martes, 29 de octubre de 2019
Emergentes
por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike
Al completarse dos meses de competencia en la NFL, los Green Bay Packers figuran como uno de los punteros divisionales, con siete victorias en ocho partidos. El método de Matt LaFleur gana solidez en cada partido, Aaron Rodgers vuelve a destacarse como uno de los mariscales top en la liga, jóvenes receptores aparecen ante algunas ausencias y también los corredores son protagonistas, en concreto Aaron Jones. Los esquemas que implementan actualmente los Packers involucran en buena medida a los RB’s, incluyendo varias formaciones con fullback. Jones adquiere protagonismo y en solo dos meses ya casi iguala la cantidad de toques de balón que tuvo en todo el año pasado (148 en este curso contra 159 de todo el año pasado), además de tener 11 touchdowns en la presente campaña.
En el reciente triunfo de Green Bay, el # 33 fue protagonista pero por aire al convertir dos touchdowns mediante recepciones. La segunda anotación marcó la diferencia en el cuarto período, en una jugada de gran diseño y mejor ejecución. En una 2nd & 2, Aaron Rodgers tiró un pase corto a Jones quien identificó tres bloqueos enfrente suyo, que fueron claves para la escapada del corredor y así completar la jugada de 67 yardas. Debido a la ausencia de jugadores como Davante Adams, otros jugadores han sacado la cara y Jones ha sido uno de ellos, volviéndose una opción muy confiable para Rodgers en situaciones de presión.
Es probable que los Oakland Raiders no ganen muchos partidos este año, pero demuestran ser competitivos y para bien de ellos, han encontrado un corredor: Josh Jacobs. Desde su debut, el jugador formado en Alabama ha justificado la selección de 1° ronda que invirtieron los Black & Silver en el pasado draft, mostrando mucha presencia y buena lectura de bloqueos, cuando corre con el balón. En la temporada, acumula cuatro partidos con 100+ yardas totales y en cierto grado, coopera para balancear una ofensiva que está armada para lanzar como prioridad.
Jacobs tiene fuerza para enfrentar tackleadores y ayuda brindando yardas que prolongan las ofensivas de los Raiders. El domingo pasado, frente a los Houston Texans, jugó 31 snaps y tuvo 17 toques de balón. Si bien, los rivales se preparan en principio para presionar a Derek Carr, la presencia de Jacobs ya genera respeto, y su progreso sugiere un eventual incremento de jugadas diseñadas para él. Solo en dos partidos participó en menos del 50% de los snaps de su conjunto, otro signo de la relevancia que cobra dentro de un equipo que da signos de crecimiento antes de su mudanza a Las Vegas.
Un corredor que tiene una alta influencia en su equipo es Dalvin Cook. Parte fundamental de las seis victorias que registran los Minnesota Vikings en la temporada se explica por la producción de Cook, quien corre y elude tackleadores como pocos en la liga. En todos los partidos ha jugado al menos el 60% de los snaps y con la excepción de un juego, en los demás siempre tuvo 20+ toques de balón. Cook devuelve esa confianza con mucha velocidad y mucha visión para detectar el espacio por donde atacar, como bien lo hizo el jueves pasado donde tuvo varias secuencias en las que rompía tres tackleadas.
En este momento, Dalvin encabeza la liga con 1.116 yardas totales y 9 touchdowns por tierra. Es la pieza principal del ataque vikingo y le quita presión a Kirk Cousins, quien no ha necesitado llevar el peso de la ofensiva. Minnesota ya tiene su fórmula ganadora y se centra en su corredor titular, quien en su tercer año en la liga ya se consolida como uno de los más consistentes en su posición.
Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.
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martes, 15 de octubre de 2019
Invictos, suplentes y deficientes
por Miguel Meléndez
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Después de seis semanas, solo quedan dos invictos en la NFL: los New England Patriots (6-0) y los San Francisco 49ers (5-0). El caso de los Niners es valorable, al ser un equipo que venía de ganar apenas cuatro partidos en el curso pasado y ahora, se apunta a competir seriamente en su división con los Seahawks y los Rams, a quienes vencieron el domingo pasado. En el triunfo de la semana anterior ante los Browns, se había visto a un conjunto que dominaba con los acarreos, aplicando fuertes bloqueos – una dosis que repitieron en L.A., a pesar de tener muchas bajas (la más notable debe ser su fullback, Kyle Jusczyck).
