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miércoles, 10 de octubre de 2018

El infravalorado Brees


por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike

En tiempos en los que se rinde culto al pasador y en los que la figura del quarterback lo es todo para la NFL, cuesta mucho entender cómo se estuvo infravalorando por tanto tiempo la trayectoria de Drew Brees, quien a sus 39 años no solo sigue vigente sino que se apodera de importantes récords históricos. El pasado 30 de septiembre había logrado la marca de pases completos (superó los 6.300 de Brett Favre) y hace un par de días, se hizo poseedor de otra importante marca, al superar a Peyton Manning para así convertirse en el jugador con más yardas acumuladas por aire en toda la historia, rebasando las 71.940 del ya retirado Peyton.

El hecho no impresiona solo por las cifras, sino por el contexto bajo el que Brees logró esas y todas las marcas que ya ha conseguido. Se trata de alguien que desde su llegada a los New Orleans Saints en 2006, nunca ha bajado de las 4.300 yardas y del 63% de pases completos por temporada. Consistencia en estado puro y cuyo mérito es mayor considerando que no tiene la estatura idónea para jugar de mariscal (mide 1.83). Tampoco hay que olvidar que Brees llegó a New Orleans luego de haber sido descartado por su ex equipo, San Diego Chargers, al haberse lesionado el hombro derecho. Desde entonces, Drew ha encajado de forma precisa dentro de un esquema que está hecho para lanzar, lanzar y lanzar. Una y otra vez, repartiendo el balón por toda la cancha.

Brees ejecuta siempre con gracia y precisión, sabe exprimir lo mejor de sus compañeros como supo hacerlo en los primeros años en New Orleans con gente como Reggie Bush, Pierre Thomas, Marques Colston y Devery Henderson, todos ellos integrantes del equipo campeón del Super Bowl XLIV, y en la actualidad con Alvin Kamara, Mark Ingram y Michael Thomas. Jugadores con velocidad y habilidades ideales para congeniar con Brees, que suele interpretar los partidos de manera tal que sabe cómo y con quién repartir el ovoide, ya sea en pases cortos con sus corredores o en largos avances, como en la jugada del récord conseguido el lunes, cuando hizo una pequeña finta antes de soltar un pase largo en el que encontró descubierto a Tre’Quan Smith. 62 yardas, touchdown y el récord de yardas aéreas ya era propiedad del # 9 de los Saints.

Fue tal la importancia del logro y es tan trascendente la presencia de Brees para New Orleans, que se detuvo el partido por unos minutos para rendir tributo a su figura. Compañeros, familiares, funcionarios de la liga y todos los asistentes al Superdome aplaudieron y felicitaron a un jugador que siempre ha sido catalogado como ejemplar, por su conducta en la cancha. Y para tenerlo en cuenta, un detalle: apenas logrado el récord, Brees fue a agradecer a cada uno de sus compañeros reconociendo su labor, en particular de los linieros ofensivos. Aparte de ser un gran pasador, Drew demuestra ser un gran jugador de equipo y no dudó en compartir su logro personal con todos sus compañeros. Otra buena razón para valorarlo como corresponde.

Además de los dos récords recientes, Brees tiene el porcentaje de pases completos más alto en la historia de la liga (67.2%), el año pasado batió el récord de precisión pasadora en una temporada con 72.0% y en lo que llevamos de la actual campaña, su porcentaje asciende a un fantasioso 77.9%. Esto sirve para entender que Drew no solo suma yardas porque sí, sino que las consigue con un nivel de precisión que han tenido muy pocos en la historia de este deporte. Y si de yardas se trata, hay que considerar que Brees ha superado las 5.000 en cinco ocasiones. Las 5.476 logradas en 2011 son un récord aún vigente de yardas en un solo año.

Actualmente, cuenta con 499 pases de touchdown y cuando convierta el 500 se convertirá en el cuarto jugador que llegue a esa marca, después que lo hicieran Peyton Manning, Brett Favre y Tom Brady, quien lo logró hace menos de una semana. Aquí, algo interesante: entre Brees y Brady podría darse una interesante carrera por ver quien alcanzaría el récord de Manning, de 539. Es muy probable que dentro de esta temporada, tanto Drew como Tom superen los 508 de Favre y quién sabe si de aquí al 30 de diciembre, esa marca de Manning pueda ser igualada, dado el nivel de productividad que tienen Brees y Brady.

