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miércoles, 21 de julio de 2021

La madurez de los Bucks


por Miguel Meléndez

El curso 2020-2021 de la NBA nos deja un campeón histórico. Los Milwaukee Bucks lograron el segundo título en la historia de la franquicia (el anterior había ocurrido hace 50 años) y se convirtieron tan solo en el quinto equipo que logra ganar una final de liga después de empezar 2-0 abajo. El triunfo de los Bucks corona un proceso en el que venían acercándose al título de hace un par de años hasta que lo consiguen, progresando y corrigiendo sus propios fallos durante el camino. Los playoffs fueron especialmente complejos. Abrieron con muchas dificultades ante el Miami Heat (el equipo que lo eliminó el año pasado) antes de barrer esa primera serie. La semifinal de conferencia fue durísima, levantaron un 0-2 (fue casi 0-3) ante los Brooklyn Nets y terminaron adjudicándose el séptimo partido a domicilio con prórroga incluida. La definición del este parecía liquidar a este conjunto, al momento de perder en el cuarto partido a Giannis Antetokounmpo por una hiperextensión de rodilla que parecía marginarlo por el resto de los playoffs. Los Bucks lograron ganar dos partidos sin él, hasta que retornó (para sorpresa de muchos) en el comienzo de la última llave.

Después de los dos primeros partidos, los Phoenix Suns parecían tener todo bajo control. Habían ganado dos en casa y con una alta eficiencia al aro. Pero el cambio de entorno más adecuados ajustes terminaron inclinando la balanza a favor de los Bucks, quienes hicieron pesar su localía ganando sus tres partidos en casa además de haber ganado el crucial quinto partido de visita. Terminaron jugando mejor y sobre todo, supieron cómo resolver cuando había que definir un partido, tal como ocurrió en las definiciones (cerradas) del cuarto y quinto encuentro, situaciones que impulsaron al conjunto de Milwaukee a la obtención del título, muy festejado por el hecho como tal y por la madurez que vivió el equipo en estos playoffs, la cual se vio reflejada en las siguientes claves.

La consagración de Giannis: la serie de Antetokounmpo fue dominante, primero por sus ataques dentro de la llave, donde crea sus tiros y gana espacio para hacer sus volcadas. Pero sobre todo, su dominio se manifestó al definir partidos. En el cuarto juego, bloqueó un intento de alley oop cuando los Suns buscaban el empate. Por el esfuerzo físico (impresionante el impulso de Giannis) y el contexto, ya se habla de aquella jugada como la mejor tapa en la historia de las finales. En el quinto juego, el griego remató un alley oop en los segundos finales, cuando Phoenix buscaba el triunfo. Otra jugada espectacular en el clutch, sirvió para dejar 3-2 a los Bucks. Y lo mejor llegó en el sexto juego. Ahí, Giannis dominó la escena. Fue imparable en la llave y hasta fue certero lanzando libres, donde siempre tiene problemas. Por su alta producción y la magnitud de su perfomance, fue sin duda el mejor partido de su carrera y fue en la noche en que ganó su primer título. Anoche, el Greek Freak fue responsable de 50 de los 105 puntos anotados por su equipo, añadió 14 rebotes y dio cinco tapones. Algo más impresionante, fueron sus registros al aro: en total, encestó 16 de sus 25 intentos y en cuanto a tiros libres, convirtió 17/19. Terminó coronando una serie estelar, promedió 35.2 puntos y 13.2 rebotes, con una eificiencia al aro de 61.8%. En cuanto a destrezas físicas, quizás nadie esté a su altura dentro de la liga y su perfomance en esta serie fue merecedora del MVP. Fue el jugador más determinante en la final.