Matt Breida y Tevin Coleman llevan el peso de las jugadas por tierra, gracias a su velocidad y capacidad de identificar los espacios por donde atacar. Coleman anotó el primer touchdown de los Niners y si bien la actuación de ambos no fue sobresaliente (91 yardas acarreadas entre ambos), fue útil para que las posesiones pudieran extenderse. De hecho, San Francisco acabó el partido con 38:52 de posesión. Por fin se refleja la filosofía ofensiva de Kyle Shanahan. De lado defensivo, también hay cosas impresionantes, sobre todo de parte de la línea y la manera como presionaban a los linieros ofensivos de los Rams, reduciendo al mínimo los ataques de Jared Goff y compañía.
Hubo varias secuencias en las que no usaban más de cinco jugadores para presionar al mariscal de los Rams, pero con eso era suficiente para empujar y ganar las respectivas posiciones. Registraron cuatro capturas y golpearon a Goff en otras cinco ocasiones. Quizás lo mejor de los 49ers en defensa fueron las tres contenciones en 4th down. La primera, fue a una yarda del goal line y las dos siguientes ocurrieron en la segunda mitad, en ambas fue Jimmy Ward, un back defensivo quien jugó con mucho instinto y privó a L.A. de continuar con sus marchas. El ímpetu y las diferentes técnicas que usan para presionar son muy llamativas, ya lo habían demostrado contra los Browns y lo volvieron a hacer en un partido divisional como visitantes. San Francisco sorprende y demuestra que puede derrotar a los grandes.
La división sur de la NFC tiene a los New Orleans Saints (5-1) y los Carolina Panthers (4-2) como sus mejores conjuntos. Un extraño factor común que los une es que están ganando con quarterbacks suplentes. Ante las lesiones de Drew Brees y Cam Newton, estos equipos han tenido que reinventarse sin ellos y han encontrado fórmulas para ganar y pelear en este momento por los primeros puestos de la conferencia. Los Saints hacen un trabajo literalmente de equipo, ya que sus tres unidades han anotado touchdowns en algún momento y han ganado partidos de alto vuelo como otros de tono más denso, como el reciente contra los Jaguars donde convirtieron su único TD en el último cuarto. En medio de ese esfuerzo colectivo, Teddy Bridgewater no ha desentonado. Cada semana tiene más jugadas y ha respondido cuando lo han requerido. En sus cuatro partidos como titular, siempre superó el 65% de pases completos y su balance de touchdowns e intercepciones es un respetable 7/2.
Por su parte, los Panthers han cargado su ofensiva en Christian McCaffrey, quien se convirtió en la pieza principal después de la baja de Newton. En lo que llevamos de torneo, McCaffrey ha superado las 100 yardas en cuatro partidos y encabeza la liga en cuanto a yardas totales (923) y touchdowns (9). Fue espectacular la doble finta que hizo en la primera anotación del partido que jugó en Londres, el domingo pasado. Ya se habla del # 22 como el mejor corredor de la liga y razones no faltan, ya que se ha convertido en un jugador que puede jugar todos los downs, además de la versatilidad que ha demostrado desde su llegada al profesionalismo.
De todas formas, no hay que ignorar que el equipo de Carolina ha rendido bien con Kyle Allen como mariscal suplente. De hecho, los Panthers van 4-0 con Allen de titular. Si bien no tiene el tamaño ni el atleticismo de Newton, puede resolver situaciones desde el pocket y se ha mostrado seguro para tirar el balón. Ese TD antes mencionado surgió de un envío muy preciso de Allen. Sus actuales registros son una muestra de su seguridad: 65.6% de precisión, 7 touchdowns y 0 intercepciones. Lo mejor del caso es que Carolina gana partidos con McCaffrey como opción principal y con Allen jugando de mariscal. Será interesante la disyuntiva que tendrá Ron Rivera, cuando se recupere el (todavía) jugador franquicia.
