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domingo, 16 de agosto de 2020

Rompiendo la Burbuja (I)


por Miguel Meléndez 

La verdad, pienso que la NBA resolvió bastante bien la situación dado el contexto actual. Seguro que tenía una ventaja, al tener pendiente solo el tramo final de competencia y no el torneo completo, como ocurría en el béisbol. Están todos situados en el complejo de Orlando, por lo que no hay localías. No hay público, aspecto no menor. Aunque el nivel de producción para subsanar esa ausencia ha sido excelente, integrando todos los sonidos que adornan los partidos. Las canchas parecen estar bien adecuadas, hasta parecen más estudios de tv que canchas de basket. Un escenario insólito, excepcional para el momento. Lo mejor del caso fue que la liga encontró una salida para definir la temporada 2019/2020, que terminaría durando casi un año completo - la fecha inaugural fue el 22 de octubre de 2019 y un hipotético séptimo partido de la final se jugaría el próximo 13 de octubre.

Play-In o repechaje, como diríamos en nuestro idioma. Excelente idea. Le dio un toque de tensión a la pelea por el último cupo clasificatorio en el oeste. De hecho, el jueves pasado habían cuatro equipos disputando los dos lugares para ese partido extra. Grizzlies ganaron, algo que lograron muy poco en sus dos semanas de competencia. Blazers también triunfaron y lograron meterse... ¡por un punto de diferencia! Terminó siendo inútil el esfuerzo de los Suns, quienes metieron un admirable 8-0. Una pena, quería ver a los Suns como mínimo jugando el repechaje. Un equipo fresco, atrevido, con una joven estrella (Booker) que por fin está teniendo el reconocimiento que no había tenido antes. Pese a quedar cortos, no deja de ser valorable lo que hicieron, ganando partidos cerrados y otros por un margen mayor. Para el conjunto de Phoenix será importante mantener el núcleo, con miras de seguir creciendo.

Mencionaba a los Blazers. Mucho ojo con ellos, ganaron el repechaje y serán el rival de los Lakers en los cuartos de final. Llevan dos semanas jugando en modo playoff, ganando muchos partidos cerrados (seis de sus ocho triunfos fueron por menos de cinco puntos) y con un Damian Lillard que está jugando de manera inconsciente. En serio. Llega a asustar su nivel de confianza, tira de cualquier parte. Hasta ha metido canastas de media cancha. Y jugando en uno-contra-uno, es casi indefendible. Esos crossovers que tira, uf! Los tres partidos que condujeron al Play-In fueron demenciales: 51 puntos contra los Sixers, 61 contra los Mavericks y 42 contra los Nets. Este tiene que ser su mejor momento desde que llegó a la liga hace nueve años. Y es la principal amenaza contra el equipo amarillo. Seguro que muchos nos preguntamos: ¿quién lo cubrirá? o ¿cómo defender contra Damian?

Seguro que esa es una de las principales asignaturas de los Lakers de cara a dicho enfrentamiento. ¿Alex Caruso como defensor principal? ¿doble marca a Lillard? ¿LeBron sobre Damian? Encrucijada para un equipo que le ha costado entrar en ritmo en estas semanas. En verdad, cuesta definir a los Lakers ya que estuvieron más de una semana jugando partidos (camuflados) de exhibición, dado que ya tenían asegurado el primer lugar. ¿Realmente se habrán guardado energías? De todas maneras, no deja de ser atendible que tuvieron problemas contra equipos bien armados en defensa, como los Raptors y el Thunder. Dos partidos con características similares, donde los LAL quedaron perdidos al jugar a un bajo ritmo propuesto por sus respectivos rivales.

A propósito de Raptors: en mi opinión, deben ser el mejor equipo del este previo al comienzo de los playoffs, incluso mejores que los Bucks que clasificaron primeros. Mucha energía en defensa y una ofensiva que sigue evolucionando. Pascal Siakam se consolida en su posición y Fred Van Vleet juega cada vez mejor. El equipo tiene la experiencia del título ganado en 2019 y Nick Nurse exprime al máximo toda la materia prima disponible y hasta demuestra ser bueno ajustando en los partidos, y creo que en eso le lleva ventaja a Mike Budenholzer, de quien sigo pensando que está sobrevalorado solo por haber trabajado con Gregg Popovich.

