones de la NFL.
Los New England Patriots tuvieron un comienzo arrollador. Anotaron temprano y se tomaron todo el tiempo posible en sus ofensivas para marcar diferencias frente a los Kansas City Chiefs. De hecho, al finalizar la primera parte, los Pats ganaban 14-0 y habían pasado dos tercios del tiempo con el balón. A pesar de una intercepción lanzada por Tom Brady, se mantuvieron dominando el juego. La defensa hizo una primera mitad fenomenal. Los backs defensivos cubrían todo el ancho del terreno para neutralizar a Tyreek Hill (apenas 1 recepción en toda la noche) y Travis Kelce, mientras que al frente ponían presión para confundir y sacar de ritmo a Patrick Mahomes. Un partido redondo de los Pats, hasta que Mahomes pudo desplazarse y completar pases.
La remontada de los Chiefs parecía realizarse, de hecho pasaron arriba dos veces durante el cuarto período, pero los Patriots siempre respondían y siempre anotaban. Siempre. En los momentos más tensos, el plan de juego de Bill Belichick y Josh McDaniels se mantenía intacto. Siguieron corriendo, Sony Michel volvió a superar la centena de yardas. Y cuando el asunto se complicaba en serio, el balón era del mejor. Brady cometió errores, pero ejecutó magistralmente en terceros downs y siempre buscó a los más confiables. Julian Edelman hizo recepciones increíbles, mientras que Rob Gronkowski sacó provecho de cualquier 1-on-1 favorable que tuviera. Brady identificaba el duelo conveniente y movía las cadenas.
La ejecución de Brady en la ofensiva jugada en tiempo extra fue para coleccionarla. 3° y 10, pase por el centro a Edelman – avance de 20 yardas. Luego, otro 3° y 10: otro tiro al centro para Edelman – 15 yardas y el balón seguía siendo patriota. Después, otro 3° y 10: envío a la izquierda para Gronkowski – 15 yardas y dentro de la zona roja. Tres jugadas después, Rex Burkhead atacaba por el centro de la línea ofensiva y anotaba el touchdown ganador para New England, que buscará su sexto trofeo Lombardi. Una impecable marcha de 75 yardas en casi cinco minutos. Ganaron la primera posesión de la prórroga y no devolvieron el balón. Los Patriots tienen experiencia y la demostraron, que fue lo más importante. Por la dificultad y el contexto, esta tiene que haber sido una de las grandes victorias de los Pats en todo el ciclo Brady/Belichick. Desde 2006 que no ganaban como visitantes en playoffs (sin contar los Super Bowl's, que son en cancha neutral).
Cierto, en el partido hubo decisiones arbitrales que beneficiaron a los Patriots (¡qué susto tenía Clete Blakeman!), pero la tropa de Foxboro terminó ganando el juego por méritos propios y aparte, hay que destacar otra cosa: los jueces no tuvieron la culpa de la incapacidad defensiva de los Chiefs. Nunca pudieron atrapar a Brady y cuando tenían resuelto el partido, un offside de Dee Ford les dio otra chance a los visitantes. Patriots y Rams triunfaron como visitantes, en entornos complicados y pasando por situaciones adversas. Ambos equipos salieron adelante y siempre encontraron las jugadas indicadas para resolver sus partidos. Poco a poco, yarda por yarda. Así jugaron estos equipos y así llegarán al último día de la temporada. Todavía falta más de una semana para el Super Bowl LIII, pero por las características de ambos conjuntos, bien podría ser un partido con muchos matices ofensivos, pero por sobre todo, podría ser un duelo muy metódico, tal como ha sido el transitar de estas dos franquicias rumbo a Atlanta.
Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.
Etiquetas:
Bill Belichick,
Fútbol Americano,
Gringo Sports,
Jared Goff,
Kansas City Chiefs,
Los Angeles Rams,
Miguel Meléndez,
New England Patriots,
New Orleans Saints,
NFL,
Sean McVay,
Tom Brady
miércoles, 16 de enero de 2019
Correr y ganar
por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike
Demás está comentar, a esta altura, sobre la tendencia ultra-ofensiva de la NFL actual. De hecho, los cuatro finalistas son también son los cuatro mejores equipos anotadores. Pero dentro de esas nuevas costumbres, hay otras antiguas costumbres que no pasan de moda. En tiempo de playoffs, hay viejos conceptos que toman mucha fuerza y que sirven como un arma valiosa para avanzar rondas. Ese fue el caso de los cuatro vencedores de las semifinales de conferencia, cuyos planes ofensivos consistieron en entregar el balón a los corredores y dominar en el tiempo de juego. Los resultados llegaron, en buena medida, por consecuencia de esa estrategia.
Los Kansas City Chiefs no requirieron de un partido excelso de Patrick Mahomes, pero sí tuvieron a Damien Williams quien se destacó desde el comienzo y fue pieza clave para el equipo rojo, al correr con decisión e interpretar los espacios que abrían sus linieros. Williams, por sí mismo, corrió en total 129 yardas a través de 25 acarreos y anotó el primer touchdown del partido, en una genial maniobra donde Williams esquivó a dos defensivos de los Indianapolis Colts, antes de meterse a las diagonales. Los Chiefs dominaron en la línea y eso dio pie para correr con insistencia por todo el partido. Es más, los cuatro touchdowns fueron por tierra (el mejor fue el end around corrido por Tyreek Hill) y como equipo sumaron 180 yardas acarreadas, ayudando a los 39:49 de posesión que tuvieron los Chiefs.