Roles (bien) definidos: en ciertos momentos, los esquemas ofensivos de los Bucks no funcionan. Pero en las difíciles, aparecieron algunos jugadores que brindaron soporte a todo el esfuerzo del ya mencionado Giannis y que sirvieron como complemento necesario para asegurar triunfos. No es novedad hablar de Khris Middleton como un jugador infravalorado y altamente confiable para cerrar partidos, lo hizo varias veces en los playoffs tomando tiros y sobre todo, asumiendo protagonismo. En esta serie, tuvo su mejor actuación en el cuarto juego, anotando 40 puntos - su máximo registro en todos los playoffs. Quizás sí haya sorprendido ver a Jrue Holiday e incluso, Bobby Portis jugando minutos muy valiosos. No sería descabellado decir que Holiday jugó los mejores partidos de su carrera en esta serie, sobre todo en el cuarto y quinto juego, donde elevó su aporte ofensivo y también hizo grandes maniobras defensivas. En el quinto partido, hizo la jugada clave al final, quitándole el balón a Devin Booker y finalizó con el ya descrito alley oop rematado por Antetokounmpo. Portis también aportó manteniendo dentro del juego a su equipo, en el momento en que había que darle descanso a los titulares. Igualmente, P.J. Tucker tuvo buenos minutos a pesar de no aportar en ofensiva, pero a cambio cooperó en dobles marcas.

Agilidad defensiva: un mérito de los Bucks como equipo fue la mejoría en defensa que manifestaron durante la serie. A partir del tercer partido, se notaron ajustes que lentamente fueron limitando a los Suns. En general, estuvieron muy atentos a las cortinas y a las sucesiones de pase que cada vez fueron menores por parte de Phoenix. La presión sobre Booker y Chris Paul terminó agotando a las estrellas de los Suns. Por momentos, Paul tenía marca encima antes de cruzar la media cancha y en varias secuencias, Booker tenía doble marca cuando buscaba acercarse al aro o jugar con algún compañero. Phoenix siguió encestando, pero cada vez con más dificultad. Crédito para el staff liderado por Mike Budenholzer, quienes se aseguraron de cerrar la llave y obligar a que los Suns tuvieran que resolver muchas jugadas en Isolations o en su defecto, en jugadas con muy poca rotación. Mientras Booker tuvo que tomar muchos tiros por su cuenta (sus dos partidos consecutivos con +40 puntos solo quedaron para los récords), Paul en ciertos momentos pareció delegar funciones a sus compañeros. Así como los Bucks se hacían controladores de las situaciones, los dos bases de los Suns terminaron abrumados y con rendimientos dispares.

Así como Kareem Abdul-Jabbar fue el protagonista en el único campeonato previo de los Bucks (1971), en el presente 2021 es Giannis Antetokounmpo quien lidera el segundo título de la franquicia de Wisconsin. Un triunfo merecido y bien trabajado. Por el propio Giannis, quien jugó como un auténtico MVP. Los propios jugadores complementarios, quienes asumieron y llevaron muy bien sus facetas en la pista. Y el entrenador Budenholzer, siempre muy criticado, pero quien también merece crédito por los evidentes cambios positivos que llevaron a su equipo rumbo al título. Para la liga, también es positivo tener un campeón así. Los Bucks son un muy buen equipo, pero históricamente con escasas presencias en finales, muy poco acostumbrados a los trofeos y sobre todo, pertenecientes a un mercado pequeño. Sirve para dar variedad y qué mejor que con Giannis, quien manifiesta y exhibe un enfoque propio de un campeón. No cabe dudas que hicieron todo lo necesario para ser campeones y por el mismo enfoque de su estrella, tampoco habría que dudar que estos Bucks buscarán repetir el éxito en la siguiente temporada.