¿Hasta donde pueden llegar los Celtics? hasta donde puedan rendir sus referentes. Los verdes juegan bien, pero tienen un plantel corto. Los reservas no han dejado de ser reservas, pero lo bueno del caso es que los estelares son aún más estelares. Jaylen Brown adquiere un rol más protagónico, Jayson Tatum tiene momentos de élite, cuando se dedica a jugar como corresponde (en vez de creerse igual a Kobe Bryant) y Gordon Hayward puede ser indetenible cuando entra en racha. Movimiento de balón y anotación compartida parece ser la clave para Boston rumbo a los playoffs, pueden hacerle frente a los grandes de la liga, ¿pero alcanzará con el elenco disponible?

Un jugador impactante: Luka Doncic. No puedo creer que tenga 21 años, juega como si tuviera 10 más. El manejo de los tiempos y su dominio de las situaciones lo han convertido rápidamente en uno de los armadores top de la liga. Absorbe mucho el balón, pero no parece tener las típicas mañas de jugadores de su edad. Es más, el esloveno anota de igual forma como reparte la pelota y ya son comunes los partidos con registros exuberantes. Contra los Bucks, el 8 de agosto, sumó 36 puntos, 14 rebotes y 19 asistencias. Él solo. Y cuatro días antes contra los Kings, completó 34 puntos, 20 rebotes y 12 asistencias. Ah, y por si alguien no lo sabe: está completando recién su segundo año en la liga.

Algo que impacta, pero para mal: las transmisiones latinas de los partidos. En particular, las nuevas generaciones de comentaristas. Irrita la desproljidad, la poca seriedad, la falta de compromiso y peligrosa tendencia a la improvisación de algunos narradores. Solo daré dos ejemplos: en el Lakers x Raptors del 1 de agosto, Fernando Tirado y Miguel Briseño pasaron casi todo el segundo cuarto hablando de los Taco Tuesday de LeBron James (¿?¿?) y en el Celtics x Blazers del 2 de agosto, Leo Montero y Fabricio Oberto empezaron a hablar de parientes cordobeses entre otras cosas que nada tenían que ver con el partido en específico ni con el basket en general. Montero y Oberto serían una muy respetable dupla si no se ponen a divagar en cualquier cosa, mientras el partido está en marcha.

Este lunes parten los playoffs. Como dije al principio, al estar todos situados en Orlando no habrá factor de localía, como ocurre tradicionalmente. En este caso, las posiciones solo sirvieron para determinar los respectivos duelos. Quizás esa condición genere una competencia distinta, uno sabe que en condiciones naturales la condición de local suele ser determinante. Hay buenos equipos, pero a priori cuesta decantarse por uno como aspirante serio al título. El transcurrir de las series nos dejará más claro el asunto, eso está claro. ¿LeBron y Giannis a la final? ¿o habrá otro conjunto u protagonista que imponga otro desenlace? Veamos. Estos playoffs, por la competencia y el contexto serán excepcionales.

Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.

domingo, 16 de junio de 2019

La estampida de los Raptors


por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike

La temporada 2018-2019 de la NBA pasó a la historia por tener a un inédito campeón: Toronto Raptors se adjudica su primer campeonato en sus 24 años de existencia, siendo además el primer equipo fuera de Estados Unidos que logra ganar esta competencia. El hito de por sí es valorable, más aún si en las recientes Finales vencieron a los Golden State Warriors, quienes aspiraban al tricampeonato. Pero este triunfo ofrece varios enfoques que ayudan a entender más lo hecho por los Raptors. Hubo un proceso, hubo una madurez y también hubo riesgos que los llevaron a lograr el trofeo, que podría impactar a la liga de cara a los próximos años.