Por último, la nota negativa de la semana y quizás de toda la temporada se la llevan los árbitros. No solo se equivocan, sino que algunos fallos están alterando el desarrollo de los partidos, tal como pasó en el duelo del lunes pasado, entre los Green Bay Packers y los Detroit Lions. El grupo que comanda Clete Blakeman marcó algunos castigos cuestionables, por decir lo menos. Los más notorios fueron los dos Illegal Use of Hands cobrados a Trey Flowers, el último permitió a los Packers agotar el tiempo restante hasta el gol de campo que significó la victoria. En ambas infracciones, no parecía que Flowers estuviera usando ilegalmente las manos sobre David Bakhtiari. Pero en ambos casos, los jueces estimaron que golpeaba al tackle de Green Bay.
Esto no se trata que si tal equipo ganó o perdió por culpa de los referís. El lunes, los Packers hicieron méritos para ganar y Aaron Rodgers hizo magia jugando con casi puros receptores desconocidos. Y también, los Lions no supieron liquidar el partido cuando debían, después de comenzar el juego con un contundente 13-0. Pero estos fallos referiles empañan un buen espectáculo y esto lleva al debate sobre los criterios o descriterios que se están usando en los partidos. Este no ha sido el único caso. Los múltiples cambios/ajustes de reglas han afectado el desempeño de los jueces, quienes ahora mismo están expuestos ante todo el mundo. Mientras tanto, Alberto Riverón sigue inventando excusas.
Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 publica artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.
martes, 8 de octubre de 2019
Infravalorados
por Miguel Meléndez
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Pasan los años y Russell Wilson sigue creciendo, al grado de ser uno de los jugadores más completos en la NFL. Sin contar con linieros ni receptores de elite, el mariscal de los Seattle Seahawks se desenvuelve como el líder absoluto de esta franquicia. Dirige y ejecuta, pero también observa e improvisa. Siempre ha sido peligroso por su cualidad para moverse fuera del pocket y a eso le ha sumado técnica y puntería pasadora, siendo ahora capaz de lanzar de forma estática como también en movimiento.
Así lo hizo el jueves pasado en el triunfo frente a los L.A. Rams, donde Wilson jugó un partido extraordinario. Lo presionaban en casi todas las jugadas y siempre lograba escabullirse. Brillante maniobra en el primer touchdown, estirando la jugada y encontrando a Tyler Lockett, quien completó la jugada con una espectacular recepción. Luego, un Play Action derivó en un pase profundo (muy bien tirado) de Russell que cayó directo a las manos de D.K. Metcalf para otra anotación. Y cuando había que ganar el partido en el cuarto período, Wilson apareció nuevamente en un 4th & Goal, donde tuvo la paciencia para encontrar a Chris Carson, quien atrapó el pase (titubeo mediante) que acabó siendo decisivo para los Seahawks.
Todos los recursos del # 3 de Seattle al servicio de su equipo y los utilizó en una dura contienda divisional. Sus registros finales confirman su gran desempeño: 17 pases completos sobre 23, 268 yardas, 4 touchdowns y un rating de 151.8. De hecho, este comienzo de campaña refleja el buen momento que vive Russell: en cinco partidos, ha completado el 73.1% de sus envíos, su rating alcanza los 126.3 y su balance de touchdowns e intercepciones es 12/0. En los últimos dos rubros, es el mejor de la liga. Quizás sea un buen momento para reconocer como realmente lo amerita este jugador, quien pese a ser campeón de Super Bowl en 2013 y haber jugado en una segunda ocasión, nunca ha tenido tanto crédito en comparación a otros pasadores. Wilson es un grande.
Cuatro victorias en los primeros cinco partidos tienen a los Green Bay Packers en la pelea por el primer puesto de su división. Parte del proceso lo ha generado la defensa, que evoluciona bajo la coordinación de Mike Pettine, cuya unidad ha tenido buenas actuaciones y sobre todo, ha generado jugadas en momentos claves. En el reciente triunfo ante los Dallas Cowboys, lograron varias capturas y robos de balón en 3rd downs o bien, en momentos cuando el equipo de Dallas insinuaba con acercarse en el marcador. Esta defensiva quizás no tenga grandes estrellas, pero sí cuenta con jugadores funcionales dentro del esquema.