Dos tercios del juego fueron de Kansas City y donde supieron capitalizar, sobre todo en la primera parte. La producción de Williams fue importante y podría serlo también en su próximo partido. Lo destacable fue que le dio una alternativa que no habían tenido los Chiefs, desde que Kareem Hunt fue dado de baja hace más de un mes. El juego de pase es muy bueno, Mahomes hace malabres con el balón. Pero el balance era algo que habían perdido en las últimas semanas y lo pudieron recuperar en su primer partido de los playoffs. Ese control del juego y del tiempo les tendría que servir para el próximo domingo, cuando reciban a los New England Patriots. Un reto mucho mayor.
Mientras Todd Gurley se recuperaba de su lesión, los L.A. Rams ficharon de emergencia a C.J. Anderson y en su corta estancia en el equipo carnero, Anderson ha aprovechado sus chances ganándose rápidamente un espacio dentro de la ofensiva. Para el juego ante los Dallas Cowboys, ambos corredores estaban disponibles y Sean McVay no tuvo mejor ocurrencia que darle el ovoide a los dos y que fueran ellos los que movieran a toda la ofensiva. No solo se repartieron las jugadas, también fueron triturando lentamente a una defensiva que era dominante y que acabó siendo pulverizada por el (evidente) peso de Anderson, quien totalizó 123 yardas en 23 corridas con 2 touchdowns, y Gurley, quien registró 115 yardas en 16 acarreos y una anotación.
Los bloqueos fueron muy claves, ya que además de dominar en el scrimmage, también se ocuparon de Leighton Vander Esch y Jaylon Smith, grandes jugadores deteniendo corridas, pero que en este partido fueron opacados por la buena labor de la línea ofensiva de los Rams. Los pases solo fueron un complemento, Jared Goff apenas llegó a 186 yardas pero liquidó el partido con una escapada suya en 3° y 7, donde se quedó con el balón y corrió 11 yardas sin que nadie pudiera tocarlo. Hasta el quarterback corrió y de forma productiva. En otros partidos, los Rams dejaban de correr cuando estaban en apuros. Pero acá, McVay entendió que había que agotar a los Cowboys y lo hizo mediante 273 yardas totales por tierra y posesión de 36:13. Seguro que querrán repetir la fórmula, cuando tengan que visitar a los New Orleans Saints en un entorno mucho menos amigable que California.
Los corredores son fundamentales dentro de los New England Patriots. Son el complemento a la habitual eficiencia de Tom Brady, quien a sus 41 años sigue ganando en postemporada. Su reciente victoria ante los L.A. Chargers tuvo una alta dosis terrestre, la cual sirvió para atacar, anotar y desgastar a sus rivales en cuestión de dos cuartos. Sony Michel fue importante en muchos partidos de este torneo y lo fue también en este juego, donde sumó 129 yardas en 24 corridas con 3 touchdowns – todos en la primera mitad. Corriendo detrás del fullback o siguiendo bloqueos asignados, Michel explota espacios y mueve el balón, tal como indica la estrategia del coordinador Josh McDaniels. Y mientras Sony conducía el ovoide por tierra, James White también producía, pero por aire. Curiosamente, White no corrió nunca pero sí atrapó 15 pases y sumó 97 yardas. Los corredores avanzaban y conseguían primeros downs, las anotaciones cayeron solas.
En el intermedio, la diferencia era de 35-7 y los Patriots habían anotado en cinco de sus seis ofensivas. Al final del juego, tuvieron el balón por 38:20 y los 21 puntos conseguidos por los Chargers fueron cuando ya quedaba muy poco tiempo. New England desarrolla un plan de ataque ideal, tomando en cuenta las aptitudes de sus jugadores y sobre todo para no desgastar innecesariamente a Brady, y que lance cuando de verdad tenga que hacerlo. Sumar yardas, quemar tiempo y anotar touchdowns. Así mataron el juego en dos cuartos y bien pudieran emplear la misma fórmula cuando tengan que visitar a los Kansas City Chiefs. Serviría para aletargar al público local y también, para tener en la banca a Patrick Mahomes. Seguro que lo deben tener muy en cuenta Josh McDaniels y Bill Belichick.
Los New Orleans Saints no tuvieron una producción muy exuberante por tierra (137 yardas totales), pero la insistencia en correr les ayudó a mantenerse en pie en un momento en que parecían perderse completamente, después que los Philadelphia Eagles tomaran ventaja de 14-0 en el primer cuarto. Sean Payton nunca se desesperó y se mantuvo con su plan de mezclar pases de Drew Brees con jugadas para Alvin Kamara y Mark Ingram. La selección de jugadas sirvió para montar ofensivas de larga duración, como aquella que consumió casi todo el tercer cuarto y acabó en un touchdown de Michael Thomas, y así imponerse en el tiempo de juego con una posesión de 37:50. Por tierra, Kamara tuvo 71 yardas e Ingram sumó 50. Nada espectacular, pero lo suficientemente útil para estirar las ofensivas y con ello, se abrieron las chances para que New Orleans anotara y pudiera remontar el resultado.
