viernes, 30 de marzo de 2012

Apuntes de NBA (30 de marzo)

Cambios de armadores: Derek Fisher fue cambiado de Los Angeles Lakers a Houston Rockets, pero posteriormente recaló en Oklahoma City Thunder. En proyección a los playoffs, este podría resultar en un interesante fichaje, considerando que OKC es un equipo con aspiraciones de campeonato.

Fisher aporta y puede seguir contribuyendo con experiencia y en especial, con buenas tomas de decisiones en momentos claves de los partidos, algo de lo que carece absolutamente el "1" titular de este equipo, Russell Westbrook.

Incluso, la llegada de Fisher le da más opciones de combinaciones al coach Scott Brooks, dando pie incluso a que Westbrook haga de escolta -lo que en verdad aparenta ser- por momentos.

Por su parte, los Lakers se desprendieron de Derek, pero adquirieron mediante un cambio con Cleveland Cavaliers, a Ramon Sessions, y en poco más de una semana, ya mostró una rápida adaptación al equipo, a tal punto que ya forma parte del quinteto titular.

Además de tener buen criterio y conducir, hasta cierto punto, la ofensiva "lagunera", también mete velocidad cuando la situación amerita, algo que le hacía falta a L.A.. Hasta acá, Sessions ha resultado ser un buen "refresco" para el equipo auripúrpura.

Partidos de larga duración: Dos casos excepcionales se dieron la semana anterior. El primero, ocurrió el viernes pasado, cuando el Thunder y los Minnesota Timberwolves tuvieron que definir su encuentro en doble prórroga.

El marcador fue digno de Playstation: 149-140 a favor de OKC. Pero los rendimientos más altos fueron mucho más: Por los vencedores, Westbrook marcó 45 puntos, Kevin Durant añadió 40 y 17 rebotes y por los derrotados, Kevin Love encestó ¡51! unidades, las cuales surgieron de un formidable 16 de 27 en conversiones (7 triples) y 12 de 16 en tiros libres.

Y por si fuera poco, el domingo pasado, Utah Jazz y Atlanta Hawks se fueron a ¡Cuatro! tiempos extras para definir al ganador, que finalmente fue Atlanta (139-133). Este fue el primer partido oficial definido en cuatro prórrogas desde 1997 y tan sólo el noveno en toda la historia de la liga.

domingo, 11 de marzo de 2012

Repaso: Celtics 94, Lakers 97

Se puede hablar y destacar a equipos como Miami, Chicago u Oklahoma City como los mejores de la NBA, pero algo indudable, es que la rivalidad por excelencia es y sigue siendo la que protagonizan Boston Celtics y Los Angeles Lakers. Y hoy, en Staples Center, lo demostraron.

El partido, en líneas generales, fue jugado con gran intensidad. Las defensas por momentos apretaban, por otros no podían contener los aciertos ofensivos. Boston fue capaz de reponerse luego de un flojo comienzo (apenas 14 puntos en el primer cuarto), pero los "Laguneros" supieron liquidar al final.

A esta altura se debe hablar de Rajon Rondo como el principal jugador de los Celtics. Conceptualmente, es un gran base armador. Siempre maneja bien los tiempos del juego, sabe cuándo acelerar o cuándo guardarse la pelota para encontrar el pase preciso.

Y por si fuera poco, este año ha evolucionado en la había sido su gran debilidad: Las anotaciones. Hoy, el "9" de los verdes encabezó a su equipo con 24 puntos y encestó 10 de 18 intentos al aro. Para mala fortuna suya, el equipo siente efectos de la edad de algunos jugadores y se quedó sin ofensiva en los minutos finales.

Apareció la "Paz Mundial". Metta World Peace (o Ron Artest, su nombre original) tuvo un interesante partido, en particular, por su duelo con Paul Pierce -más de un encontrón tuvieron- y su inusual producción ofensiva: tres triples encestados y 14 puntos, en total.

Dos jugadores sobresalieron en los Lakers: Uno de ellos, obviamente, fue Kobe Bryant quien mantuvo a su equipo dentro del juego, cuando parecía que los C's controlaban la situación. De hecho, Kobe anotó 10 de sus 16 tantos en el último cuarto.

Pero quien se lleva mayor mérito es Andrew Bynum. Uno de los buenos pívots de la actualidad, fue dominante en los tableros y tuvo el carácter para recibir el balón y convertir canastas clave, como el 'gancho', con el que L.A. cerró el parcial de 8-0 en los 2:30 finales del juego, el cual les valió por el triunfo.

Para cerrar, los jugadores de los Lakers marcaron muy bien la última jugada de los Celtics, bloquearon el camino a Ray Allen, quien pretendía lanzar el triple del posible empate y forzaron a que Paul Pierce lanzara de forma incómoda y fallara. Así es como se aseguran victorias en partidos cerrados.

