- Stephen Curry merecía jugar estos Playoffs. Promedió 32.0 puntos por partido en temporada regular y era prácticamente la única razón por la que los Warriors estuvieron peleando hasta la última fecha por un cupo. Perdieron los dos juegos de repechaje y anoche ante los Grizzlies, cometieron 21 pérdidas de balón. Volverá Klay Thompson para acompañar a Steph, pero la organización necesita reforzar ese discreto plantel que tuvieron este año.
- Russell Westbrook se convirtió en el jugador con más triples decenas en la historia de la liga (184, superando las 181 de Oscar Robertson) y por cuarta vez en su carrera, promedió una triple decena a lo largo de una campaña (este año: 22.2 puntos, 11.5 rebotes, 11.7 asistencias). Los Wizards estarán en playoffs, pero así como Westbrook puede hacer de todo, también se expone a cometer muchos errores y que suelen ser los mismos de cada temporada.
- Después de ocho años, los New York Knicks vuelven a los Playoffs. Lo lograron siendo una fuerte unidad defensiva. Menos puntos en contra (104.7), menor porcentaje de aciertos permitidos (44.0%) y tercera mejor eficiencia defensiva (108.2 puntos por cada 100 posesiones). Crédito para Tom Thibodeau y sin tener una ofensiva sobresaliente. Les tocará jugar contra Trae Young, rápido y atrevido. A ver si le cortan los ataques.
- Utah Jazz, Phoenix Suns, Philadelphia 76ers y Brooklyn Nets obtuvieron los mejores récords en temporada regular y además, fueron los mejores jugando en casa. 31 triunfos del Jazz, 29 de los Sixers, 28 de los Nets, 27 de los Suns.
sábado, 22 de mayo de 2021
Play In, Play Out, Playoffs
miércoles, 10 de marzo de 2021
El Jazz, la Barba y los ausentes
- Damian Lillard es el mejor jugador de la liga en el Clutch (últimos cinco minutos de un partido con diferencia de cinco puntos o menos). Así lo demuestran varios disparos decisivos, como el que hizo el miércoles pasado, y también los registros. Esta temporada, el base de los Blazers promedia 53.5 puntos anotados por cada 36 minutos, contando solo esta coyuntura. Supera ampliamente a Joel Embiid, quien promedia nueve puntos menos.
- Los Brooklyn Nets ganaron 10 de sus últimos 11 partidos. En ese lapso, los registros de James Harden fueron los siguientes: 27.5 puntos, 9.6 rebotes, 10.9 asistencias. Y en cuanto a lanzamientos, promedió 50% al aro, 46% de tres puntos y 81% de tiros libres.
- Giannis Antetokounmpo es el primer jugador de la historia que encesta 100% en un Juego de Estrellas, lanzando al menos en 10 oportunidades. El domingo pasado, el alero de los Milwaukee Bucks convirtió cada uno de sus 16 intentos, entre los que se incluyeron tres triples. Terminó con 35 puntos y fue premiado como MVP del encuentro.
- Bradley Beal encabeza la liga en anotaciones, promediando 32.9 puntos por partido. Sería este el mejor promedio del jugador de los Wizards en su carrera y solo el año pasado había superado por primera vez los 30.0 (promedió 30.5). En el actual torneo, superó los 40 puntos en cuatro ocasiones y su mejor partido lo tuvo el 6 de enero, cuando convirtió 60 contra los Sixers.
- Los Phoenix Suns marchan segundos en el Oeste (24-11), a pesar de ser el segundo equipo más lento de la liga (97.9 posesiones por partido). No obstante, cuentan con la cuarta mayor proporción de canastas logradas mediante una asistencia (63.9%) y el segundo mejor índice de asistencias por cada pérdida (2.1).
jueves, 24 de septiembre de 2020
Rompiendo la Burbuja (II)
domingo, 16 de agosto de 2020
Rompiendo la Burbuja (I)
A propósito de Raptors: en mi opinión, deben ser el mejor equipo del este previo al comienzo de los playoffs, incluso mejores que los Bucks que clasificaron primeros. Mucha energía en defensa y una ofensiva que sigue evolucionando. Pascal Siakam se consolida en su posición y Fred Van Vleet juega cada vez mejor. El equipo tiene la experiencia del título ganado en 2019 y Nick Nurse exprime al máximo toda la materia prima disponible y hasta demuestra ser bueno ajustando en los partidos, y creo que en eso le lleva ventaja a Mike Budenholzer, de quien sigo pensando que está sobrevalorado solo por haber trabajado con Gregg Popovich.