A lo largo del año, los Saints siempre han dado mucha utilidad a sus dos corredores. Ingram es un corredor puro, mientras que Kamara es opción para correr y atrapar el balón. De hecho, suele ser un jugador que abre la cancha cuando sale en movimiento. Será muy importante su productividad en el duelo ante los Rams, cuya línea defensiva viene de dejar en 47 yardas corridas a Ezekiel Elliott. Y será importante también que puedan hacer series largas, dado que su defensa es proclive a recibir pases largos. Los Saints, como los otros tres finalistas, son equipos que lanzan y muy bien, pero también necesitan los acarreos para balancear debidamente sus ofensivas. Correr y correr, eso los caracterizó en la reciente etapa y por las características que podría tener el Final Four, ahí también estaría una clave que defina a los participantes del próximo Super Bowl.
Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.
Etiquetas:
Alvin Kamara,
C.J. Anderson,
Fútbol Americano,
Gringo Sports,
Kansas City Chiefs,
Los Angeles Rams,
Mark Ingram,
Miguel Meléndez,
New England Patriots,
New Orleans Saints,
NFL,
Sony Michel,
Todd Gurley
miércoles, 10 de octubre de 2018
El infravalorado Brees
por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike
En tiempos en los que se rinde culto al pasador y en los que la figura del quarterback lo es todo para la NFL, cuesta mucho entender cómo se estuvo infravalorando por tanto tiempo la trayectoria de Drew Brees, quien a sus 39 años no solo sigue vigente sino que se apodera de importantes récords históricos. El pasado 30 de septiembre había logrado la marca de pases completos (superó los 6.300 de Brett Favre) y hace un par de días, se hizo poseedor de otra importante marca, al superar a Peyton Manning para así convertirse en el jugador con más yardas acumuladas por aire en toda la historia, rebasando las 71.940 del ya retirado Peyton.
El hecho no impresiona solo por las cifras, sino por el contexto bajo el que Brees logró esas y todas las marcas que ya ha conseguido. Se trata de alguien que desde su llegada a los New Orleans Saints en 2006, nunca ha bajado de las 4.300 yardas y del 63% de pases completos por temporada. Consistencia en estado puro y cuyo mérito es mayor considerando que no tiene la estatura idónea para jugar de mariscal (mide 1.83). Tampoco hay que olvidar que Brees llegó a New Orleans luego de haber sido descartado por su ex equipo, San Diego Chargers, al haberse lesionado el hombro derecho. Desde entonces, Drew ha encajado de forma precisa dentro de un esquema que está hecho para lanzar, lanzar y lanzar. Una y otra vez, repartiendo el balón por toda la cancha.
Brees ejecuta siempre con gracia y precisión, sabe exprimir lo mejor de sus compañeros como supo hacerlo en los primeros años en New Orleans con gente como Reggie Bush, Pierre Thomas, Marques Colston y Devery Henderson, todos ellos integrantes del equipo campeón del Super Bowl XLIV, y en la actualidad con Alvin Kamara, Mark Ingram y Michael Thomas. Jugadores con velocidad y habilidades ideales para congeniar con Brees, que suele interpretar los partidos de manera tal que sabe cómo y con quién repartir el ovoide, ya sea en pases cortos con sus corredores o en largos avances, como en la jugada del récord conseguido el lunes, cuando hizo una pequeña finta antes de soltar un pase largo en el que encontró descubierto a Tre’Quan Smith. 62 yardas, touchdown y el récord de yardas aéreas ya era propiedad del # 9 de los Saints.
Fue tal la importancia del logro y es tan trascendente la presencia de Brees para New Orleans, que se detuvo el partido por unos minutos para rendir tributo a su figura. Compañeros, familiares, funcionarios de la liga y todos los asistentes al Superdome aplaudieron y felicitaron a un jugador que siempre ha sido catalogado como ejemplar, por su conducta en la cancha. Y para tenerlo en cuenta, un detalle: apenas logrado el récord, Brees fue a agradecer a cada uno de sus compañeros reconociendo su labor, en particular de los linieros ofensivos. Aparte de ser un gran pasador, Drew demuestra ser un gran jugador de equipo y no dudó en compartir su logro personal con todos sus compañeros. Otra buena razón para valorarlo como corresponde.
Además de los dos récords recientes, Brees tiene el porcentaje de pases completos más alto en la historia de la liga (67.2%), el año pasado batió el récord de precisión pasadora en una temporada con 72.0% y en lo que llevamos de la actual campaña, su porcentaje asciende a un fantasioso 77.9%. Esto sirve para entender que Drew no solo suma yardas porque sí, sino que las consigue con un nivel de precisión que han tenido muy pocos en la historia de este deporte. Y si de yardas se trata, hay que considerar que Brees ha superado las 5.000 en cinco ocasiones. Las 5.476 logradas en 2011 son un récord aún vigente de yardas en un solo año.
Actualmente, cuenta con 499 pases de touchdown y cuando convierta el 500 se convertirá en el cuarto jugador que llegue a esa marca, después que lo hicieran Peyton Manning, Brett Favre y Tom Brady, quien lo logró hace menos de una semana. Aquí, algo interesante: entre Brees y Brady podría darse una interesante carrera por ver quien alcanzaría el récord de Manning, de 539. Es muy probable que dentro de esta temporada, tanto Drew como Tom superen los 508 de Favre y quién sabe si de aquí al 30 de diciembre, esa marca de Manning pueda ser igualada, dado el nivel de productividad que tienen Brees y Brady.
No son solo las miles de yardas y los múltiples récords, es la perseverancia en el tiempo y el legado lo que distingue a Drew Brees. Ese genuino tributo en la cancha, en medio del partido del lunes, es una prueba de su trascendencia para todo New Orleans donde no solo es un ídolo deportivo, sino que ya es catalogado como ícono de la ciudad, sobre todo por haber llegado justo en un momento en que había que levantar anímicamente a NOLA después del Huracán Katrina del 2005.