Miguel Meléndez es creador y responsable de Gringo Sports. Por más de una década, escribiendo sobre los principales deportes norteamericanos. Integrante de NFL Chile, donde es columnista y conductor. Además, ha realizado colaboraciones con diferentes medios de comunicación chilenos.

domingo, 4 de julio de 2021

Suns x Bucks: una final novedosa


por Miguel Meléndez

Mirando el contexto actual y también en un marco histórico, le hace bien a la NBA tener a dos franquicias como los Phoenix Suns y los Milwaukee Bucks en la final de liga (Partido 1, martes en Phoenix). Durante la temporada, han jugado a gran nivel y han incluso elevado su estándar en los playoffs. Pero no son equipos que estuvieran acumulando grandes campañas en el pasado reciente. Sobre todo los Suns, que hace menos de cinco años eran un equipo sotanero dentro del Oeste y habían completado una década marginados de los playoffs. Quizás no sorprenda tanto ver a los Bucks en la final porque en las dos temporadas anteriores habían estado relativamente cerca, con grandes registros de temporada regular y su estrella Giannis Antetokounmpo galardonado como MVP de la liga. Pero si nos remontamos un poco más, encontramos una situación similar a su contraparte, con campañas de 15 triunfos y varios torneos alejados de los playoffs.

Hay cierta similitud en la conformación de los planteles, sobre todo por la adquisición de jugadores que complementan las respectivas alineaciones. Si Giannis es la pieza principal de un lado, Devin Booker es de hace algunos años la estrella del otro lado. Ambos han sido rodeados adecuadamente. Eso sí, dado a sus recientes torneos, los Bucks llegaban a este curso con un equipo más armado y más reconocido que los Suns, que habían dejado gratas sensaciones en Disney pero aún necesitaban madurar y demostrar que podían ser ganadores. En caso de Phoenix, el arribo de Chris Paul les cayó perfecto y terminó siendo el impulso que necesitaban para volverse competitivos. Ahora, están en la definición por el título.

Después de perderse los dos primeros partidos en la final de conferencia, Paul regresó para el tercer juego de la serie contra los L.A. Clippers y fue el jugador clave en el último partido, sobre todo en la segunda mitad de aquel sexto juego donde se hizo protagonista y dominador absoluto del partido, creando tiros de toda especie, haciendo fintas y marcando los tiempos, como bien sabe hacerlo. 41 puntos (16/24 al aro, 7/8 triples) marcó CP3 en el partido que lo llevó a las primeras finales de su carrera, con 36 años de edad. Y durante estos playoffs, promedia 18.1 puntos y 8.7 asistencias en casi 33 minutos sobre la pista.

Sus tiros de media distancia son parte de sus fortalezas y bien podrían ser claves ante los Bucks, quienes por diseño suelen ceder esos espacios a cambio de cerrar el acceso a la llave. Cabe preguntarse, qué ajustes o estrategias podría hacer Mike Budenholzer para defender esos tiros que tanto domina el armador de los Suns. Además de Paul y el desempeño de Booker, también será importante ver como administra Monty Williams los minutos de juego de todo el plantel, considerando la versatilidad que le dan jugadores como Jae Crowder y Deandre Ayton, además del aporte de los suplentes, generando distintas situaciones tácticas que podrían desarmar a Milwaukee en defensa.

Los Bucks llegan a la final, aunque de forma poco convencional. Después que Giannis sufriera una hiperextensión en su rodilla izquierda, el martes pasado en Atlanta, el equipo tuvo que reajustarse y vio como algunos jugadores dieron más de lo que suelen contribuir, algo que resultó fundamental para las dos victorias con las que definieron la serie contra los Hawks. Khris Middleton ya había resuelto el tercer partido, con 38 puntos y fue uno de los artifices con 26 puntos en el quinto juego y 32 en el sexto, de los cuales 23 anotó solo en el tercer período. No debiera sorprender a esta altura, ya que el propio equipo reconoce a Middleton como un gran definidor de jugadas, sobre todo en situaciones límite. 