Partamos por lo deportivo: los Raptors impusieron su defensiva durante la serie ante los Warriors. Desde el primer partido se notaba que tenían estudiados los movimientos, sobre todo cuando los tiradores de Golden State salen de las cortinas. Si bien Stephen Curry promedió 30.5 puntos a través de la serie, le costó mucho trabajo encontrar sus tiros. En parte, por la marca que le colocaban los Raptors, ya sea cambiando en las cortinas o con coberturas individuales, mediante Danny Green o Fred VanVleet quien lo perseguía por toda la pista. Esa fue una de las claves por las que Toronto comenzó a inclinar el duelo a su favor y un efecto de esa defensa se produjo en el ritmo de juego, un poco más lento de lo que suelen jugar los Warriors - en promedio se jugaron 96.5 posesiones por partido en estas Finales.

En ofensiva, los Raptors ofrecieron varios matices. Algunos, propios de un baloncesto más clásico con muchas jugadas de poste y otros, dignos de su contrapartida, incluyendo cortinas altas y pases rápidos. Impresionó la calma de Pascal Siakam jugando de cara al aro, sorprendió la toma de decisiones de Kyle Lowry y agradó ver la astucia de Fred VanVleet, quien terminó siendo el factor X de este equipo. Pero quien lideró este triunfo canadiense fue Kawhi Leonard, tal como lo hizo en todo este proceso. A veces, algo obsesionado con resolver todo vía Isolations, pero en los momentos claves y cuando todo el equipo fluía, el # 2 de los Raptors aparecía con canastas que marcaban el camino para su escuadra.

Además de sus virtudes defensivas, Kawhi Leonard ha pulido su tiro al grado de ser uno de los encestadores más letales de la liga. Puede volcar la pelota, como también puede anotar de tres puntos. Sus promedios en las Finales lo delatan: en 40.5 minutos jugados, anotó 28.5 puntos y añadió 9.8 rebotes con 4.2 asistencias. Con 27 años, ya es una estrella absoluta y todavía parece que no ha llegado al peak de su carrera. Kawhi ya ha ganado dos premios de MVP en Finales (el anterior fue en 2014 con los Spurs) y bien pudiera ser catalogado como uno de los tres mejores jugadores de la liga. Leonard y los Raptors son tal para cual, porque a la franquicia le faltaba un jugador con perfil ganador y porque Kawhi necesitaba estar en un equipo donde pudiera ser la figura indiscutida, sin depender necesariamente de un esquema.

Su aporte y su llegada al equipo responde a una movida arriesgada del manager Masai Ujiri, quien decidió ficharlo pese a que Leonard pasó lesionado casi todo el año pasado y a que será agente libre dentro de unas semanas. Una operación controversial, tanto como el despido del ex técnico Dwane Casey a fines de la temporada pasada, pese a haber logrado la mejor marca de su conferencia y a haber ganado el premio como coach del año, dando paso a Nick Nurse quien se convirtió en el director técnico, pese a no tener experiencia previa como head coach en la NBA. Dos movidas inusuales que se convirtieron en una apuesta de parte de Ujiri. Para completar estas movidas, a mediados del reciente torneo adquirió a Marc Gasol justo antes de la fecha límite para hacer traspasos. Gasol, un jugador con experiencia, ideal para reforzar a un equipo con ganas de campeonar.

Toda esa sucesión de cambios se tradujeron en buenos resultados: 58 triunfos en temporada regular, la segunda mejor marca en el Este y durante los playoffs, triunfos resonantes ante los Sixers y ante los Bucks, a quienes les remontaron un 0-2. Su camino en la conferencia derivó en la última serie, la cual coronaron de visita en Oakland. Un equipo que como tal se fue armando durante este año, cuya defensiva fue su fortaleza y cuya versatilidad se pudo apreciar en el último mes, adecuándose a los desafíos que se les presentaban. Porque para neutralizar a Giannis Antetokounmpo  y luego, para defender a Stephen Curry, hay que tener muchas cualidades y tener muchos recursos. Los jugadores crecieron como colectivo, Nurse les sacó provecho y Ujiri apostó para ganar este año, y triunfó. Un método que no suele darse en la NBA, pero que más de algún dirigente podría considerarlo a partir de ahora.