En épocas ultra pasadoras, en los que siempre se debate sobre los mejores del momento y de la historia, donde se ha postulado a sujetos como Joe Flacco y hasta Eli Manning como Elite QBs, es momento de considerar seriamente a Brees como uno de elite. Lo ha hecho por más de una década. Campeón y MVP de un Super Bowl, tres veces seleccionado como All-Pro y todos sus récords conseguidos más todos los que vendrán. Un pistolero como pocos, Brees está dejando su huella y es bueno que tenga su merecido reconocimiento.
Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.
miércoles, 26 de septiembre de 2018
Ataques absorbentes
por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike
Dadas las características actuales que tiene la NFL, es primordial para cualquier equipo contar con ofensivas prolíficas y sobre todo, con quarterbacks que sean capaces de conducir a sus escuadras a través de los partidos. En muchos de los encuentros de la competición, son los mariscales quienes protagonizan las grandes actuaciones, ejecutando marchas sostenidas, de muchas jugadas y ayudando a sus conjuntos a imponerse en el tiempo de posesión, uno de los aspectos claves para ganar los partidos.
En el reciente fin de semana, hubo tres partidos en el que las ofensivas extendidas fueron importantes en el desempeño de los New Orleans Saints, los Philadelphia Eagles y los Detroit Lions, donde sus respectivos pasadores comandaron las victorias de sus equipos. El caso de los Saints fue impresionante, ya que levantaron un partido que perdían por siete puntos en el cuarto período, como visitantes ante los Atlanta Falcons. Con poco menos de siete minutos, los Saints tomaron el balón en su propia yarda 19 y lo llevaron hasta el otro lado de la cancha, mediante 11 jugadas y en un lapso de 5:43, para conseguir el empate 37-37 y así mandar el partido a la prórroga.
En el proceso, Drew Brees completó cuatro pases y corrió siete yardas, esquivando una tackleada en el acto, para lograr el touchdown. Durante la marcha, Brees empleó jugadas de corto trayecto, teniendo a Alvin Kamara como ruta de escape. De hecho, Kamara atrapó dos pases consecutivos colocando a los Saints dentro de la yarda 10. Alvin, además acarreó el balón en tres ocasiones y además, hubo un end around con Ted Ginn Jr., que generó 20 yardas. Mezclando jugadas, esparciendo el terreno por aire y por tierra, creando espacios para avanzar libremente y tomándose el tiempo necesario entre jugadas. Una fórmula idónea para buscar el triunfo y de paso, sacando el factor del público que suele influir contra equipos visitantes, más aún en partidos divisionales.
Luego, en el tiempo adicional, los Saints tuvieron la primera posesión que acabó siendo la única y con la que terminaron liquidando el partido. La dosis fue aún más extensa, puesto que recorrieron 80 yardas en 15 jugadas, en un lapso de 7:05 dejando a los Falcons sin chance de tener el balón en el overtime. Esta serie tuvo a Brees como protagonista absoluto, ya que produjo yardas en 12 de las 15 jugadas. Completó 9 de 11 pases, todos de corto trayecto logrando primeros downs y así avanzando poco a poco en la cancha, con Alvin Kamara y Michael Thomas como principales objetivos. Así lograron meterse hasta la yarda 1, donde Brees se la jugó con un QB Sneak saltando sobre una montaña de linieros, para anotar el touchdown con el que New Orleans completó la remontada y así, la victoria a domicilio. En el día en que Brees rompió el récord histórico de pases completos, fue el # 9 de los Saints quien guió a su equipo con dos brillantes series en el momento crítico del juego.
En Philadelphia, los Eagles batallaron con los Indianapolis Colts quienes incluso estuvieron en ventaja durante la segunda mitad. En el comienzo del cuarto período, los Eagles tomaron el balón en su yarda 25 y lo llevaron hasta el touchdown en una marcha que les tomó 11:18 (¡casi un cuarto completo!), mediante 75 yardas en 17 jugadas. Una serie que estuvo marcada prioritariamente por los pases de Carson Wentz, quien en su regreso a las canchas después de nueve meses completó 9 de 11 intentos, aunque los acarreos que hubo en esa serie ayudaron a darle un poco más de balance, gracias a los avances de Corey Clement y Wendell Smallwood, este último fue el autor del touchdown decisivo a favor de Philadelphia.
Fue importante la capacidad de Wentz para resolver sus pases. Si bien aún está encontrando su forma, se notó su movilidad dentro del pocket para evadir la presión y estirar jugadas, ayudando en buena manera a darle ritmo a la ofensiva de los Eagles, la cual tendría que seguir mejorando a medida que Wentz se establezca plenamente luego de la lesión de ligamentos sufrida en diciembre del año pasado. Hay que consignar también que en esta serie, hubo tres penalidades defensivas de los Colts que beneficiaron a los Eagles, pero eso no quita méritos a los campeones vigentes de la liga quienes movieron pacientemente el balón y sin mucha prisa, dado el tiempo que tomaban entre jugadas y los mencionados 11 minutos de duración en esta marcha. La variedad en sus formaciones abiertas, además de la rapidez de sus corredores y receptores ayudan para que los Eagles fluyan sobre la cancha y puedan ser capaces de ejecutar series prolíficas y tan extensas como esta que les dio el triunfo hace unos días.