Quizás sí sorprendió el aporte de Jrue Holiday en los últimos dos partidos ante los Hawks, asumiendo mayor responsabilidad cuando estaba en la pista, tomando roles de conductor, anotador y hasta cooperando en defensa. No por nada, Jrue bordeó la triple decena en el último partido: 27 puntos, 8 rebotes y 9 asistencias. En general, Milwaukee se desempeñó más como conjunto en los dos partidos sin el griego, maximizando esfuerzos en defensa y siendo muy ágiles en cambios de marca. De todas formas, la disponibilidad y condición física de Antetokounmpo, en caso que pueda jugar, podrían marcar el tono de la serie.

Claramente, estos no son equipos populares, pero al tener a jugadores como Paul, Booker, Middleton y Antetokounmpo, además de todas las situaciones que puedan generar los equipos, podría desembocar en una serie muy interesante y porqué no de larga duración. Ahora, ¿Qué tan extraño resulta tener a Phoenix y Milwaukee en una final de liga?. La respuesta es sencilla: los Suns nunca han sido campeones y esta será apenas su tercera presencia en una final. Las dos anteriores fueron en 1976 (derrota ante los Boston Celtics) y 1993 (derrota ante los Chicago Bulls). Mientras que los Bucks sí cuentan con un título, que ocurrió en su primera final en 1971 (frente a los Baltimore Bullets). Su segunda y última presencia en una final fue en 1974 (perdieron ante los Boston Celtics). En ambos casos, integraban el Oeste.

Miguel Meléndez es creador y responsable de Gringo Sports. Por más de una década, escribiendo sobre los principales deportes norteamericanos. Integrante de NFL Chile, donde es columnista y conductor. Además, ha realizado colaboraciones con diferentes medios de comunicación chilenos.

lunes, 21 de junio de 2021

Lógicos y no tanto


por Miguel Meléndez

Al quedar definidos los cuatro finalistas en la NBA, nos encontramos con dos equipos que podríamos considerar dentro de la lógica, mirando sus procesos a través del año, y a otros dos equipos que califican como sorpresas, al haber ganado partidos cruciales como visitantes durante los playoffs. Las tendencias cambiantes dentro de las mismas series han caracterizado a algunos duelos, lo que nos deja como resultado a equipos como Atlanta y L.A. Clippers dentro de los cuatro finalistas, pese a no estar favorecidos (a priori), de igual manera podríamos considerar a Milwaukee que ganó de visita el duelo decisivo frente a Brooklyn, a pesar de los problemas que vive el equipo en casi todos sus partidos. De los cuatro conjuntos restantes, quizás sea Phoenix el único que ha llegado de forma clara, ganando de gran manera sus dos llaves eliminatorias, incluyendo una barrida en segunda vuelta.

Por lo mismo, quizás no sea descabellado catalogar a los Phoenix Suns como el equipo que mejor juega en este momento. El sistema de Monty Williams funciona muy bien, la experiencia de Chris Paul ha sido fundamental y sobre todo, se nota a esta altura que cada jugador tiene un rol asignado y coopera con su parte para que el equipo funcione. En la primera ronda pasaron algunos apuros, pero terminaron arrollando a los L.A. Lakers en los partidos 5 y 6, imponiendo de entrada una ofensiva de alto ritmo y rotación, generando muchos tiros cómodos e indefendibles. Hubo pasajes de la serie ante los Denver Nuggets, en que el equipo parecía volar sobre la cancha. Los jugadores simplemente fluían, sobre todo en los dos primeros juegos. La conducción de Paul ha beneficiado a Devin Booker, quien no necesita tirar demasiado para llegar a sus casi 30 puntos de media por partido que lleva en la postemporada.

Los Suns demuestran que pueden ganar corriendo, moviendo mucho el balón y también, matizando en cuanto a la velocidad del juego. En defensa, son capaces de plantarse y agotar al rival a tal grado de forzar ofensivas tediosas que derivan en tiros forzados. Ocurrió mucho contra los Nuggets, donde cerraron muchas vías de pase y obligaron a muchos triples errados porque ya no dejaban otra opción. Juegan a gran nivel y su mejor momento llegó justo en los playoffs, donde ya abrieron con una victoria la final de conferencia frente a los L.A. Clippers, a pesar de no contar Paul, pero sí con un excelente desempeño de Booker, quien registró su primera triple decena en postemporada: 40 puntos, 13 rebotes y 11 asistencias.