NFL Off Season

Cierto, no hay partidos de fútbol americano pero la actividad en la NFL no se ha detenido. Aquí, un par de temas interesantísimos que han brotado en la última semana.

El final de un ciclo en Indy

El miércoles pasado, la gerencia de los Indianapolis Colts oficializó un hecho que se anticipaba de hace rato: La franquicia dejó en libertad a Peyton Manning, luego de 13 temporadas como la máxima figura del equipo.

Situaciones contractuales pero, sobre todo, de salud hicieron que la decisión fuera obvia y lógica. Manning se perdió toda la campaña anterior por una delicada cirugía en el cuello, la cual fue la tercera intervención que ha debido realizar en su carrera.

Ahora que está "libre", por todas partes se rumorea a qué equipo podría partir Manning a continuar su carrera. Tal vez Miami, tal vez Arizona, tal vez Denver. Incluso, el propio jugador ha asistido reuniones con dichas franquicias.

Entre tanto rumor y comentario, habría que considerar: ¿No será demasiado arriesgado que un jugador de 35 años que viene de una operación siga exponiendose a más golpes? o más dramático aún, ¿Poner en riesgo su vida en el campo de juego?

Durante su ilustre carrera, Peyton siempre ha evitado el castigo de los adversarios y en ello, siempre le ayudó una sólida línea ofensiva. ¿Qué haría pensar que decidiera ir a un equipo en reconstrucción sin bases totalmente constituidas?

Lo sostengo desde la temporada anterior y lo sigo afirmando ahora: Me parece que estamos en presencia del final de una gran carrera. El anuncio de esta semana dio a entender que fue en buenos términos entre el dueño, Jim Irsay y Manning lo que puede insinuar un posible retiro.

¿Pagando por lesionar rivales?

La liga abrió una investigación porque se supo que el ex coordinador defensivo de los New Orleans Saints, Gregg Williams, porque presuntamente habría pagado dinero adicional a cualquiera de sus jugadores por lesionar a un adversario.

Sí, así tal cual. Y tan pronto como se supo, a muchos se nos vino a la mente aquellos partidos de playoffs contra Arizona Cardinals (Semifinal NFC 2009) y Minnesota Vikings (Campeonato NFC 2009), donde en el primero, sacaron de la cancha a Kurt Warner (quien se retiró eventualmente) y en el segundo, atacaron con alevosía a Brett Favre en cada blitz.

Lo peor del caso es que dentro del equipo estaban al tanto de la situación, incluyendo el head coach Sean Payton, e incluso se ha especulado que Williams hacía lo mismo cuando fue coordinador defensivo en Washington Redskins y entrenador en jefe de Buffalo Bills.Y peor aún, los jugadores dejaron escritas y documentadas estas prácticas.

Una cosa es jugar con intensidad y hacer tackles como se debe, pero otra cosa distinta es pasar a atentar contra la integridad del juego y de quienes lo practican. No da para poner asterisco o quitarles el Super Bowl ganado hace dos años, pero esto, por lo bajo, es vergonzoso.

domingo, 26 de febrero de 2012

All Star Break

Pausa en la temporada regular por el Juego de Estrellas. Un buen momento para hacer algunas reflexiones sobre lo que ha ocurrido en la actual temporada... la temporada del "Lockout".

Es evidente que Chicago Bulls, Miami Heat y Oklahoma City Thunder son los principales candidatos al título. Tienen los mejores registros de la liga y planteles en consolidación. ¿De qué podrían cuidarse? En caso del Thunder, mantener la consistencia y cerrar mejor los partidos, más aún cuando llevan amplias ventajas. Algo así les pasó esta semana contra Boston y los Celtics casi les empatan.

Heat y Bulls están separados por medio juego en el primer lugar del Este y aún quedan partidos entre sí (Miami ganó el único choque, hace un mes). Ojo, que en esos duelos podría definirse la localía en una probable final de conferencia.

En el Oeste, hay 10 equipos que tienen porcentaje ganador superior al 50%. Hay mucha calidad en los equipos y desde ya, podrían anticiparse enormes batallas en Playoffs. Para destacar, San Antonio Spurs que ha rejuvenecido su plantel y han logrado mantener su sello basquetbolístico, incluso tiene mayor efectividad a distancia. Son el tercer mejor equipo triplero en la liga.

El primer pick del último draft ha respondido. Kyrie Irving ha tenido una rápida adaptación en los Cleveland Cavaliers, haciendose como el conductor de la ofensiva. Ya toma decisiones en momentos claves de los partidos y le han causado problemas a más de algún equipo competitivo. Hasta acá, promedia 18 puntos y 5 asistencias. Legítimo candidato a Rookie del año.