¿Hasta donde pueden llegar los Celtics? hasta donde puedan rendir sus referentes. Los verdes juegan bien, pero tienen un plantel corto. Los reservas no han dejado de ser reservas, pero lo bueno del caso es que los estelares son aún más estelares. Jaylen Brown adquiere un rol más protagónico, Jayson Tatum tiene momentos de élite, cuando se dedica a jugar como corresponde (en vez de creerse igual a Kobe Bryant) y Gordon Hayward puede ser indetenible cuando entra en racha. Movimiento de balón y anotación compartida parece ser la clave para Boston rumbo a los playoffs, pueden hacerle frente a los grandes de la liga, ¿pero alcanzará con el elenco disponible?
Un jugador impactante: Luka Doncic. No puedo creer que tenga 21 años, juega como si tuviera 10 más. El manejo de los tiempos y su dominio de las situaciones lo han convertido rápidamente en uno de los armadores top de la liga. Absorbe mucho el balón, pero no parece tener las típicas mañas de jugadores de su edad. Es más, el esloveno anota de igual forma como reparte la pelota y ya son comunes los partidos con registros exuberantes. Contra los Bucks, el 8 de agosto, sumó 36 puntos, 14 rebotes y 19 asistencias. Él solo. Y cuatro días antes contra los Kings, completó 34 puntos, 20 rebotes y 12 asistencias. Ah, y por si alguien no lo sabe: está completando recién su segundo año en la liga.
Algo que impacta, pero para mal: las transmisiones latinas de los partidos. En particular, las nuevas generaciones de comentaristas. Irrita la desproljidad, la poca seriedad, la falta de compromiso y peligrosa tendencia a la improvisación de algunos narradores. Solo daré dos ejemplos: en el Lakers x Raptors del 1 de agosto, Fernando Tirado y Miguel Briseño pasaron casi todo el segundo cuarto hablando de los Taco Tuesday de LeBron James (¿?¿?) y en el Celtics x Blazers del 2 de agosto, Leo Montero y Fabricio Oberto empezaron a hablar de parientes cordobeses entre otras cosas que nada tenían que ver con el partido en específico ni con el basket en general. Montero y Oberto serían una muy respetable dupla si no se ponen a divagar en cualquier cosa, mientras el partido está en marcha.
Este lunes parten los playoffs. Como dije al principio, al estar todos situados en Orlando no habrá factor de localía, como ocurre tradicionalmente. En este caso, las posiciones solo sirvieron para determinar los respectivos duelos. Quizás esa condición genere una competencia distinta, uno sabe que en condiciones naturales la condición de local suele ser determinante. Hay buenos equipos, pero a priori cuesta decantarse por uno como aspirante serio al título. El transcurrir de las series nos dejará más claro el asunto, eso está claro. ¿LeBron y Giannis a la final? ¿o habrá otro conjunto u protagonista que imponga otro desenlace? Veamos. Estos playoffs, por la competencia y el contexto serán excepcionales.
Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.
lunes, 9 de marzo de 2020
Pesos pesados
por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike
El tercer duelo de esta temporada de la NBA entre los equipos de Los Angeles encontraba tanto a los Lakers como a los Clippers en un buen momento, ganando partidos contra posibles rivales de playoffs. Con el antecedente de los dos partidos anteriores, ambos ganados por los Clippers y lo parejos que fueron esos duelos, no extrañaba que este juego fuera tenso, considerando la proximidad de los playoffs y el hecho que ambos equipos ocupan las dos primeras plazas en el oeste.
Desde el primer cuarto, se notaba que los dos equipos estaban bien armados y sobre todo, se notaba también que se habían estudiado entre sí. La tensión se pudo captar desde el principio, el esfuerzo defensivo se palpaba cuando la acción ocurría cerca del aro, una energía propia de un partido jugado a fines de mayo en vez de uno a principios de marzo. Esa dificultad se trasladó a la ejecución ofensiva, donde ambos equipos debían trabajar mucho las posesiones, en particular cuando eran jugadas de media cancha. Era tal la complejidad, que al finalizar la primera mitad ambos equipos habían encestado -conjuntamente- cuatro triples sobre 28 intentos. Una anomalía en estos tiempos.