El hecho de ver a los Clippers dentro del final four de por sí, es histórico. Y su llegada a la definición del Oeste es aún más valorable, considerando la manera en como liquidaron la serie frente al Utah Jazz. Sin Kawhi Leonard (lesionado y quizás ya no vuelva esta temporada) salieron a jugar de visita el quinto partido, el cual ganaron con un sorprendente aporte de los jugadores de reparto y también, de Paul George quien pasó a tomar el rol de Leonard. El esfuerzo defensivo y una atinada rotación de balón terminaron imponiéndose ante el equipo que tuvo el mejor récord en temporada regular, el cual comenzaba a desfigurarse. En el sexto encuentro, parecía que el Jazz iba a llevar la serie de vuelta a casa pero los Clippers jugaron una monumental segunda mitad, remontando un déficit de 25 puntos, comandados por George, Reggie Jackson y Terance Mann, quien jugó de forma inconsciente y acabó metiendo un récord personal: 39 puntos, algo que nunca había hecho en su vida baloncelística, ya sea colegio, universidad o NBA.

En aquel juego, el mérito colectivo de los Clippers fue que jugaron casi toda la segunda mitad con una alineación chica, sin un pívot definido. Aceleraron el juego y encontraron buenos tiros, acompañados de las inusitadas rachas de Jackson y Mann. Lograron revertir el marcador, mientras sus adversarios insistían jugando con una formación típica, donde Rudy Gobert quedó expuesto en muchas secuencias. Ese ajuste se le acredita a Tyrone Lue, a quien debemos reconocerle lo logrado hasta acá. En la primera vuelta, levantó un 0-2 ante los Dallas Mavericks, ganando tres partidos de visita antes de llevarse el decisivo en casa y en la reciente llave ante el Jazz, también tuvieron que revertir un 0-2. Además, de la complejidad de re-organizar el conjunto ante la baja de su estrella. No olvidemos que Lue era el director técnico de los Cleveland Cavaliers campeones en 2016, donde tuvo a LeBron James. Alguna habilidad debe tener Lue, en cuanto a manejarse con pesos pesados.

No debiera sorprender la llegada de los Milwaukee Bucks a las finales del Este. Han sido uno de los conjuntos que más partidos han ganado en los últimos tres años y cuentan con Giannis Antetokounmpo como estandarte. Pero las complicaciones y defectos propios exhibidos en varios tramos de la serie contra los Brooklyn Nets hizo creer que no iban a llegar a este tramo. Nadie podría dudar de Giannis como uno de los grandes talentos de la liga, pero sorprende ver primero como a veces quiere forzar la marcha para encontrar sus puntos dentro de la llave. Por más que lo intenta, aún no logra desarrollarse como un respetable tirador a media/larga distancia, además de sus problemas tirando libres (53.8% en estos playoffs). Y también sorprende ver como muchas veces se esconde en las definiciones de algunos partidos. De hecho, a esta altura ya se identifica a Khris Middleton como opción principal de los Bucks para liquidar partidos.

Si bien, el sábado Giannis convirtió 40 puntos, en varias jugadas del final del tiempo reglamentario y la prórroga, era Middleton quien tenía mucha más presencia al pedir el balón y buscar una jugada para beneficio del equipo. No deja de sorprender, tomando en cuenta que el griego es una estrella (y hasta ya fue MVP en algún momento), pero que en cierto contexto no asume una responsabilidad propia de una estrella. Los Bucks están en la antesala de la final de liga a pesar de sus complejidades y también a pesar de ciertas decisiones de Mike Budenholzer, quien pese al triunfo, mostraba confusión cuando tenía que armar jugadas en el final de algunos partidos (como ocurrió el sábado). Tendrá una oportunidad de redimirse ante el equipo con el que hizo su debut como director técnico en la liga.