Bajo ese concepto encajan perfectamente Preston Smith y Za’Darius Smith. Llevan el mismo apellido, juegan la misma posición (linebacker) y sus funciones en la cancha son similares, tackleando y presionando al quarterback rival en situaciones obvias de pase. No paran de correr en el partido, saben anticipar jugadas y se han convertido en piezas importantes, sobre todo cuando Pettine manda Pass Rush. Preston y Za’Darius influyen, creando duelos favorables que les permiten llegar a los mariscales adversarios. Quizás no aparezcan en highlights, pero juegan bien y han sido constantes en este tramo de la temporada.
El domingo registraron, de forma combinada: 7 tackles (3 causaron yardas negativas), 3 capturas y 6 golpes al QB. Un juego completo de ambos y eso que Za’Darius se lesionó en pleno partido. Ambos llegaron este año a Green Bay mediante la agencia libre y sin hacer mucho ruido, en parte porque no son populares. Pero así es como rápidamente encontraron su espacio en el equipo y complementan las tempraneras ventajas que producen Aaron Rodgers y la ofensiva, tal como ha sido en las victorias que han logrado los Packers.
En estos tiempos, es anti-popular ganar partidos con defensa y también lo es ganar con ofensivas terrestres y de largo aliento. El domingo en la noche, los Indianapolis Colts implementaron una estrategia clásica pero eficiente: darle el balón a los corredores, llevar el balón todo lo que fuera posible por tierra y consumir todo el tiempo posible en cada ofensiva. Así fue como lentamente se adueñaron del juego en su visita a los Kansas City Chiefs y así fue como también dejaron con pocas chances al equipo rojo, pese a la exigua diferencia en el marcador (19-13, el resultado final).
En la segunda mitad quedó reflejado ese dominio, donde los Colts tuvieron el balón en dos tercios del tiempo. Acabaron corriendo 45 veces, sumaron 180 yardas y su único touchdown fue mediante esa vía, gracias a Jacoby Brissett. Pero quien llevó el peso del ataque fue Marlon Mack, con paciencia para identificar los bloqueos y con decisión para atacar los espacios. Así fue una y otra vez en el partido, totalizó 132 yardas en 29 acarreos. Solo le faltó anotar para redondear una gran actuación y en general, al equipo solo le faltaron más touchdowns aparte de los field goals de Adam Vinatieri, porque la clínica de Old School Football que brindaron en Kansas City fue admirable.
Frank Reich saca provecho de lo que tiene, a pesar de haber sufrido el retiro de Andrew Luck durante la pretemporada. Ya no está Luck, pero hay una base cimentada desde el año pasado y por la cual continúa trabajando Reich en función del buen desempeño de sus jugadores. Bloquear, correr, quemar tiempo y anotar. Una fórmula vieja pero nunca despreciable, sobre todo si estaba Patrick Mahomes enfrente. Los Colts saben lo que hacen, aún si no tienen suficiente reconocimiento.
Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.
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martes, 24 de septiembre de 2019
Novedosos
por Miguel Meléndez
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Comenzó la era Daniel Jones en New York. Parece ser que terminarían 15 años consecutivos de Eli Manning como titular en los Giants. Un cambio de timón, una nueva alternativa. Necesaria, viendo el momento del equipo azul y no menos controversial, dado lo importante que es Manning en la historia reciente de esta franquicia. Impresionó el comienzo de Jones, no solo jugó bien sino que condujo a la victoria de los Giants, siendo clave en la remontada de 18 puntos durante la segunda mitad, para el triunfo frente a los Buccaneers.