No son solo las miles de yardas y los múltiples récords, es la perseverancia en el tiempo y el legado lo que distingue a Drew Brees. Ese genuino tributo en la cancha, en medio del partido del lunes, es una prueba de su trascendencia para todo New Orleans donde no solo es un ídolo deportivo, sino que ya es catalogado como ícono de la ciudad, sobre todo por haber llegado justo en un momento en que había que levantar anímicamente a NOLA después del Huracán Katrina del 2005.

En épocas ultra pasadoras, en los que siempre se debate sobre los mejores del momento y de la historia, donde se ha postulado a sujetos como Joe Flacco y hasta Eli Manning como Elite QBs, es momento de considerar seriamente a Brees como uno de elite. Lo ha hecho por más de una década. Campeón y MVP de un Super Bowl, tres veces seleccionado como All-Pro y todos sus récords conseguidos más todos los que vendrán. Un pistolero como pocos, Brees está dejando su huella y es bueno que tenga su merecido reconocimiento.

Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.

jueves, 8 de septiembre de 2016

La vida después de Peyton

Hace siete meses, los Denver Broncos conquistaban el Super Bowl 50 con Peyton Manning al mando de la ofensiva y teniendo en la banca a Brock Osweiler, quien cumplió en los siete partidos en que fue requerido. Pero ahora, en vísperas de la nueva temporada de la NFL, la situación es muy diferente. Manning anunció su retiro en marzo y Osweiler se fue a los Houston Texans, tras ser persuadido por un contrato mucho mayor que el que tenía en Denver.

Aquello dio paso a una competición, en la reciente pretemporada, entre Trevor Siemian, Paxton Lynch y Mark Sanchez para definir quien se quedaba como el quarterback titular. Los tres tuvieron rendimientos parejos, pero finalmente fue Siemian el elegido para iniciar la nueva liga como titular.

¿Quién? Siemian, un jugador que pasó su año de novato como el tercer mariscal, por detrás de Manning y Osweiler, y que nunca tuvo grandes registros en sus cuatro años en la Universidad de Northwestern, donde apenas fue titular en 14 partidos. Encima, Trevor fue seleccionado en el 250° puesto del Draft 2015, a seis lugares de ser Mr. Irrelevant y siendo además el último quarterback en ser elegido en dicho sorteo.

Así y sin transiciones mediante, Siemian pasa de ser un desconocido a ser el jugador que tome el lugar que dejó Peyton Manning. Aunque este no es el único cambio que presentan los Broncos a la ofensiva. Su línea tiene cambios considerables, partiendo por los tackles. Russell Okung, campeón del Super Bowl XLVIII con los Seattle Seahawks y Donald Stephenson, ex jugador de los Kansas City Chiefs, serán quienes cubran esos lugares, ante las salidas de Ryan Harris, Evan Mathis y Louis Vasquez, titulares en el último Super Bowl, quienes cambiaron de equipo en la agencia libre.

A priori, los Broncos tendrán que seguir confiando en su defensiva, razón fundamental de su exitosa campaña 2015 y que mantiene a gran parte de sus estrellas, como Von Miller; Demarcus Ware; Aqib Talib y Chris Harris. Solo para refrescar la memoria: en el torneo pasado, Denver estuvo dentro de los 10 mejores en casi todas las estadísticas defensivas, permitiendo una media de 18.5 puntos por juego en temporada regular. En los playoffs, dejó a los Pittbsurgh Steelers en 16, a los New England Patriots en 18 y a los Carolina Panthers en 10, siendo que esos tres equipos promediaban +25 puntos por partido.