Por la astucia y su madurez en plena postemporada, los Atlanta Hawks están resultando ser una de las grandes historias del año. Este equipo solo sigue creciendo y así ha sido desde que Nate McMillan pasó a dirigir el equipo, después de la destitución de Lloyd Pierce a mediados de temporada. Impacta la personalidad de Trae Young, quien está cumpliendo una actuación espectacular en sus primeros playoffs, promediando 29.1 puntos y 10.4 asistencias. Parte fundamental del éxito de los Hawks pasa porque, a pesar que Young absorbe mucho el balón, sus compañeros lo rodean adecuadamente, sirviendo como opciones de tiro cuando el base es doble marcado. Mientras Trae lleva el balón, el resto se sigue moviendo. Así es como se han vuelto importantes Kevin Huerter, John Collins y Danilo Gallinari, quienes cumplieron una labor importante en el séptimo juego ante los Philadelphia 76ers, anotando tiros trascendentales, mientras Young estuvo casi todo el partido batallando con sus errores.

No perdamos de vista que Atlanta entró en quinto lugar a los playoffs, por lo que han ganado muchos partidos de visita en sus dos llaves. Contra los Knicks, abrieron y cerraron la serie ganando en el Madison Square Garden. Y contra los Sixers, ganaron de visita el primer, el quinto y el séptimo juego. Como si fuera poco, aquella victoria en el quinto juego llegó después que estuvieron abajo por 26 puntos en la primera mitad. Es decir, los Hawks se instalaron en las finales de conferencia por una vía complicada. Nuevamente les tocará abrir una serie de visita, donde seguramente muchos darán como favoritos a los Bucks. Pero por su desempeño en los playoffs, no podemos descartar a este interesante y atrevido conjunto que crece y juega con mucha decisión.

Miguel Meléndez es creador y responsable de Gringo Sports. Por más de una década, escribiendo sobre los principales deportes norteamericanos. Integrante de NFL Chile, donde es columnista y conductor. Además, ha realizado colaboraciones con diferentes medios de comunicación chilenos.

lunes, 2 de marzo de 2020

Tatum y otros fenómenos


por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike

Febrero fue consagratorio para Jayson Tatum. El mes recién terminado fue el mejor en la corta carrera del #0 de los Boston Celtics, coincidiendo con su primera nominación al Juego de Estrellas (celebrado hace un par de semanas). En los 12 partidos jugados en el último mes, Tatum promedió 30.7 puntos, largamente superiores a sus 23.5 de media en toda la temporada. Su mejor desempeño fue el día 23 ante los L.A. Lakers, anotando 41 y reduciendo el espectro a la etapa post-All Star, promedia 35.0 puntos en esos cinco desafíos.

Boston ganó nueve de los doce partidos que jugó en febrero y Jayson fue esencial, sobre todo por la confianza que transmitía en cada intervención, más aún cuando resolvía en situaciones de uno contra uno. Algo que se explica a partir de su propio crecimiento, al jugar de manera menos forzada y también por la ausencia de Kemba Walker en las últimas dos semanas, razón por la que Tatum tomó más responsabilidades. Es la mejor racha que vive en los casi tres años que lleva en la liga, es lo que necesitaba para afianzar su prometedora carrera y es lo que también necesitaban los Celtics, quienes cuentan con alguien muy confiable para momentos complejos.

Con 22 partidos por disputar, los Milwaukee Bucks ya tienen asegurada su presencia en los playoffs y apuntan a tener el mejor registro de temporada regular, el cual poseen actualmente con 52 victorias en 60 encuentros. No solo ganan y hacen méritos para tener la ventaja de localía durante los playoffs, sino que evolucionan a partir de un sistema que ya vienen implementando de hace un par de temporadas y en el actual curso, todo el conjunto fluye sobre la pista. Son el equipo que promedia más puntos (119.6 por partido), el de mayor ritmo en la liga (105.0 posesiones por partido) y el tercero mejor en eficiencia ofensiva (113.4 puntos por cada 100 posesiones).