Con Saquon Barkley lesionado, fue mayor la necesidad de tener a Jones como protagonista. Resolvió bien y mostró variantes que los Giants no tenían. Logró dos touchdowns corriendo, el primero escapando de la presión y el segundo, aprovechando todo el centro descubierto en situación de 4° down. En general, tiene cualidades propias de un mariscal titular. Sabe plantarse en el pocket y dar buenos pases. Ya en pretemporada había deslizado parte de su calidad y bajo el actual contexto, todo indica que llegó para quedarse.
Es probable que con más rodaje vaya madurando y a su vez, los rivales sabrán realmente como enfrentarlo (Redskins, Vikings y Patriots son los próximos tres adversarios). Pero es un buen síntoma que en su debut haya mostrado temple y condiciones dignas de un jugador franquicia. Los Giants lo agradecen, su ofensiva necesitaba un nuevo aire.
También es novedoso ver a los San Francisco 49ers invictos después de tres jornadas. Este equipo no es precisamente una máquina de jugar football, pero están aprendiendo de sus errores y algo importante, están ejecutando bajo presión. Es evidente que Jimmy Garoppolo tiene condiciones para ser un buen mariscal, pero aún tiene vicios muy notorios. Queda expuesto a errores y por lo que se vio en el último partido, todavía está fuera de timing. Hubo un fumble dentro de las últimas 20 yardas, que se originó de una descoordinación entre Jimmy G y su centro Weston Richburg.
Si bien cometen errores, los Niners muestran cosas interesantes. Apuestan por el balance ofensivo, mezclando pases de Garoppolo con acarreos, varios de ellos utilizando a Kyle Jusczyck, un excelente fullback que es aprovechado por este conjunto. Ante las bajas por lesión de Tevin Coleman y Jerick McKinnon, quien lleva las carreras es Matt Breida. Ya tuvo un partido superior a las 100 yardas y ha llevado el ovoide lo suficiente como para no volver predecible la ofensiva.
En el primer juego, superaron un pick six que regaló Garoppolo al principio y en el reciente partido ante los Steelers, lograron ganar pese a perder cinco balones. Un extraño arte que se da ocasionalmente, ganar pese a cometer muchos errores. En el tercer año de Kyle Shanahan al frente de este equipo, parecen por fin encontrar formas de ganar.
Tan novedoso como el debut de Jones y la racha de los Niners, es ver a los Buffalo Bills compartiendo el liderato divisional con los New England Patriots, luego de tres semanas. Durante el ciclo de Sean McDermott como director técnico, este equipo ha mejorado en defensa, razón por la que han competido en muchos partidos, alcanzando incluso la clasificación a los playoffs hace un par de años. Pero ha sido la ofensiva su problema, que intentan mejorar este año.
Ya muestran cosas distintas, con un grupo de receptores más confiables, jugadas más creativas, un corredor de enorme experiencia como Frank Gore y por último, un mariscal como Josh Allen quien poco a poco reduce sus errores y está haciendo jugadas útiles para su equipo. El mismo Allen declara que este año se está enfocando en cuidar el balón y sobre todo, en no regalar intercepciones a los rivales. Fue importante en los recientes triunfos de los Bills, con remontadas incluidas ante los Jets y los Bengals.
Evolución que sirve para ganar confianza, sobre todo pensando que el próximo domingo jugarán en casa contra los Patriots y viendo el nivel de otros potenciales rivales por un wild card, no sería raro pensar en Buffalo como un equipo de playoffs. Consolidar la defensa y madurez ofensiva podrían ser las claves para apuntarse una campaña positiva.
Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.
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martes, 17 de septiembre de 2019
Botón de pánico
por Miguel Meléndez
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La lesión de Drew Brees en el pulgar derecho, que lo tendrá marginado por al menos seis semanas, deja a los New Orleans Saints en una situación complicada, sobre todo considerando el calendario que tendrán de aquí hasta el eventual retorno del # 9. El domingo, en la derrota ante los L.A. Rams, entró de relevo Teddy Bridgewater y la ofensiva lució muy lenta. Quizás se justifique porque tuvo que entrar de recambio, pero lo cierto es que Sean Payton tendrá que ajustar la ofensiva ante la ausencia de su mariscal estrella.