Humos de cambio: Así como se dice que Dwight Howard podría irse de Orlando tan pronto como después del All Star de esta noche, también ha surgido el rumor de un posible cambio de Pau Gasol a los Chicago Bulls. De concretarse, los Lakers recibirían a Carlos Boozer y C.J. Watson.

Si es verdad esa humareda, en ese cambio el beneficiado sería claramente el equipo de Chicago. Cambiarían a un buen jugador interno por uno aún mejor, con más técnica y resultaría un complemento idóneo para Joakim Noah en la pintura. El eventual arribo de Rasheed Wallace a los Lakers incrementa las chances de que ese traspaso sea cierto.

viernes, 24 de febrero de 2012

Repaso: Knicks 88, Heat 102

- El partido jugado anoche en Miami fue, en buena parte, de "corre-corre". Pérdidas de balón que generaban contra ataques, puntos por esa vía, dunks brutales -el Heat sabe de eso-, tapones, entre otras... Ideal para un juego de NBA televisado en horario estelar.

- Aunque, con toda esa dinámica, la gran clave del triunfo de Miami estuvo en la defensa. Hicieron un enfoque particular sobre Jeremy Lin, llevándolo a un terreno más físico forzando al armador de New York a dar pases desprolijos y entregar balones. Los resultados quedaron a la vista: Lin encestó apenas 1 de 11 tiros, dio sólo 3 asistencias y perdió 8 veces la pelota. Justo lo que pretendía el Heat.

- Siguiendo con aquella faceta del Miami Heat: Dejaron a los Knickerbockers en un 39% de conversiones, además de dominar en los rebotes por 46 a 41. Una mención para Joel Anthony y Udonis Haslem, quienes se encargan de buena parte de ese trabajo sucio. Anoche, se combinaron para 15 tableros y 6 tapas.

- Ofensivamente, Miami jugó como de costumbre, sacando provecho en los contra ataques y con anotación repartida principalmente entre sus tres figuras. Lebron James llenó la ficha con 20 puntos, 9 rebotes, 8 asistencias, 5 robos y 2 tapas. Chris Bosh y Dwyane Wade agregaron 25 y 22 unidades, respectivamente.

- De parte de los neoyorquinos y más allá del mal partido que tuvo Lin, también hay que consignar que este conjunto sigue cayendo en baches ofensivos, los cuales son evidentes cuando juegan en ofensiva de media cancha.

- Por el bien del equipo, Carmelo Anthony debiera tomar menos tiros, como está ocurriendo con Amare Stoudamire. Sin ir más lejos, anoche "Melo" encestó 19 puntos... en ¡20! intentos al aro. Pichanga en su más puro estado.

- ¿Algo destacable de los Knicks? Sí. Steve Novak y J.R. Smith. Desde la banca produjeron con 6 triples y 26 puntos en total. Ojo con Novak, tiene cualidades de "máquina" triplera.

Para concluir: Insisto en el esfuerzo defensivo que hizo el Miami Heat para neutralizar a "Linsanity", quien hasta acá, se había visto bastante bien (aún promediando varias pérdidas por encuentro). Le cerraron la zona pintada y le hicieron un juego más físico, provocando muchos errores al egresado de Harvard. Seguro que más de algún equipo ya tomó nota.

lunes, 20 de febrero de 2012

Tom Coughlin

Todos los años cuestionado, todos los años despreciado por la carnicera prensa neoyorquina. Todos los años anticipando cuándo se irá de los New York Giants. A Tom Coughlin poco y nada le debe importar toda esa chimuchina.

Coach de la vieja escuela, altamente estricto, cascarrabias, detallista y gran preparador de equipos. Lo demostró en Jacksonville con los Jaguars, en la mejor etapa de esa franquicia, y en New York ha terminado de consolidarse como uno de los grandes.

Ya lo hizo en 2007, ganando todos los playoff games de visita y propinando la única derrota de ese año a los Patriots. Y en la temporada recién concluida, pasó por un trayecto similar. De naufragar por la irregularidad a ponerlos en la cima de la NFL, porque él siempre estuvo convencido que así sería.

A sus 65 años de edad, ya cuenta con dos anillos de campeonato, algo que muy pocos entrenadores pueden presumir. Tal vez ya sea hora de reconocer a Coughlin como uno de los grandes, al menos, de los últimos 20 años.

martes, 7 de febrero de 2012

Big Blue

Hace exactamente tres meses, hice una breve mención sobre el encuentro que sostuvieron New York Giants y New England Patriots en esa fecha. En ese momento, me llamó la atención ver que el desarrollo de ese partido fue muy similar al del Super Bowl XLII, además que el ganador fue el mismo.