Debido a su forma de jugar, a veces parece como si la pelota corriera más que los mismos jugadores. Le dan mucho juego a Giannis Antetokounmpo, pero también el balón pasa por todos sus integrantes, generando situaciones de cancha abierta y lanzamientos cómodos. Y hablando de Giannis, su rendimiento de este año es mejor que el año pasado, cuando fue MVP de la liga. En este momento, encabeza el torneo con 48 dobles decenas y sus promedios bordean los 30 puntos y 14 rebotes por partido. Cada vez más dominante jugando de poste, pero también mejora en otras facetas, lo cual potencia aún más a los Bucks.

Los L.A. Clippers salieron victoriosos de sus partidos del fin de semana, superando los 130 puntos en cada uno (132 a los Denver Nuggets, 136 a los Philadelphia Sixers). No debiera sorprender, siendo que han superado esa marca en 12 ocasiones, pero no deja de ser llamativa la contribución de la banca, que en algunos casos termina rompiendo los partidos a favor de los Clippers. Hay tres jugadores que son importantes en ese rol: Lou Williams, Montrezl Harrell y Reggie Jackson. El viernes, convirtieron 45 puntos (18 por cuenta de Harrell) y ayudaron a desbalancear el trámite del juego ante unos Nuggets que nunca se adaptaron a la velocidad de estos jugadores.

El domingo fue aún más notoria su contribución, con 61 puntos entre los tres (24 de Williams, 24 de Harrell) y su presencia fue muy importante en la segunda mitad, para remontar el marcador ante los Sixers que habían jugado mejor en la primera parte. En medio de todos los cambios de rotación por lesiones y ausencias varias, es clave el aporte de estos suplentes. Williams y Harrell son los mejores anotadores de la liga, entre los reservas (19.2 puntos de Williams, 18.7 de Harell) y Jackson, quien llegó a L.A. hace unas semanas, le da más profundidad ejerciendo un rol similar. Son el complemento ideal para Kawhi Leonard, quien a pesar de haber faltado a 15 partidos en el torneo, igualmente sigue a la vanguardia, con 27.0 puntos de media por partido.

Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.

lunes, 13 de mayo de 2019

Los campeones y los pretendientes


por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike

Pase lo que pase en las venideras finales de conferencia, tenemos un hecho concreto: sin importar quienes sean los vencedores en el Este y Oeste, habrá una definición inédita en la historia de la NBA. Nunca antes se ha dado una final de liga que enfrente a Golden State Warriors, Portland Trail Blazers, Milwaukee Bucks y Toronto Raptors. Estos son los cuatro equipos que superaron las semifinales, que nos dejaron un duelo de alta intensidad entre Warriors y Rockets, una serie de corta duración entre Bucks y Celtics, un triunfo visitante en un séptimo juego de parte de los Blazers frente a los Nuggets y otro partido 7 definido con el tiempo en cero, gracias a la canasta de Kawhi Leonard que significó la victoria para los Raptors frente a los Sixers.

Los Warriors siguen en carrera rumbo al tricampeonato. Pasaron apuros en diferentes tramos frente a los Rockets, su famosa formación Hampton's Five pasó más tiempo del esperado en la cancha, Kevin Durant se perdió partido y medio por una lesión, pero aún así lograron superar la llave. La lesión de Durant en el quinto juego significó un punto de inflexión. Golden State debió emplear elementos propios de toda su etapa previa a KD. Los Splash Brothers reaparecieron, con Curry y Thompson siendo letales en los partidos 5 y 6, y quizás lo más interesante fue ver como Steve Kerr volvió a confiar en sus suplentes de cara al sexto partido. Bogut -quien fue titular el viernes pasado-, Looney, Livingston, Bell y Cook tuvieron minutos importantes y todos contribuyeron en mayor o menor grado para superar a un equipo de Houston que malogró todas sus chances disponibles para liquidar la serie. Mientras Curry definía el sexto juego con 23 de sus 33 puntos en el cuarto período, esta gesta colectiva sirvió para recordar porqué los Warriors son el equipo más versátil y dominante de la liga.