Bridgewater en un buen día puede cuidar el balón y no cometer errores, pero en cuanto a calidad no es siquiera cercano a Brees. Taysom Hill es la otra opción como quarterback y ejerce activamente en la ofensiva, pero en un rol distinto – como un comodín. Por su particular contextura, Hill puede alinear como QB, corredor y hasta de receptor. Seguro que debe conocer todo el libro de jugadas y es capaz de lanzar buenos pases, pero no es lo mismo entrar de forma esporádica que ser pasador de forma permanente.
Será interesante ver qué decisión toma Payton, sobre todo si la ofensiva no marcha con Teddy en los controles. A priori, se podría simplificar el esquema, aun teniendo otros talentos como Alvin Kamara y Michael Thomas. Pero la ofensiva se mueve a partir de Brees y sin él todo será más complejo. Para suerte de los Saints, sus rivales divisionales han tenido un comienzo de año disparejo, lo que brindaría cierto margen de error a este conjunto.
La reconstrucción parece adelantarse en los Pittsburgh Steelers, luego de la lesión en el codo derecho que tendrá a Ben Roethlisberger marginado por toda la temporada. Ya con el # 7 la situación pintaba difícil, debido a que este equipo pasa por una etapa de cambios en varias posiciones. La ofensiva jugó mal en la inauguración y andaba lenta en el comienzo del reciente juego ante los Seattle Seahawks hasta la lesión del Big Ben.
Su lugar quedará ahora en manos del inexperto Mason Rudolph, elegido por los Steelers en el draft 2018, quien no había disputado un solo snap hasta hace un par de días. Dado el contexto, parecería sensato que Mike Tomlin deje a Rudolph como titular y gane experiencia, mientras el equipo vive su etapa de transición sin apurarse por resultados inmediatos. Todo hasta que logren consolidar un equipo competitivo y hasta que retorne su histórico mariscal.
Ahora, cabe la duda: ¿volverá a jugar Roethlisberger? Él mismo descartó cualquier chance de retiro, pero debemos considerar que ya tiene 15 años de trayectoria y a través de su carrera, ha sufrido golpes en cada partido y en solo cuatro años ha podido completar la temporada. Su condición física y el momento que viven los Steelers sugieren una eventual re-estructuración. Quizás hayamos visto lo último de un futuro integrante del Salón de la Fama.
Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.
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martes, 10 de septiembre de 2019
Armados y desarmados
por Miguel Meléndez
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Además de ser los vigentes campeones de la NFL, los New England Patriots abrieron la temporada mostrando un equipo bien preparado en todas sus líneas, aún si tienen algunas bajas en ofensiva. Cuentan con una de las líneas más sólidas de la liga, ayuda para que sus corredores sumen yardas y eventualmente para que Tom Brady complete sus pases, con muchas rutas cortas, algunas cruzadas y entre medio, algún envío de +20 yardas como en dos de sus tres touchdowns. Quizás ya no veamos partidos con más de 50 intentos, pero cuando Brady tiene que buscar un pase largo todavía lo hace, sin perder calidad ni eficacia. El dominio ofensivo fue tal que completaron 472 yardas y la línea permitió un solo castigo.
La defensiva Patriot dejó en tres puntos a los Steelers (tal como fue en el Super Bowl LIII frente a los Rams) y no necesitaron presionar mucho a Ben Roethlisberger, a quien le interceptaron un pase. Cortaron todos los acarreos y algo importante, fue la marcación sobre JuJu Smith Schuster. Si no estaba cubierto por Stephon Gilmore, había doble marca o una defensa zonal bien marcada contra el receptor, quien pese a atrapar seis pases nunca fue factor. El buen tackleo y la buena ejecución continúan en Foxboro, con los que vienen de temporadas anteriores y con los que se vienen sumando. La costumbre ganadora persiste, mientras sigan al mando de Bill Belichick.