El domingo por la noche, los Detroit Lions mejoraron sustancialmente respecto a las dos semanas anteriores y derrotaron a los New England Patriots, en buena parte gracias a su ofensiva que supo establecerse desde el primer cuarto y cuando amenazaban los Pats, supieron definir el partido con una serie en la que impusieron su propio ritmo de juego, recorriendo la cancha en un trayecto de 75 yardas en 10 jugadas, durante 6:18 (casi la mitad del tercer período). Si bien la primera jugada fue una captura de Deatrich Wise sobre Matthew Stafford, el resto fue precisión y velocidad por parte de los Lions, en donde el mariscal supo repartir el balón en cada uno de los seis pases que lanzó, con Theo Riddick, Kenny Golladay, Golden Tate y Marvin Jones, con quien Stafford se conectó para el touchdown.
Previo a la anotación, el mariscal Lion llevó la ofensiva con pases que sirvieron para ir avanzando paulatinamente, usando formaciones de 3 ó 4 receptores, generalmente con un corredor junto a Stafford, quien demostró tener el temple necesario para completar sus pases, sobre todo cuando acechaba la presión de los defensivos de New England. En la jugada del touchdown, Stafford leyó bien la defensiva, antes de encontrar a Jones quien corrió de izquierda a derecha, quedando en una situación de uno contra uno, propicia para que Stafford soltara un pase largo, de esos que tanto gusta lanzar, que fue preciso a las manos del receptor, quien atrapó el balón dentro de la zona de anotación, completando una jugada de 33 yardas, y de esa forma acercó a los Lions a su primera victoria en este torneo.
El factor común que unió a Saints, Eagles y Lions estuvo en sus ofensivas que ejecutaron series de larga duración y extenso recorrido para liquidar sus respectivos juegos. Esta clase de estrategias suelen caer muy bien en equipos con pasadores muy precisos y que sepan repartir bien el balón, además de contar con corredores y receptores lo suficientemente rápidos para esparcirse por la cancha, generando duelos favorables y con ello, opciones de sumar yardas y puntos, tal como supieron hacerlo las ofensivas encabezadas por Brees, Wentz y Stafford en la tercera semana.
Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.
Etiquetas:
Carson Wentz,
Detroit Lions,
Drew Brees,
Fútbol Americano,
Gringo Sports,
Matthew Stafford,
Miguel Meléndez,
New Orleans Saints,
NFL,
Philadelphia Eagles
jueves, 11 de enero de 2018
Defender para ganar
por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike
Cuando llegan los playoffs en la NFL, se revitalizan viejos axiomas que parecen estar desplazados en varios partidos de temporada regular. Correr con el balón y sobre todo, jugar buena defensa, se convierten en factores primordiales para llegar a lo profundo de la postemporada. El factor común que tuvieron los cuatro equipos vencedores en la primera ronda fue su capacidad de hacer jugadas defensivas que marcaron la pauta en sus respectivos encuentros.
Después de haber sido arrastrados en casi toda la primera mitad, los Tennessee Titans resurgieron de un 3-21 en contra para terminar dando la sorpresa en casa de los Kansas City Chiefs. Las habilidades de Marcus Mariota (¡ese autopase de touchdown!) y el poderío de Derrick Henry por tierra (156 yardas en 23 acarreos, con un touchdown) fueron importantes, pero también contribuyó la unidad defensiva, marcando mejor las opciones de pase y presionando a Alex Smith, quien jugó incomodo en la segunda parte, forzando algunos pases y siendo capturado en cuatro ocasiones. Los Titans tuvieron la capacidad de limitar la productividad de los Chiefs después del intermedio, ayudando a meter en el partido a la ofensiva que logró montar buenas marchas y con ello, terminar consiguiendo la primera victoria en playoffs para la franquicia en 14 años.
En el Coliseo de Los Angeles, los Atlanta Falcons minimizaron el arsenal ofensivo de los Rams y lo hicieron aplicando una receta similar a la de Tennessee, copando los costados del bolsillo protector y con una fuerte cobertura sobre los receptores, complicando las opciones de pase de Jared Goff quien estuvo bajo constante presión y teniendo que forzar varias jugadas, más aún dada la poca productividad de Todd Gurley, sobre todo por aire donde apenas sumó 10 yardas en 10 ocasiones en las que fue localizado. Atlanta aún tiene la espina dolorosa de ese Super Bowl increíblemente perdido, pero igualmente tiene a favor toda la experiencia adquirida en los playoffs del año pasado. Eso se notó, al aplicar correctamente sus estrategias. La presión a Goff, quien apenas completó poco más de la mitad de sus envíos, más un sólido juego de carrera con Devonta Freeman y Tevin Coleman (139 yardas totales combinadas y un touchdown) fueron los pilares del triunfo obtenido por los Falcons.
El domingo a primera hora, hubo un partido de pocos puntos y muchos tackles. Buffalo Bills y Jacksonville Jaguars protagonizaron un duelo muy de vieja escuela, donde las defensas dictaron condiciones y mantuvieron el marcador en cero hasta bien entrado el segundo cuarto. Los Jaguars, tal como ha sucedido en todo el año, machacaron con su dominante línea defensiva, la cual ganó continuamente en las trincheras limitando la producción ofensiva de los Bills, dejando de manifiesto todas las limitaciones de Tyrod Taylor. Es tal el dominio, que muchas veces los Jaguars solo requieren de cuatro jugadores para presionar, de repente mandan alguna carga disfrazada pero el modus operandi consiste en tener solo a sus linieros presionando. De esa forma, lograron capturar en un par de ocasiones a Taylor además del aporte de los secundarios quienes interceptaron dos pases, el último dentro de los segundos finales para asegurar la reñida victoria.