Lakers y Clippers demuestran tener bloques sólidos, con buen enfoque defensivo y capacidad para robar balones, pero una razón poderosa por la que son los dos mejores equipos de su conferencia pasa por sus respectivos dúos estelares. En los Clippers, Paul George y Kawhi Leonard se complementan a partir de sus habilidades, dándose el lujo de resolver varias jugadas en uno-contra-uno. George ayudó al principio a los Clippers y luego, Leonard se unió al mismo tiempo que debía atender importantes asuntos marcando a LeBron James. George convirtió 31 puntos, Leonard 27. Bordearon el 50% de efectividad, pero a diferencia de otros días no tuvieron el soporte necesario para garantizar la victoria.
Por parte de los Lakers, LeBron James y Anthony Davis llevaron la conducción desde el comienzo. Fueron responsables en 31 de los 49 puntos convertidos por su escuadra en la primera parte y en la segunda, fueron aún más letales. Siguieron convirtiendo y también crearon situaciones favorables para sus compañeros, sobre todo James quien en varias secuencias atraía la marca de hasta tres adversarios y resolvía descargando al costado opuesto donde encontraba un tirador desmarcado. James terminó acercándose a una triple decena (28 puntos, 7 rebotes, 9 asistencias), y sus 12 puntos convertidos en el cuarto período fueron resonantes. Davis firmó otra actuación sólida (30 puntos, 8 rebotes), pero fue Avery Bradley quien ayudó a marcar la diferencia, siendo autor de seis triples y 24 puntos en total.
En cierta medida, la contribución de los suplentes también fue un factor en este partido. Los Clippers no tuvieron la producción habitual, en parte por el ritmo (relativamente) cortado del juego. Montrezl Harrell metió siete de sus diez tiros (20 puntos en total), pero entre Lou Williams y Reggie Jackson encestaron seis intentos sobre 18 (15 puntos entre ambos). Esa falta de productividad terminó afectando al final del juego. Mientras que en los Lakers, hubo aportes esporádicos pero relevantes en ciertos tramos. Rajon Rondo tuvo minutos importantes en la segunda mitad, donde entregó seis de sus siete asistencias totales, que surgieron cuando se dedicó a armar jugadas en vez de lanzar triples que intencionalmente le cedían sus rivales. Markeef Morris también tuvo minutos interesantes, sobre todo para equiparar en las marcas y tener mayor presencia en la llave.
Por buena parte de la segunda mitad, el juego tuvo muchas infracciones haciendo más extensa la duración del partido. Esa lentitud también quedó reflejada en los porcentajes finales: los Lakers triunfaron con un 44.8% de eficacia al aro, mientras que los Clippers quedaron en un discreto 39.5%. Promedios propios del baloncesto que se jugaba a comienzos del Siglo XXI. Queda pendiente un partido más entre estos equipos, será el 9 de abril - para entonces, es posible que estén disputando el mejor récord del oeste. La diferencia en los resultados de estos tres partidos ha sido de diez puntos o menos en cada uno y dado el nivel competitivo, existe una gran expectativa de tener un Lakers x Clippers en una hipotética final de conferencia. El nivel de ambos invita a creer en ese probable cruce de playoffs. Dependerá de ellos y de cómo siguen evolucionando colectivamente de aquí en adelante.
Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.
lunes, 2 de marzo de 2020
Tatum y otros fenómenos
por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike
Febrero fue consagratorio para Jayson Tatum. El mes recién terminado fue el mejor en la corta carrera del #0 de los Boston Celtics, coincidiendo con su primera nominación al Juego de Estrellas (celebrado hace un par de semanas). En los 12 partidos jugados en el último mes, Tatum promedió 30.7 puntos, largamente superiores a sus 23.5 de media en toda la temporada. Su mejor desempeño fue el día 23 ante los L.A. Lakers, anotando 41 y reduciendo el espectro a la etapa post-All Star, promedia 35.0 puntos en esos cinco desafíos.
Boston ganó nueve de los doce partidos que jugó en febrero y Jayson fue esencial, sobre todo por la confianza que transmitía en cada intervención, más aún cuando resolvía en situaciones de uno contra uno. Algo que se explica a partir de su propio crecimiento, al jugar de manera menos forzada y también por la ausencia de Kemba Walker en las últimas dos semanas, razón por la que Tatum tomó más responsabilidades. Es la mejor racha que vive en los casi tres años que lleva en la liga, es lo que necesitaba para afianzar su prometedora carrera y es lo que también necesitaban los Celtics, quienes cuentan con alguien muy confiable para momentos complejos.