Un triunfo macizo, certero, redondo, que también puede interpretarse a nivel cultural. Por primera vez, un equipo fuera de Estados Unidos gana el campeonato de la NBA. El hecho de por sí impacta dentro de una liga que a nivel de jugadores se ha globalizado en este siglo y cuya expansión internacional podría ser más notoria a partir de este triunfo de Toronto. Justo cuando el comisionado Adam Silver deslizó la chance de tener más franquicias dentro de los próximos años, este suceso canadiense echa a volar la imaginación de aquí a la próxima década. ¿Más partidos oficiales fuera de US? ¿Otra franquicia en Canadá? ¿Qué tal un equipo en México, donde ya se juegan partidos de temporada regular hace cinco años? Este primer título de los Raptors invita a pensar en seguir ampliando fronteras.

En una época de súper equipos y francotiradores, sorprende y refresca tener un campeón así. Una apuesta distinta, con jugadores de varias latitudes como el camerunés Siakam, el congoleño -de nacimiento- Ibaka y el español Gasol, quien repite el mismo hito de su hermano Pau. Una estrella de bajo perfil como Leonard quien, en principio, estaría solo por esta temporada (está por verse si se queda en Toronto) y con un entrenador desconocido y sin tanta experiencia como Nurse. Arriesgaron y ganaron, con el We The North como grito de guerra, el cual pertenece a Toronto y al que se unió toda una nación. Una historia tan agradable como surreal, la NBA suma a los Toronto Raptors dentro de su historial de campeones. Y en un contexto histórico, parece con justicia: por fin el trofeo Larry O'Brien llega a Canadá, el país donde se inventó el básquetbol.


Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.

lunes, 27 de mayo de 2019

The North & The Bay


por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike

Un equipo histórico frente a uno que pretende hacer historia. Las Finales 2019 de la NBA reúnen a los Golden State Warriors y a los Toronto Raptors, dos conjuntos igualmente competitivos como también diferentes en su composición y manera de afrontar los partidos. Los Warriors ya tienen una alineación conocida por todos, pero que ha tenido variables en el último tramo. Los Raptors cuentan con una formación más reciente, una estrella que llegó hace menos de un año y un técnico novato. A priori, es una definición que podría tener diversas características. Entre ellas, una bien especial: por primera vez se jugarán partidos de Finales fuera de Estados Unidos.

Por quinta vez consecutiva, los Warriors alcanzan las Finales – un hito que no se daba desde los tiempos de Bill Russell como referente absoluto de los Boston Celtics. En la persecución de su tercer título seguido, Golden State ha tenido que hacer muchos cambios, casi todos impulsados por la lesión de Kevin Durant, quien no ha jugado en dos semanas y quizás tampoco esté disponible para comenzar la próxima serie. En la reciente definición del Oeste, Steve Kerr tuvo que ampliar su rotación de jugadores. Quinn Cook y Jordan Bell pasaron del olvido a estar relevando a las figuras, Kevon Looney ha tomado un rol más trascendental, Andre Iguodala fue titular en los tres primeros partidos ante los Blazers y quizás lo más trascendental, ha sido ver como los Warriors han rescatado muchos elementos de toda la etapa previa a Durant, con menos Isolations, más movimientos con/sin balón y más sucesiones de pases en cada posesión.

En ausencia de Durant, estamos presenciando el mejor momento de Stephen Curry en toda la temporada. Llegará a las Finales promediando 27.3 puntos en los playoffs, pero en los cuatro partidos ante Portland sus anotaciones se elevaron a 36.5 unidades por partido, además de registrar 8.3 rebotes y 7.3 asistencias. Curry continúa encestando a su propio ritmo y lo más interesante ha sido ver cómo ha tomado la iniciativa en el clutch, con algunos tiros que han sido claves en varias victorias de los Warriors. Klay Thompson bordea los 20.0 puntos en esta postemporada y su sobriedad para jugar ofensiva y defensiva encaja perfectamente dentro de este equipo. Draymond Green no solo es el mejor defensor, sino que es el organizador en la cancha. Cubre a las mayores amenazas rivales y al mismo tiempo, ordena a sus compañeros cuando tienen que seguir sus asignaciones defensivas. Sus promedios son una prueba de su versatilidad: 13.6 puntos, 9.9 rebotes y 8.2 asistencias en los playoffs.