A priori, el principal obstáculo de los Pats en su conferencia serían los Kansas City Chiefs, quienes el domingo salieron bien parados de su visita a los Jacksonville Jaguars. La ofensiva anotó 40 puntos y lo impresionante fue el ritmo que impusieron en la primera mitad, con varios pases rápidos y bien ejecutados. Fue tal el ritmo que en los primeros 13 minutos de partido, Patrick Mahomes había superado las 200 yardas y había conectado dos pases de touchdown. Mahomes, quien viene de ser el MVP de la liga en el curso pasado, marca la pauta y lo hace con una soltura que quizás no tenga ningún otro quarterback. Domina los pases rápidos, explota las rutas profundas, saca provecho de sus receptores y también muestra buen toque cuando tiene que buscar distancias medias.
El gran beneficiado el domingo fue Sammy Watkins, quien debió asumir un rol principal ante la prematura lesión de Tyreek Hill. Fue a quien más buscó Mahomes en el partido y Sammy respondió con 198 yardas y tres touchdowns. Es bueno que los Chiefs tengan otras alternativas aparte de Hill y veremos cuánto tarda en adaptarse LeSean McCoy. La ofensiva define al equipo de Kansas City, que en un día de calor y contra una defensa dura llegó a 40 puntos. Bien podrían llegar a esa marca muchas veces en el año, sobre todo al ver lo bien entrenados que llegaron al comienzo de temporada.
En la columna anterior, mencionaba toda la expectativa generada en torno a los Cleveland Browns. Ese Hype quedó de manifiesto al comenzar el partido en casa contra los Tennesee Titans, pero solo quedó ahí. Los Brownies no solo perdieron por 30 puntos, sino que exhibieron muchas falencias técnicas y disciplinarias. La línea ofensiva fue débil, apenas le daba tiempo a su mariscal quien fue capturado cinco veces además de recibir un safety. La poca protección terminó afectando el desempeño de Baker Mayfield quien forzó muchos pases y regaló tres intercepciones en el último cuarto, la última devuelta a touchdown. Esos errores impulsaron la diferencia de nueve a 30 puntos en el final.
En mi opinión, lo peor de Cleveland fueron los 18 castigos, varios de ellos por golpes o empujones innecesarios que obsequiaban yardas a los Titans. De esos castigos, el más lamentable fue el de Greg Robinson quien pateó a Kenny Vaccaro, costándole la expulsión al tackle ofensivo antes de llegar al intermedio. Y si de indisciplina se trata, no hay que obviar el lujoso reloj que portaba Odell Beckham Jr. en pleno partido. ¿Por qué usar un reloj y por qué el receptor es autorizado? eso es responsabilidad de Freddie Kitchens, quien tendrá muchas ocupaciones y defectos que corregir. El cable a tierra cayó pesado y los Browns tendrán que componerse en el corto plazo. Materia prima tienen, deben saber aprovecharla.
Un equipo que carece de esa materia son los Miami Dolphins. Con todos los cambios generados antes del comienzo de temporada, quedaron a la deriva y la sensación de estar desechando este año es cada vez más notoria. El domingo fueron arrasados por los Baltimore Ravens, a quienes les salió prácticamente todo creando una diferencia de 59 x 10. Muchos asientos vacíos en Hard Rock Satdium y muchos jugadores pidiendo ser traspasados, ya que no querrían ser parte de un equipo que no estaría jugando para ganar.
Tienen vacíos en muchas posiciones, algo que no beneficia a Brian Flores quien comienza su primera experiencia como director técnico. Y tal como apuntaba mi compañero Joaquín Candía en la reciente edición del podcast de NFL Chile, no sería descabellado ver un desfile de quarterbacks durante el torneo. El domingo jugaron Ryan Fitzpatrick y luego, cuando el partido estaba desinflado mandaron a Josh Rosen. Si continúa esta curva descendente, no sorprendería ver el retorno de otros ilustres (?) personajes como Brock Osweiler o Jay Cutler. Tank for Tua, comenzó la saga por fichar al astro de Alabama.
Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.
martes, 3 de septiembre de 2019
Dudas centenarias
por Miguel Meléndez
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Previo al comienzo de la 100° temporada de la NFL, surgen interrogantes de toda especie. Equipos protagonistas, contendientes, sorpresas o decepciones. Jugadores bajo conflicto, otros viviendo con mucha expectación y en el cierre de la pretemporada, algunos sucesos inesperados. Este nuevo año de fútbol americano trae novedades y desde luego, muchas dudas que se plantean a partir de la semana inaugural.