Con 22 partidos por disputar, los Milwaukee Bucks ya tienen asegurada su presencia en los playoffs y apuntan a tener el mejor registro de temporada regular, el cual poseen actualmente con 52 victorias en 60 encuentros. No solo ganan y hacen méritos para tener la ventaja de localía durante los playoffs, sino que evolucionan a partir de un sistema que ya vienen implementando de hace un par de temporadas y en el actual curso, todo el conjunto fluye sobre la pista. Son el equipo que promedia más puntos (119.6 por partido), el de mayor ritmo en la liga (105.0 posesiones por partido) y el tercero mejor en eficiencia ofensiva (113.4 puntos por cada 100 posesiones).
Debido a su forma de jugar, a veces parece como si la pelota corriera más que los mismos jugadores. Le dan mucho juego a Giannis Antetokounmpo, pero también el balón pasa por todos sus integrantes, generando situaciones de cancha abierta y lanzamientos cómodos. Y hablando de Giannis, su rendimiento de este año es mejor que el año pasado, cuando fue MVP de la liga. En este momento, encabeza el torneo con 48 dobles decenas y sus promedios bordean los 30 puntos y 14 rebotes por partido. Cada vez más dominante jugando de poste, pero también mejora en otras facetas, lo cual potencia aún más a los Bucks.
Los L.A. Clippers salieron victoriosos de sus partidos del fin de semana, superando los 130 puntos en cada uno (132 a los Denver Nuggets, 136 a los Philadelphia Sixers). No debiera sorprender, siendo que han superado esa marca en 12 ocasiones, pero no deja de ser llamativa la contribución de la banca, que en algunos casos termina rompiendo los partidos a favor de los Clippers. Hay tres jugadores que son importantes en ese rol: Lou Williams, Montrezl Harrell y Reggie Jackson. El viernes, convirtieron 45 puntos (18 por cuenta de Harrell) y ayudaron a desbalancear el trámite del juego ante unos Nuggets que nunca se adaptaron a la velocidad de estos jugadores.
El domingo fue aún más notoria su contribución, con 61 puntos entre los tres (24 de Williams, 24 de Harrell) y su presencia fue muy importante en la segunda mitad, para remontar el marcador ante los Sixers que habían jugado mejor en la primera parte. En medio de todos los cambios de rotación por lesiones y ausencias varias, es clave el aporte de estos suplentes. Williams y Harrell son los mejores anotadores de la liga, entre los reservas (19.2 puntos de Williams, 18.7 de Harell) y Jackson, quien llegó a L.A. hace unas semanas, le da más profundidad ejerciendo un rol similar. Son el complemento ideal para Kawhi Leonard, quien a pesar de haber faltado a 15 partidos en el torneo, igualmente sigue a la vanguardia, con 27.0 puntos de media por partido.
Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.
martes, 4 de febrero de 2020
Comeback City Chiefs
por Miguel Meléndez
Twitter: @journalistmike
El Super Bowl LIV quedó en la historia por tener un duelo entre dos equipos que llegaban en su mejor momento, ofreciendo un encuentro igualado, donde cada uno tuvo su chance de golpear. El partido tuvo diversos matices y estrategias que fueron avanzando en el mismo juego. Finalmente, la definición de la 100° temporada de la NFL nos deja un ilustre campeón como los Kansas City Chiefs, quienes fueron madurando en la temporada y en este mismo partido tuvieron que tomar riesgos cuando el tiempo apremiaba. Esos riesgos y sobre todo, esos ajustes sobre la marcha los llevaron a una tercera remontada consecutiva, esta vez ante los San Francisco 49ers y que terminó valiendo el título, su primero después de 50 años.
Desde el primer cuarto, los Chiefs desplegaron sus recursos en ataque. Los pases de Patrick Mahomes y a su vez, los acarreos de Damien Williams quien desde temprano comenzaba a ser factor. Se fueron arriba 7-3 mediante una marcha extraordinaria, en la que consumieron más de siete minutos, convirtieron un 4th & 1, y combinaron jugadas con las que fueron moviendo el balón pacientemente. En ese momento, parecía que iban a arrasar. Estaban sacando jugadas de rápido desarrollo, en la que no daban espacio a una reacción defensiva. En el segundo cuarto, una intercepción a Jimmy Garoppolo le daba una chance de estirar la diferencia, pero no fue así y de entonces que comenzaron los problemas.