En New Orleans, los Saints permitieron 413 yardas y 26 puntos a los Carolina Panthers, pero de todas maneras, la defensa pudo hacer jugadas en momentos específicos, suficientes como para inclinar la balanza en favor de los Saints. Lograron presionar a Cam Newton, capturándolo cuatro veces y golpeándolo varias veces más. Incluso, Newton tuvo que salir del partido por un momento en el último cuarto, a raíz de un golpe que le causó una lesión en una de sus rodillas. Una jugada que resume esa presión defensiva: en el último intento de los Panthers para ganar, Newton fue acorralado por un trío de Saints quienes terminaron derribándolo y con ello, el juego se resolvía a favor de los Saints. Se pueden conceder yardas, pero mientras no se permitan más puntos que los anotados a favor, será necesario para ganar. Una fórmula riesgosa pero no por ello menos valida.
Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.
jueves, 16 de noviembre de 2017
La marcha de los Saints
por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike
Después de perder los dos primeros partidos, la temporada parecía complicarse seriamente para los New Orleans Saints. Pero la verdad, es que tras ese mal comienzo, han ganado siete partidos consecutivos, siendo el equipo más enrachado de la NFL junto con los Philadelphia Eagles. Coincidencia o no, ambos equipos poseen las dos mejores marcas en su conferencia. Les ha tomado tiempo, pero los Saints lucen actualmente como un equipo bien trabajado y sobre todo, con un ritmo establecido para jugar.
Tal como ha sido desde su llegada a la franquicia en 2006, Drew Brees es y sigue siendo la principal clave de este conjunto. La ofensiva gira en torno a su presencia, dicta las jugadas, marca los tiempos del juego y reparte el balón sabiamente, dejando como resultado a una ofensiva que puede dominar en cuanto a yardas y tiempo de posesión, de la forma en como ocurrió en el triunfo como visitantes ante los Buffalo Bills, donde la ofensiva se mantuvo dentro de la cancha por más de 41 minutos. A sus 38 años, Brees está muy vigente, tanto así que, en este momento es el mariscal con mejor precisión de la liga, completando 71.7% de sus pases y es quien tiene el cuarto mejor rating, con 104.0.
Brees mueve la ofensiva y tiene a Michael Thomas como su principal arma por aire, pero parte fundamental de esta unidad pasa por sus dos corredores. En la actual campaña, tanto el experimentado Mark Ingram como el novato Alvin Kamara están teniendo mucha actividad, llevando el balón ya sea por acarreos o mediante pases de Brees. Ambos se encargan de hacer las jugadas que otorgan primeros downs y que hacen ganar tiempo a este equipo. Ambos superaron las cien yardas por tierra en el último partido, pero a través de la temporada han producido yardas que han generado un balance que quizás le había faltado a New Orleans en los años recientes.
Es tal el impacto que están causando estos dos running backs, que dentro del equipo son los dos jugadores con más recepciones (Ingram 43, Kamara 31) después de Michael Thomas, quien lidera con 59. En cuanto a yardas totales, Mark y Alvin no solo están marcando la diferencia en los mismos Saints, sino que lo hacen a nivel de liga, donde figuran dentro de los 11 mejores jugadores en cuanto a yardas desde el scrimmage, Ingram con 864 y Kamara con 790. Encima, llevan combinados 13 touchdowns totales (corridas + recepciones) siendo una dupla letal saliendo desde el backfield.
Si bien Ingram es quien lleva mayor cantidad de jugadas, Kamara ha sabido ganarse su espacio después de un difícil comienzo. Semana a semana, el jugador elegido en la tercera ronda del pasado draft mejora notoriamente, a tal grado que actualmente figura con la tercera mayor cantidad de recepciones en la liga entre corredores, superado únicamente por Christian McCaffrey de los Carolina Panthers y por James White de los New England Patriots. Esta pareja de corredores ha ayudado mucho a Brees y ha sido parte fundamental del presente exitoso de los Saints, quienes figuran como la segunda mejor ofensiva en yardas, con 402.4 por partido y la tercera mejor en puntos, con 29.7 por partido.
Por increíble que parezca, la defensiva también está dando frutos en un equipo siempre caracterizado por ser prolífico solo en ofensiva. La presión sobre los mariscales contrarios resulta y así es como la pareja de alas defensivas compuesta por Cameron Jordan y Alex Okafor es responsable en 11.5 de las 25.0 capturas que registra todo el equipo (Jordan 7.0, Okafor 4.5), figurando dentro de los diez mejores de la competencia en ese rubro. Como si fuera poco, también ha mejorado la cobertura de pases limitando la producción de varios rivales a los que han enfrentado. De hecho, con las 10 intercepciones que llevan como conjunto, los Saints figuran dentro de los siete equipos que han registrado más de una decena, siendo Kenny Vacaro el jugador destacado con tres picks.
Cierto, se puede hablar sobre la calidad de quarterbacks a los que ha enfrentado esta defensiva, como el siempre desganado Jay Cutler, el debutante Brett Hundley, el novato Mitchell Trubisky, el siempre errático Ryan Fitzpatrick y el temeroso Tyrod Taylor. Pero es igualmente cierto que estos Saints han sabido mantener las ventajas construidas por su ofensiva y esa es una buena razón para entender porqué van con marca de 7-2, en la cima del sur en la Conferencia Nacional. De todas formas, más adelante esta defensiva tendrá que enfrentar a pasadores de la talla de Cam Newton, Matt Ryan (dos veces en tres semanas durante diciembre) y Jared Goff.