Así como Green es el referente defensivo de los Warriors, Kawhi Leonard cumple con esa misma faceta en los Raptors. La diferencia, es que Kawhi es la máxima estrella de la franquicia canadiense. En su primer año con este conjunto, The Claw ha justificado la apuesta que hizo la dirigencia por él, al ficharlo pese a que será agente libre luego de esta temporada. Leonard siempre se destacó por defender, tal como lo hizo contra LeBron James cuando ganó el campeonato 2014 con los Spurs, y con los años ha trabajado en su tiro, al grado de ser uno de los jugadores más completos de la liga. Su desempeño en estos playoffs ha sido excepcional: 31.2 puntos, 50.7% de efectividad y 8.8 rebotes. Venía de liquidar la llave frente a los Sixers y en la reciente serie ante los Bucks, apareció en las más difíciles. Convirtió 35 puntos en el quinto juego de visita y en el sexto, marcó una doble decena (27 puntos, 17 rebotes) para encabezar la primera llegada de los Raptors a las Finales, en su historia.

El apoyo a Leonard ha sido más sustancial en las últimas semanas. Pascal Siakam (18.7 puntos, 7.0 rebotes en los playoffs) se convirtió en una pieza muy confiable, siendo una opción en los pick and rolls, jugando bien en el poste y con más presencia en defensa, tal como lo hacen Serge Ibaka y Marc Gasol, cuya experiencia ha sido fundamental en el alza de todo el equipo. Un factor sorpresa: Fred VanVleet. Rompió el molde en los últimos dos partidos, encestó 11 de 14 triples y su confianza se percibe en la decisión con la que toma esos tiros, algunos saliendo de cortinas y en otros jugando uno contra uno, como si fuera un armador estrella. Toronto necesita siempre de esos aportes, para matizar la fortaleza defensiva que ha construido Nick Nurse, la cual se hizo aún mayor contra Milwaukee, con Kawhi como defensor prioritario frente a Giannis Antetokounmpo y con una excelente rotación colectiva para cerrar los tiros de tres puntos.

Defender y bajar el ritmo parecen ser las consignas de los Raptors, si pretenden vencer a los Warriors. En la definición del Este, la clave pasaba por el juego interno. Ahora, la exigencia será cubrir todo el ancho de la pista. Una prueba defensiva aún mayor para Toronto. Para los Dubs, los desafíos son otros. Comenzar esta serie de visita es algo nuevo para ellos y seguir jugando sin Durant será difícil, aún si está comprobado que en ciertos aspectos su ausencia ha beneficiado a todo el conjunto de Golden State. Un equipo cuya metodología marca el básquetbol actual contra otro que está venciendo sus propios estigmas. Warriors frente a Raptors, estas Finales son distintas. Por el escenario, por las características y en especial, por el nivel de dificultad que enfrentarán ambos equipos.

Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.

lunes, 13 de mayo de 2019

Los campeones y los pretendientes


por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike

Pase lo que pase en las venideras finales de conferencia, tenemos un hecho concreto: sin importar quienes sean los vencedores en el Este y Oeste, habrá una definición inédita en la historia de la NBA. Nunca antes se ha dado una final de liga que enfrente a Golden State Warriors, Portland Trail Blazers, Milwaukee Bucks y Toronto Raptors. Estos son los cuatro equipos que superaron las semifinales, que nos dejaron un duelo de alta intensidad entre Warriors y Rockets, una serie de corta duración entre Bucks y Celtics, un triunfo visitante en un séptimo juego de parte de los Blazers frente a los Nuggets y otro partido 7 definido con el tiempo en cero, gracias a la canasta de Kawhi Leonard que significó la victoria para los Raptors frente a los Sixers.