¿Podrán los Browns responder a toda la expectativa? El equipo de Cleveland cerró el 2018 con mucha esperanza, ganando partidos y jugando bien, con Baker Mayfield y Nick Chubb generando impacto en la ofensiva. En el receso, la gerencia firmó a Odell Beckham Jr y Kareem Hunt. La ofensiva subió de nivel en cuanto a nómina, pero está por verse como podrán adecuarse los nuevos jugadores, en particular Beckham Jr quien sueñe entrar en conflicto cuando no le lanzan el balón. Además, Freddie Kitchens fue promovido de coordinador ofensivo a director técnico, siendo esta su primera experiencia como head coach.
Kitchens no solo tendrá el desafío de ser el entrenador principal, sino que también tendrá que manejar la presión de un equipo que apunta a ser contendiente en el corto plazo, además de todo el revuelo mediático que han causado estos renovados Browns. Ha buscado asesoría con entrenadores más experimentados como Bill Parcells y Nick Saban. Buena iniciativa, sobre todo para anticipar eventuales problemas. El calendario no es sencillo. Solo para tener en cuenta, en los primeros dos meses, tendrán partidos en casa contra los Rams y los Seahawks, y les tocará visitar a los Ravens y los campeones Patriots.
¿Los Colts dejan de ser competitivos sin Andrew Luck? Por una parte, Indianapolis logró formar una base que le servirá para enfrentar cada partido, gracias a jugadores como Darius Leonard, quien como novato dio 163 tackles, y Quinton Nelson quien se afianzó en poco tiempo dentro de la línea ofensiva, además de otros elementos con más trayectoria como T.Y. Hilton y Eric Ebron, a quienes Frank Reich les saca provecho en las jugadas diseñadas para ellos. Es evidente que los Colts tienen jugadores y staff técnico para disputar los partidos.
Pero también es evidente que los Colts pierden mucha calidad con el reciente y repentino retiro de Andrew Luck, quien decidió no seguir jugando después de sucesivas lesiones. Indy no solo pierde a su jugador franquicia, sino que también pierde al elemento por el que giraba en torno la ofensiva y al jugador que impulsaba a este conjunto a ser un genuino contendiente en su conferencia. Antes del anuncio de Luck, varios apuntaban a estos Colts como aspirantes a llegar al Super Bowl. Sin él, hay dudas por si pueden llegar a ocho victorias. Con Jacoby Brissett es otra cosa, por más que pretendan hacernos creer lo contrario.
¿Son los Eagles el equipo más completo de su conferencia? A priori, sí o al menos dentro de una lista de cinco equipos, seguro (equipos como Falcons, Saints y Rams tienen mucho que decir también). Revisando la nómina, hay potencial de un equipo que podría llegar hasta la profundidad de la competencia. Para tener en cuenta: Carson Wentz, el quarterback. Darren Sproles y Corey Clement continúan como corredores y a ellos, se suma Jordan Howard. En cuanto a receptores, abunda el talento con Alshon Jeffery, Nelson Agholor, Zach Ertz y DeSean Jackson, quien regresa al equipo y una línea sólida con Jason Peters y Jason Kelce como pilares. Prácticamente una ofensiva de fantasía.
Lo único que hace dudar de este equipo es si Carson Wentz podrá jugar la temporada completa. En los últimos dos años, se perdió la parte final de ambas campañas y ahora, no estará ese seguro en la banca que era Nick Foles (se fue a los Jaguars). Para Wentz ese será su desafío el cual le permitiría consolidarse como uno de los grandes mariscales de la nueva camada. De ocurrir aquello, los Eagles podrían apuntar tan alto como ocurrió en 2017, cuando conquistaron su primer trofeo Lombardi. Hay expectativa con todo ese talento y también con la creatividad de Doug Pederson, quien ha demostrado saber utilizar muy bien sus armas como bien podría ocurrir este año.
Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.
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