El nivel de esos mariscales a los que enfrentarán también radica en el calibre de los oponentes que tendrán los Saints en las próximas semanas, donde aún tienen pendientes los dos partidos frente a los Atlanta Falcons, así como la revancha frente a los Carolina Panthers y una compleja visita a los L.A. Rams a fines del presente mes. El equipo dirigido por Sean Payton va bien encaminado y ha encontrado las variantes precisas para su ofensiva. La tarea de aquí y hasta el final de la temporada será mantener esa consistencia que han logrado en las recientes semanas, la cual se veía impensada en septiembre y que impresiona en este tramo de la competición.
Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.
jueves, 17 de noviembre de 2016
Anotaciones alteradas
Dentro de las modificaciones que ha tenido el reglamento de la NFL en los últimos años, una de las más significativas en el desarrollo de los partidos tiene relación con los puntos extras. Desde la temporada pasada, la ubicación del balón en el punto posterior al touchdown fue retrasado desde la yarda 2 a la 15. El propósito era crear mayor incertidumbre en el marcador e incentivar a los equipos para probar más jugadas de dos puntos, las cuales siguen ejecutándose desde la yarda 2.
El simple hecho de alejar la distancia en los puntos extras ha causado mayor dificultad para los pateadores y así es como han aumentado los fallos en estas jugadas que siempre eran efectivas. En el 2014, tan solo seis equipos fallaron al menos un punto extra y en total, se fallaron solo ocho. La eficiencia de la liga en ese año fue de un 99.3%. El año pasado, ya con la nueva regla en marcha, los fallos empezaron a darse desde la primera semana. Al finalizar el curso 2015, la eficiencia había caído a un 94.2%, 28 conjuntos erraron al menos una patada de este tipo y en total, se fallaron 71 puntos adicionales en temporada regular.
El cambio ya tenía consecuencias, los puntos extras ya no eran automáticos y por lo mismo, los resultados sufrían alteraciones a causa de estos novedosos fallos. Aunque el más recordado y el más crucial se dio en los playoffs: Stephen Gostkowski, quien había estado perfecto durante todo el año con los New England Patriots, falló un punto extra en la primera mitad del juego por el campeonato de conferencia ante los Denver Broncos. Al final, la diferencia en el marcador fue de dos puntos (20-18) a favor de los Broncos. De haber convertido Gostkowski, los Pats no habrían requerido una jugada de dos puntos como tuvieron que hacerlo al final del juego, cuando Tom Brady intentaba enviar el partido a la prórroga. El retraso de la ubicación de los extra points estaba cambiando los partidos.
La tendencia se ha mantenido en el presente torneo. En las 10 jornadas que se han disputado, 22 equipos han fallado al menos un intento, en total se registran 36 patadas erradas y la eficiencia es de 94.8%, casi igual a como fue el año pasado. Blair Walsh es una víctima de esto: falló cuatro y además, falló otros cuatro goles de campo, causa suficiente para que los Minnesota Vikings lo dieran de baja hace un par de días (además, no olvidar el fallo clamoroso en los playoffs pasados). Pero el cambio de los puntos extras no pasa sólo por la ubicación del balón, puesto que también trajo un beneficio para las defensivas. Ahora, en caso que bloqueen la patada, la pueden retornar al endzone y en caso de lograrlo, obtienen dos puntos, algo que no estaba permitido bajo el antiguo reglamento.
El 6 de diciembre del año pasado se dio la primera anotación de dos puntos tras un punto extra bloqueado, cuando Stephone Anthony tomó el balón y lo llevó a las diagonales, anotando así dos puntos para los New Orleans Saints luego de un touchdown de los Carolina Panthers. Al final quedó solo como una anécdota, ya que los Panthers igualmente se alzaron con la victoria, 41-38. El domingo pasado volvió a ocurrir esta extraña situación y volvió a pasar en New Orleans, aunque esta vez terminó siendo una jugada decisiva.
A falta de 1:22 para el final del juego entre los Saints y los Broncos, Drew Brees conectó un pase de 32 yardas con Brandin Cooks el cual significó el empate 23-23. Si anotaban el extra, los Saints se adelantaban en el marcador. Acto seguido, Wil Lutz iba a impactar el balón, el cual fue bloqueado por Justin Simmons, su compañero Will Parks tomó el ovoide, corrió casi toda la cancha y llegó hasta las diagonales para poner a Denver arriba, 25-23, el cual fue el resultado final. De un posible triunfo Saint, acabó siendo una victoria para los Broncos. Y todo, por una jugada que no hubiese contado hace menos de dos años.
Así como ha crecido la probabilidad de errores en puntos extras, también ha incrementado la cantidad de intentos de dos puntos, luego de un touchdown. En todo el 2014, se probaron 58 conversiones de las cuales 28 fueron exitosas. Los Chicago Bears y los Arizona Cardinals fueron los equipos que más intentaron (Bears 5 de 5, Cardinals 2 de 5). En la liga pasada, con el cambio en los puntos extras, los intentos de dos puntos subieron a 94, de los cuales 45 resultaron buenos. Sumando todo el año pasado con lo que llevamos del actual, los Pittsburgh Steelers son el equipo que más jugadas de dos puntos ha probado con 17, acertando en 10 de ellas.