El progreso de la temporada que acaba de finalizar y la forma en como se fueron dando las cosas llevaron a una especie de "Deja Vu". Los Patriots regresaban al Super Bowl imponiendose como el mejor en su conferencia -aunque, con cierta cuota de fortuna- mientras que los Giants lo hacían por su parte, pero por la puerta de atrás, ganando de visita y en canchas complicadas.

Varias similitudes con aquella final celebrada en Arizona hace cuatro años, pero a su vez, muchas diferencias que hicieron de este Super Bowl XLVI en uno muy especial.

Algunos aspectos para consignar: El bullado duelo entre los frontales ofensivos de los Patriots con sus pares defensivos de los Giants fue relativamente dominado por los primeros, dominio que se evidenció mucho en los pasajes del encuentro en que los Pats tenían el control del juego. Aunque, al final, los neoyorquinos hicieron sutiles ajustes.

Este fue un Super Bowl tremendamente táctico. La jugada más explosiva del partido fue la inmensa recepción de Mario Manningham de 38 yardas en la última serie ofensiva de New York (gran esfuerzo y concentración, vale reconocer). Eso da una prueba que ambos equipos no concedieron muchas ventajas a lo largo de la cancha. Tanto Tom Brady como Eli Manning hicieron de los pases cortos uno de sus modos principales de operar en buena parte del juego.

Para la historia y para la controversia quedará la curiosa decisión de Bill Belichick de ordenar a sus defensivos que se dejaran anotar, para que Brady tuviera tiempo de una última oportunidad, algo que -por centímetros- no resultó. Green Bay hizo lo mismo en el Super Bowl XXXII y les fue igual.

A continuación, claves del partido en ambos bandos:

¿Por qué ganaron los Giants?

- Tiempo de posesión. Supieron manejar el reloj a su favor (37 minutos con el balón) y el coordinador ofensivo, Kevin Gilbride, dio rienda a los pases justo a tiempo.

- No fueron un equipo demoledor, pero hicieron jugadas precisas en los momentos oportunos, como la a nombrada recepción de Manningham o también, cuando lograron presionar a Brady.

- Eli Manning se graduó como Quarterback de elite. Nuevamente volvió a completar pases en 3º down, algunos de ellos muy arriesgados y tuvo una impecable ejecución en el drive final: 5 de 6 pases completos con 76 yardas.

- La defensiva no logró maniatar a Brady como en el SB XLII, pero lograron incomodarlo en el cuarto final. Sólo registraron dos sacks, pero fueron en situaciones cruciales. Una de ellas, en el último minuto de juego.

- Su despejador. Steve Weatherford sacó brillantes patadas con las que metió atrás a los Pats. Tres de sus cuatro despejes cayeron dentro de la yarda 20. Claramente, cumplió con su labor.

¿Por qué perdieron los Patriots?

- Errores inusuales. Intentional Grounding + Safety en la primera jugada ofensiva (¿En serio fue Tom Brady?) y 12 jugadores en cancha justo cuando habían cubierto un fumble. Esos detalles nunca se le van a Belichick y esos fueron fallos cometidos en el cuarto inicial. Tuvieron que luchar desde atrás.

- Tom Brady tuvo un buen desempeño -admirables las dos series de touchdown- pero también, tiró varios pases atrasados que derivaron en drops de sus receptores y en la intercepción, se vio que el envío le salió algo forzado.

- Wes Welker tuvo en sus manos la recepción que, tal vez, hubiera asegurado el triunfo para New England. Cierto, el pase no fue perfecto, pero el ovoide hizo contacto con sus manos. Y enfrente tenía pista libre.

- Siguiendo con chances perdidas: ¿Qué tal esos dos fumbles no recuperados? Dos claras oportunidades en las que pudieron recuperar el "ímpetu" del partido. No lo hicieron.

- La decisión de Bill Belichick de ordenar a su defensa de dejarse anotar, faltando 1:00 para el final, para que Brady tuviera el balón de vuelta, se entiende como que el coach no confía en su defensa, confirmando que era la gran debilidad de los Pats.

Los "Gigantes" estuvieron jugando en playoff mode desde el 24 de diciembre, cuando vencieron a sus vecinos Jets, en un partido que debían ganar. Hicieron lo propio con los Cowboys en la jornada final y así, se metieron a la postemporada. Una vez instalados en rondas finales, elevaron su nivel. Tuvieron momentos bipolares en la etapa regular, pero jugaron bien cuando había que hacerlo.

Por último: Resulta interesante ver que en este año, marcado por el Lockout y por el mentado "Year of the Quarterback", el campeón terminó siendo el conjunto que fue capaz de neutralizar a dos de los mejores mariscales de la liga, Brady y Aaron Rodgers.

Por octava vez en su historia -cuarta en la era del Super Bowl-, los New York Giants son campeones de la NFL. Tiempo de festejar en la Gran Manzana.