En la final del Oeste tendrán de rivales a los Blazers, quienes lograron revertir un déficit de 17 puntos en la primera mitad para terminar venciendo en Denver, en una serie que tuvo partidos cerrados, algunas palizas, una definición con cuatro tiempos adicionales y triunfos forasteros. Elementos que definen una buena serie de playoffs. Lo llamativo de esto fue ver como C.J. McCollum lideró el ataque de Portland (37 puntos) y fue él quien tomó los tiros decisivos, en vez de Damian Lillard. McCollum encabezó las anotaciones de Portland en los últimos dos partidos, pero el triunfo se entiende también a partir de la defensa, que en cierta medida cerró la llave y obligó a los Nuggets a tomar malos tiros (el 2/19 en triples dice mucho). Además, jugadores de rol secundario como Enes Kanter y Evan Turner fueron aporte con rebotes y canastas en determinados momentos, agregando esos detalles que construyeron la victoria que significó la primera llegada de esta franquicia a las finales de conferencia en 19 años, cuando por entonces jugaban Scottie Pippen, Arvydas Sabonis y Rasheed Wallace.

Kawhi Leonard es la cara del éxito en los Toronto Raptors. Lo demostró en todo el año y lo siguió haciendo en la llave frente a los Philadelphia 76ers. A través de la serie promedió 34.7 puntos en 39.7 minutos en la pista, muchos ataques pasan por él y suele tomar más de 20 tiros por partido. En el comienzo y en el final de la serie marcó la diferencia. Convirtió 45 puntos en el primer juego y en el séptimo, anotó 41 y los dos últimos significaron la clasificación a la final del Este, pasando a la historia como el primer buzzer beater ocurrido en un Juego 7. La verdad es que en este momento, los Raptors son Leonard y poco más. Otros jugadores como Pascal Siakam, Marc Gasol y Serge Ibaka contribuyen pero de forma discontinua y sin mucha consistencia. Así como Kawhi es el jugador clave, en el otro lado Kyle Lowry sigue dando problemas para su propio equipo, sobre todo cuando toma tiros sin drible y sin pase previo. El técnico Nick Nurse sigue buscando fórmulas para hacer rendir a Lowry y al armador reserva Fred VanVleet. Ahora mismo, con Kawhi pueden competir contra cualquiera, pero bien les valdría una mayor solidez colectiva.

Una solidez que sí han mostrado los Milwaukee Bucks. Después de perder el primer partido ante los Boston Celtics, ajustaron y terminaron arrasando con cuatro victorias consecutivas. Giannis Antetokounmpo es la figura, pero a su vez es parte de un sistema que funciona armónicamente con un juego ágil y mucho movimiento de balón. Giannis promedió 28.4 frente a Boston y tuvo muy buena compañía con Khris Middleton, Eric Bledsoe y George Hill, este último saliendo de la banca. Con el griego tienen mucha presencia cerca del aro y en jugadas de Isolation, y al mismo tiempo su presencia ayuda a todo el equipo. Los triples suelen caer de movimientos espontáneos que derivan en esos tiros. El ritmo de los Bucks es la antítesis al baloncesto estancado que juegan los Raptors. Y en cuanto a estrellas, Giannis y Kawhi es un excelente duelo para una final de conferencia. Destrezas de todo tipo y cualidades para tomar tiros. A priori, ese uno a uno puede ser la principal clave en la definición del Este y ese duelo puede ayudar a marcar la tendencia que se puede imponer a través de esa eliminatoria.

Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.