Mike Tomlin se ha inclinado por estas jugadas en vez del punto extra, en diferentes situaciones de los partidos (¿será que no confía en su pateador?). En varias ocasiones del año pasado tuvo exito, pero en otras terminó perjudicando las opciones de su equipo. El domingo pasado, los Steelers probaron dos jugadas de dos puntos ¡en el primer cuarto! del juego ante los Dallas Cowboys. Fallaron ambas, quedándose con 12 puntos en vez de 14. Al final, Dallas iba a ganar el partido por cinco unidades de diferencia (35-30) y en total, se intentaron seis conversiones de dos puntos, cuatro por parte de Pittsburgh y dos de Dallas. Ninguna resultó.
Solo siete conjuntos no han probado jugadas de dos puntos en esta temporada, lo que demuestra que los equipos se están atreviendo por completar ocho unidades en vez de siete. Es un riesgo que muchos están tomando, el cual puede traer buenos resultados como ha ocurrido con los Steelers en algunos momentos al igual que con los Raiders a principios de esta campaña, cuando ganaron en New Orleans tras elegir jugar por una conversión en vez de un punto adicional, aunque se sabe que la posibilidad de éxito no es muy alta dado el poco espacio que hay para maniobrar y desequilibrar ante las defensivas.
Evidentemente, estos cambios en las reglas del punto extra ha modificado el desarrollo y los marcadores finales de los partidos. Ya alteró un partido de playoffs en la liga pasada y ya decidió otro hace algunos días. ¿Alguien se imagina un Super Bowl definido por un punto extra fallado? no suena descabellado, para eso se presta esta modificación.
Etiquetas:
Dallas Cowboys,
Denver Broncos,
Fútbol Americano,
Gringo Sports,
Miguel Meléndez,
Minnesota Vikings,
New Orleans Saints,
NFL,
Pittsburgh Steelers
jueves, 15 de septiembre de 2016
Primeros vistazos
De los equipos que vi en la primera jornada de la NFL, quienes más me impresionaron fueron los Pittsburgh Steelers. Ganaron su partido, en la casa de los Washington Redskins, e impusieron su dinámico juego de pases, que involucra rutas de medio trayecto para extender las series y otras que son directas y profundas, como las dos que realizó Antonio Brown en sus jugadas de touchdown. Uno a uno, un corte y corriendo hasta lo profundo de la cancha. Sin los sancionados Martavis Bryant y Leveon Bell, esta ofensiva aún así puede producir en grande y dar espectáculo de la mano de Ben Roethlisberger, quien por increíble que parezca ya comienza el 13° año de su carrera. La clave para toda la temporada será no perder por lesión a ninguno de sus jugadores estelares y que su defensa pueda realizar las detenciones necesarias para complementar este potente ataque.
Hay que tener agallas para jugársela por dos puntos, estando abajo en el marcador, en dos ocasiones distintas y de visita. Eso hicieron los Oakland Raiders y así fue como terminaron venciendo a los New Orleans Saints, en un partido que perdían por 14 en un momento de la segunda mitad. Precisión de su pasador Derek Carr y habilidad de sus receptores para desequilibrar en jugadas de aislamiento -por diseño-, tal como lo hicieron Amari Cooper, Seth Roberts y Michael Crabtree, este último para lograr la conversión de dos puntos que le dio la ventaja definitiva a los Black & Silver, 35-34. Este equipo ya asustó a varios durante el año pasado y en este que comienza, apuntan a clasificar a los playoffs. El entrenador Jack del Río confía mucho en su ofensiva, tanto que les da jugadas de alto riesgo y en esta ocasión, con muy buenos resultados.
No Brady? No Gronk? No problem for the New England Patriots. Por el nivel de ejecutoria de Jimmy Garoppolo en el triunfo a domicilio frente a los Arizona Cardinals, el reserva de Tom Brady parecía estar muy bien preparado para el primero de los cuatro partidos en los que estará reemplazando al suspendido #12. La clave fueron pases rápidos sin arriesgar demasiado el balón -aunque igualmente cometió dos fumbles, de los que perdió uno-, mezclándose con oportunas corridas de Legarrette Blount. Bien por Garoppolo, quien nunca se mostró titubeante, aunque el crédito de esta actuación debiera ir también para Bill Belichick y Josh McDaniels. Desde el primer cuarto se notó la preparación para cubrir las notorias bajas de Brady y Gronkowski y ahí se pudo captar toda la estrategia planeada tanto por el entrenador en jefe como por el coordinador ofensivo de los Pats.
Por último, una mención para la defensiva de los San Francisco 49ers, que dejó en 185 yardas y cero puntos a Los Angeles Rams, para derrotarlos por 28 de diferencia. En todo el juego, la línea de los Niners colapsó el centro de la línea adversaria para limitar los acarreos de Todd Gurley e intentos de pase de Case Keenum, lo que facilitó la tarea para una ofensiva que solo tuvo que cumplir con lo estrictamente necesario -muy buenos bloqueos de los guards en los touchdowns de Carlos Hyde y Shaun Draughn-. Un prometedor comienzo para el equipo de la bahía con Chip Kelly como su nuevo entrenador en jefe, aunque también es necesario consignar que esta defensiva enfrentó a Keenum, un quarterback con muchas condiciones... para estar sumergido en el fondo de la banca.
Etiquetas:
Fútbol Americano,
Gringo Sports,
Los Angeles Rams,
Miguel Meléndez,
New England Patriots,
New Orleans Saints,
NFL,
Oakland Raiders,
Pittsburgh Steelers,
San Francisco 49ers
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