Fortaleza defensiva + ofensiva en reconstrucción. Algo así es la formula con la que los Denver Broncos abrirán la liga este jueves, recibiendo a los Panthers. Su defensa ya ha demostrado ser capaz de sostener cualquier ventaja, el desafío es para la ofensiva que deberá aplicar un nuevo sistema, con una línea que todavía se está armando y donde en principio, el mariscal de campo no tendría un rol protagónico, como para ya separarse de la leyenda de Manning.

lunes, 1 de septiembre de 2014

The Passing League

En la tarde del 18 de enero de 2004, New England Patriots vencía a Indianapolis Colts en la final de la conferencia americana, clasificándose al Super Bowl XXXVIII, el cual terminaron ganando. Ese partido se recuerda por varios hechos particulares. Fue el primero de tres duelos que sostuvieron en playoffs durante la década pasada, el gélido clima bajo el que se disputó ese partido y en especial, por la rudeza aplicada por los defensivos de los Patriots para presionar a Peyton Manning (lanzó cuatro intercepciones ese día) y más aún, para estorbar las rutas de los receptores de los Colts, golpeándolos en cada oportunidad que tenían. La estrategia tuvo estas consecuencias: la ofensiva de Indy, que venía anotando sobre 30 puntos por partido, fue limitada a 14 unidades y su receptor estrella, Marvin Harrison, registró apenas 19 yardas en tres recepciones.

Después de ese partido, se hablaba dentro de la NFL que ya se había encontrado la receta para frenar a Manning y esa explosiva ofensiva de los Colts, pero los mismos jugadores del equipo de Indianapolis alegaron públicamente por la 'excesiva rudeza' que sufrieron en Foxboro, reclamo al cual también adhirió el dueño de la franquicia, Bill Polian. Sus reclamos fueron tan fuertes, que las autoridades de la liga tomaron cartas en el asunto. Para la temporada 2004, los jueces comenzaron a enfatizar los cobros de contacto ilegal y holdings defensivos. Dicho de otra forma, cualquier contacto después de las primeras cinco yardas iba a ser penalizado.

Entre el 2004 y 2008 no hubo un incremento muy considerable en esos cobros. En promedio, durante esos años, se cobraban entre 15 a 20 castigos de esa índole por jornada, pero donde sí comenzaron a darse cambios significativos fue en las producciones pasadoras. En 2004, se promediaron 210.5 yardas de pase por partido (10 yardas más que en 2003) y en total, se anotaron 732 touchdowns aéreos (en 2003, fueron 654). El ajuste de regla estaba beneficiando tremendamente a las ofensivas. Los receptores parecían tener más libertad para correr en la cancha y los quarterbacks comenzaban a incrementar sus números. Por si fuera poco, en ese año, Peyton Manning lanzó 49 pases de touchdown, rompiendo la marca que había ostentado Dan Marino, por exactos 20 años.

Si bien, las unidades defensivas y el balance en las líneas siguen siendo elementos muy valiosos para ganar en la NFL (los Seattle Seahawks del curso pasado son un gran ejemplo), era evidente que a los jugadores defensivos les estaban cortando las alas, al no poder aplicar ciertas artimañas que eran permitidas en antaño. Esos promedios pasadores del 2004 se mantuvieron por los siguientes cinco años, replicándose en partidos de muchos puntos y aún muchas más yardas. No es casualidad que en la última década, se hayan registrado siete actuaciones de pasadores con más de 500 yardas en un partido. Algo que antiguamente era casi irreal, en la actualidad no lo es tanto.

Historia de la NFL: Quarterbacks con partidos de +500 yardas

1. Norm Van Brocklin, 551 yardas (Los Angeles Rams, 28/9/1951)
2. Warren Moon, 527 yardas (Houston Oilers, 16/12/1990)
    Matt Schaub, 527 yardas (Houston Texans, 18/11/2012)
4. Boomer Esiason, 522 yardas (Arizona Cardinals, 10/11/1996)
5. Dan Marino, 521 yardas (Miami Dolphins, 23/10/1988)
6. Matthew Stafford, 520 yardas (Detroit Lions, 1/1/2012)
7. Tom Brady, 517 yardas (New England Patriots, 12/9/2011)
8. Phil Simms, 513 yardas (New York Giants, 13/10/1985)
9. Eli Manning, 510 yardas (New York Giants, 16/9/2012)
    Drew Brees, 510 yardas (New Orleans Saints, 19/11/2006)
11. Vince Ferragamo, 509 yardas (Los Angeles Rams, 26/12/1982)
12. Tony Romo, 506 yardas (Dallas Cowboys, 6/10/2013)
13. Y.A. Tittle, 505 yardas (New York Giants, 28/10/1962)
14. Elvis Grbac, 504 yardas (Kansas City Chiefs, 5/11/2000)
15. Ben Roethlisberger, 503 yardas (Pittsburgh Steelers, 20/12/2009)