Los Warriors siguen en carrera rumbo al tricampeonato. Pasaron apuros en diferentes tramos frente a los Rockets, su famosa formación Hampton's Five pasó más tiempo del esperado en la cancha, Kevin Durant se perdió partido y medio por una lesión, pero aún así lograron superar la llave. La lesión de Durant en el quinto juego significó un punto de inflexión. Golden State debió emplear elementos propios de toda su etapa previa a KD. Los Splash Brothers reaparecieron, con Curry y Thompson siendo letales en los partidos 5 y 6, y quizás lo más interesante fue ver como Steve Kerr volvió a confiar en sus suplentes de cara al sexto partido. Bogut -quien fue titular el viernes pasado-, Looney, Livingston, Bell y Cook tuvieron minutos importantes y todos contribuyeron en mayor o menor grado para superar a un equipo de Houston que malogró todas sus chances disponibles para liquidar la serie. Mientras Curry definía el sexto juego con 23 de sus 33 puntos en el cuarto período, esta gesta colectiva sirvió para recordar porqué los Warriors son el equipo más versátil y dominante de la liga.

En la final del Oeste tendrán de rivales a los Blazers, quienes lograron revertir un déficit de 17 puntos en la primera mitad para terminar venciendo en Denver, en una serie que tuvo partidos cerrados, algunas palizas, una definición con cuatro tiempos adicionales y triunfos forasteros. Elementos que definen una buena serie de playoffs. Lo llamativo de esto fue ver como C.J. McCollum lideró el ataque de Portland (37 puntos) y fue él quien tomó los tiros decisivos, en vez de Damian Lillard. McCollum encabezó las anotaciones de Portland en los últimos dos partidos, pero el triunfo se entiende también a partir de la defensa, que en cierta medida cerró la llave y obligó a los Nuggets a tomar malos tiros (el 2/19 en triples dice mucho). Además, jugadores de rol secundario como Enes Kanter y Evan Turner fueron aporte con rebotes y canastas en determinados momentos, agregando esos detalles que construyeron la victoria que significó la primera llegada de esta franquicia a las finales de conferencia en 19 años, cuando por entonces jugaban Scottie Pippen, Arvydas Sabonis y Rasheed Wallace.

Kawhi Leonard es la cara del éxito en los Toronto Raptors. Lo demostró en todo el año y lo siguió haciendo en la llave frente a los Philadelphia 76ers. A través de la serie promedió 34.7 puntos en 39.7 minutos en la pista, muchos ataques pasan por él y suele tomar más de 20 tiros por partido. En el comienzo y en el final de la serie marcó la diferencia. Convirtió 45 puntos en el primer juego y en el séptimo, anotó 41 y los dos últimos significaron la clasificación a la final del Este, pasando a la historia como el primer buzzer beater ocurrido en un Juego 7. La verdad es que en este momento, los Raptors son Leonard y poco más. Otros jugadores como Pascal Siakam, Marc Gasol y Serge Ibaka contribuyen pero de forma discontinua y sin mucha consistencia. Así como Kawhi es el jugador clave, en el otro lado Kyle Lowry sigue dando problemas para su propio equipo, sobre todo cuando toma tiros sin drible y sin pase previo. El técnico Nick Nurse sigue buscando fórmulas para hacer rendir a Lowry y al armador reserva Fred VanVleet. Ahora mismo, con Kawhi pueden competir contra cualquiera, pero bien les valdría una mayor solidez colectiva.

Una solidez que sí han mostrado los Milwaukee Bucks. Después de perder el primer partido ante los Boston Celtics, ajustaron y terminaron arrasando con cuatro victorias consecutivas. Giannis Antetokounmpo es la figura, pero a su vez es parte de un sistema que funciona armónicamente con un juego ágil y mucho movimiento de balón. Giannis promedió 28.4 frente a Boston y tuvo muy buena compañía con Khris Middleton, Eric Bledsoe y George Hill, este último saliendo de la banca. Con el griego tienen mucha presencia cerca del aro y en jugadas de Isolation, y al mismo tiempo su presencia ayuda a todo el equipo. Los triples suelen caer de movimientos espontáneos que derivan en esos tiros. El ritmo de los Bucks es la antítesis al baloncesto estancado que juegan los Raptors. Y en cuanto a estrellas, Giannis y Kawhi es un excelente duelo para una final de conferencia. Destrezas de todo tipo y cualidades para tomar tiros. A priori, ese uno a uno puede ser la principal clave en la definición del Este y ese duelo puede ayudar a marcar la tendencia que se puede imponer a través de esa eliminatoria.

Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.