Lentamente, los 49ers se metieron en el partido. Las jugadas que precedían de motions daban resultado y la velocidad de sus jugadores comenzaba a equiparar el dominio que ejerció KC en un principio. De un 3-10, el equipo de San Francisco logró igualar el partido antes del intermedio y en el tercer cuarto, ya tenían ventaja de 20-10. En ese momento, el ímpetu era de los Niners quienes se imponían en la línea de golpeo y estaban confundiendo a Mahomes, quien fue cayendo en una fase de ansiedad e indecisión. De ahí salieron las dos intercepciones lanzadas por Pat, la primera en un pase precipitado que cazó Fred Warner y la segunda, mediante un envío atrasado que Tyreek Hill no alcanzó a atrapar. SF estaba en posición de liquidar el partido con poco más de 10 minutos en el tiempo reglamentario, pero ahí comenzó la reacción definitiva de los Chiefs.
Tal como fue en sus anteriores partidos de playoffs, nunca se desesperaron. Se mantuvieron fieles a su metodología, aunque también incorporaron elementos que ayudaron a la frenética remontada. Todo partió con la defensiva que logró detener dos veces seguidas a Jimmy Garoppolo y compañía, permitiendo apenas un 1st down en total. Eso le dio la oportunidad a la ofensiva, que volvió a ser firme en la protección a Mahomes y este a su vez, tuvo un poco más de calma, la suficiente para completar los pases que no había logrado acertar antes. En todo el partido había tenido problemas buscando pases largos, en parte por la buena cobertura de los 49ers. Pero dentro de los últimos siete minutos, el # 15 de los Chiefs tiró dos bombazos. El primero, fue de 44 yardas a Hill (era un 3rd & 15) el cual derivó en touchdown de Travis Kelce y el segundo, dirigido a Sammy Watkins. Una perfecta espiral que recorrió 38 yardas. Luego, en 3rd & goal, Mahomes encontró a Williams para anotar el touchdown que puso arriba a KC.
En cuestión de cinco minutos, pasaron de la confusión al vértigo. Los Chiefs montaron otro rally, tal como en el juego ante los Texans donde anotaron 41 puntos seguidos después de ir 24-0 abajo y ante los Titans, donde convirtieron 21 seguidos después de ir 10 unidades abajo. Aquí, la situación era extrema ya que debían levantar 10 puntos de margen en el último cuarto. Lo hicieron y lo mejor del caso, fue que encontraron una forma de ir por rutas largas, las cuales habían estado ocultas en el partido. En vez de derrumbarse, Mahomes corrigió sus errores y terminó encabezando esta remontada, después de haber jugado quizás los tres cuartos más discretos de su corta carrera en la liga. Para coronar el triunfo, Williams se escapó 38 yardas y anotó el último touchdown de la noche, que selló la victoria de los Chiefs. Un triunfo que no debiera sorprender, considerando el proceso que vivieron durante la temporada, particularmente en los últimos tres meses donde hilvanaron nueve triunfos consecutivos para adjudicarse el trofeo Lombardi.
21 puntos en los últimos siete minutos, una fiel demostración de lo que es capaz de hacer Kansas City en ofensiva, moviendo el balón y anotando súbitamente, casi sin que uno se dé cuenta, pueden rematar el partido en un fragmento. Lo habían hecho antes y lo volvieron a hacer en el escenario más grande. Un triunfo que hace justicia para esta organización, que el año pasado se había quedado en las puertas para llegar al Super Bowl y que ahora, medio siglo después de su único campeonato, llega y cumple con el objetivo. Justicia también para Andy Reid, uno de los grandes entrenadores del presente siglo y uno de los más ganadores de la historia. Por fin logra ganar un título y él es responsable del cambio que han tenido los Chiefs desde su llegada en 2013, convirtiéndolos en frecuentes animadores en su conferencia hasta llegar a la ansiada coronación.
Williams era quizás merecedor del MVP de este partido (133 yardas totales, 2 touchdowns), pero el premio fue para Mahomes (286 yardas en pases, 3 touchdowns) quien apenas en su segundo año como titular ya está afianzado como la estrella absoluta de los Chiefs y de la liga en general. A sus 24 años de edad, Patrick es una de las nuevas caras que necesitaba la liga para refrescar la competencia. Aquí está el campeón y un firme protagonista de la liga en esta década que comienza. Para una ciudad poco habituada a los trofeos y una franquicia que vivió décadas de mediocridad, este Super Bowl ganado por los Kansas City Chiefs es motivo de orgullo para toda su comunidad y gracias a la figura de Mahomes y la gestión de Reid, seguramente la idea y la ilusión será seguir construyendo grandes procesos para cosechar una época de triunfos.
Miguel Meléndez es el creador y responsable de Gringo Sports. Desde 2011 escribe artículos sobre los principales deportes norteamericanos. Además, es conductor y comentarista en el podcast de NFL Chile.