Si en ese ciclo 2004-2008, los promedios pasadores se comenzaban a disparar, el siguiente lustro iba a ser aún más prolífico para los mariscales de campo. Aún vigentes Peyton Manning y Tom Brady y con la aparición de otros personajes como Aaron Rodgers, Drew Brees, Eli Manning, Tony Romo entre otros, el ovoide por los aires se transformaba en una secuencia cada vez más usual en los partidos de la NFL. Tomando como referencia las 200.4 yardas de pase por partido y 654 anotaciones aéreas del 2003, veamos ahora como se han dado ambas estadísticas en las últimas cinco temporadas.

2009: 218.5 yardas de pase por juego, 710 pases de touchdown totales
2010: 221.6 yardas de pase por juego, 751 pases de touchdown totales
2011: 229.7 yardas de pase por juego, 745 pases de touchdown totales
2012: 231.3 yardas de pase por juego, 757 pases de touchdown totales
2013: 235.6 yardas de pase por juego, 804 pases de touchdown totales

Es muy evidente que estamos en una era pasadora, donde los récords están cayendo con mucha mayor frecuencia. Los mariscales de elite ponen números casi insuperables y los mariscales buenos (a secas) tienen partidos en los que parecen de elite, bien lo sabe gente como Romo y Stafford. El mayor énfasis a los cobros de interferencia y holding defensivo han sido claves en este cambio y evolución que ha vivido la liga en la última década y el enfoque que se le comenzó a dar al roughing into the passer (rudeza hacia el pasador) desde el 2011, ha generado, aparte de chances para las ofensivas, más cobros por partido. Sumando esos tres cobros, en los últimos tres años se ha generado una media de 21 infracciones por semana (considerando sólo temporada regular). Es decir, 21 potenciales primeros downs automáticos y 21 potenciales oportunidades ganadas gratuitamente para que las ofensivas sigan poniendo puntos en el marcador.

Y así como se han dado más actuaciones de 500 yardas, también se han producido más campañas de 5.000 yardas. Hasta el 2011, sólo se habían producido dos casos de mariscales que habían superado esa cifra a lo largo de un curso, en toda la historia. ¿Qué ha pasado en los últimos tres años? Los invito a ver:

Historia de la NFL: Más yardas de pase en una temporada

1. Peyton Manning, 5.477 yardas (Denver Broncos, 2013)
2. Drew Brees, 5.476 yardas (New Orleans Saints, 2011)
3. Tom Brady, 5.235 yardas (New England Patriots, 2011)
4. Drew Brees, 5.177 yardas (New Orleans Saints, 2012)
5. Drew Brees, 5.162 yardas (New Orleans Saints, 2013)
6. Dan Marino, 5.084 yardas (Miami Dolphins, 1984)
7. Drew Brees, 5.069 yardas (New Orleans Saints, 2008)
8. Matthew Sttaford, 5.038 yardas (Detroit Lions, 2011)

Por como está perfilada actualmente la liga, es muy posible que esa lista siga engrosándose en los próximos años y si tomamos como referencia el énfasis (aún mayor) que se ha anunciado para cobrar las interferencias defensivas en la temporada que está a pocos días de comenzar, podríamos seguir viendo partidos de 500 yardas y más de 40 puntos por lado. Veremos si los árbitros son tan rigurosos como lo fueron en la pretemporada, si persisten o bien aumentan estas producciones ofensivas y qué tal se adaptan y ejecutan las defensivas, ante todos estos ajustes y enfoques especiales al reglamento. Parece imposible, pero si recordamos el último Super Bowl, donde la mejor ofensiva del torneo (Denver Broncos: 38 puntos por partido en temporada regular, 25 en playoffs) fue limitada a ocho puntos, entonces las defensivas sí pueden enfrentar y vencer a maquinarias anotadoras.